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Citado en el libro "De qué hablo cuando hablo de correr" H. Murakami
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miércoles, 12 de octubre de 2016

Mujeres de una cierta edad. Un pequeño fact-check a Pablo Iglesias.

"Creo que ese dato se corrige también en función de la generación. Somos la primera fuerza política entre los jóvenes. Nuestra gran asignatura pendiente son las mujeres de una cierta edad."
Pablo Iglesias en El Objetivo de Ana Pastor.
Domingo 9 de octubre 2016 (a partir del min 12)

Esa fue parte de la respuesta que Pablo Iglesias proporcionó a Ana Pastor cuando le preguntó por la brecha de género que el último Avance del CIS de septiembre mostraba para su partido.



La imagen de arriba muestra la pregunta en cuestión y ahí se aprecia la diferencia de voto que hombres y mujeres otorgan a los partidos (respuesta espontánea). Si nos limitamos a los cuatro partidos con mayor representación en todo el territorio nacional, Unidos Podemos es el único a quien las mujeres votan "menos" que los hombres.
Esta misma pregunta se realizó en el anterior barómetro del CIS, el del mes de julio, que sí está completo, y estos fueron los resultados que arrojó:



En el mes de julio, también Ciudadanos era un partido "masculino" si por tal entendemos que el voto femenino otorgado es menor que el masculino.
El "Gap" o "brecha" se produce cuando las diferencias son realmente importantes a favor de uno u otro sexo.
En el siguiente gráfico se pueden ver esas diferencias por partidos y sus cambios en los últimos meses (color oscuro para los datos procedentes de julio y claro para los recién publicados en el Avance de septiembre):


De los cuatro, tan solo Unidos Podemos sigue siendo un partido "masculino". El voto declarado a Ciudadanos (color naranja) ha cambiado de signo entre julio y septiembre mientras que el correspondiente a UP (color morado) ha acentuado su brecha, aumentando la distancia entre el número de hombres y mujeres que dice haberlo votado.
Si lo recogido en este avance se corresponde fielmente con la realidad de la sociedad española, podríamos decir que Unidos Podemos es votado por muchos más hombres que mujeres y dado que eso no suele ocurrir en los demás partidos tiene todo el sentido del mundo que Ana Pastor le hiciera esa pregunta.
En este blog he hablado antes del líder de la formación, Pablo Iglesias, y de cómo las encuestas parecen revelar que no es una figura querida por el votante femenino, más bien contrario, parece ser un candidato que "no gusta a las mujeres".
Pero volvamos a la pregunta o mejor a la respuesta que ofrece para explicar esta singularidad.
Dado UP es la primera fuerza entre los jóvenes - en este punto coincide con la polémica declaración de Carolina Bescansa - dado que cree que ese dato tan descompensado se corrige en función de la generación y dado que cree tener una asignatura pendiente en el grupo de mujeres de "una cierta edad", podríamos concluir que, a juicio de Iglesias, el eslabón débil en el conjunto de votantes femeninas de Unidos Podemos es el compuesto por mujeres que ya han cumplido, no sé, ¿los 60 años?
Recuerdo haberme extrañado ante la respuesta. El gap es muy grande, 4.4 puntos de diferencia, y si efectivamente los votantes de UP son mayoritariamente menores de 45 años, muchos hombres y ninguna mujer deberían tener en el resto de grupos de edad para que ese efecto tan llamativo se produjera. Pero dado que la estadística es bastante misteriosa para mi pregunté a Pau Marí-Klose, profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza, si era posible saber cuántas mujeres y cuántos hombres había en cada uno de esos grupos de edad que las preguntas del CIS muestran.

Me dijo que sí, accedió a los "microdatos" del CIS de julio (nº 3146) y cruzó las variables edad y sexo para los encuestados que habían declarado haber votado a Unidos Podemos.

Esto fue lo que obtuvo:


Y así se ve en un gráfico:


Sí, el resultado es el que parece: la brecha está en mujeres de una determinada edad, en concreto ¡en las menores de 30 años!
Y, muy al contrario de lo que deduce Pablo Iglesias, las votantes de Unidos Podemos de una "cierta edad", aunque pocas, son más numerosas que sus correspondientes masculinos.

Así pues, tal vez, la afirmación de Carolina Bescansa antes citada:
“Si solo votaran los menores de 45 años, Iglesias ya sería presidente”
Podría trocarse en:
 “Si solo votaran las mujeres, Iglesias no sería presidente”

Sería muy interesante conocer los motivos que llevan a las mujeres a votar "tanto" menos que los hombres a Unidos Podemos.
Si yo participara en esa organización estaría francamente empeñada en averiguarlo, pero bueno, yo estoy muy sesgada, creo que las mujeres salvarán la democracia liberal así que pueden imaginar que no soy muy objetiva a la hora de ponderar el peso del voto femenino.


Nota: estos resultados son coherentes con las deducciones que Sílvia Claveria reflejó en este posten la misma línea del enlazado arriba.


ADDENDA 13/10/2016

Tal y como me he comprometido en mi respuesta al primer comentario recibido, aporto los cuatro gráficos mencionado:














miércoles, 27 de julio de 2016

Somos candidatas a la presidencia del país más poderoso del mundo.

Michelle Obama 26/07/2016 Convención Nacional Demócrata (i)
"Niños como el pequeño niño negro que miró a mi marido y, con sus ojos llenos de esperanza, le preguntó: ¿tengo el pelo igual que tú?"


Anoche, a la 1:15 de la madrugada, Hillary Clinton compartió en las redes sociales este vídeo:


Acababa de ser nominada por el partido demócrata para ser la primera mujer, en la historia del país más poderoso del mundo, candidata a la presidencia y comandante en jefe de los Estados Unidos.

Había hecho historia. Así lo sentía yo también que, ni americana ni nada parecido, permanecía despierta esperando el momento. Comandante en jefe (¡!). Se dice pronto.
Me regocijé íntimamente como si algo de lo logrado por esta mujer me tocase cerca, vi el vídeo varias veces, me emocioné y entendí por qué lo hacía. Lo guardé en favoritos y esta mañana he enviado el enlace a mi hija acompañándolo de uno de los mensajes más sentidos que le he escrito nunca.

El vídeo es buenísimo pero, como me ha comentado un amigo, podría parecer que quisieran "esconder" a Hillary.
No es el líder, no es la personalidad arrolladora, no es el candidato. No es un personaje icónico.
No es Obama, al que se le cae el carisma a cada paso que da. No. Hillary no tiene nada de eso. Ésa es exactamente la razón por la que creo que este vídeo es magnífico.

Un día antes, otra mujer ofreció uno de los mejores discursos que he escuchado últimamente. Michelle Obama dio un recital de elegancia, sensibilidad e inteligencia en la presentación que hizo de Hillary. Me llamó la atención la elección de las palabras, de las virtudes, que harían deseable a Hillary como presidenta:

Michelle Obama 26/07/2016 Convención Nacional Demócrata (i)

"Ha habido infinidad de momentos en los que Hillary podría haber decidido que el trabajo era demasiado duro, que el precio del servicio público demasiado alto, que ya estaba cansada de ser criticada por su aspecto, su forma de hablar o incluso por su manera de reír. Y ésa es la cuestión, lo que más admiro de Hillary es que nunca se doblega. Nunca toma el camino fácil. Hillary Clinton no ha abandonado nada en su vida."

Son las palabras que una mujer inteligente dedica a otra mujer inteligente. Es perseverancia, valentía, fortaleza, sentido de servicio público y sobre todo alguien de quien te puedes fiar. Alguien que jamás dejará el trabajo a medias. Alguien que no te dejará tirado.

El vídeo de la campaña no es pues un canto al líder. El candidato no es un mesías, es nada más y nada menos que un eslabón más en una aspiración colectiva. La nominación por sí misma, (ojalá culmine en la presidencia) ya es un paso mítico para todas las mujeres, minorías, y luchas por los derechos civiles. No es ella. Ella tan solo acepta, responsable y agradecida, el lugar que le corresponde en esa cadena por eso es tan importante señalar el trabajo de las que fueron antes que ella. Es muy consciente del legado que, para las que serán después, supone su nominación.

Es un video dirigido a todas las mujeres sean de la raza, religión u orientación sexual que sean. Es un vídeo para las niñas, que tendrán que añadir sus propios eslabones y soñar a lo grande.
Es un vídeo para todos que me recuerda el espíritu de Martin Luther King.

Frente a una candidatura centrada en el candidato, muy agresiva y que roza en numerosas ocasiones los límites de lo tolerable, la campaña de Hillary es un asunto colectivo. Y es que participar en la campaña de Hillary ha supuesto, ya, un éxito para millones de mujeres. No ha hecho falta que gane.

Por eso este video "esconde" al candidato. Hillary ha logrado que cuando ella fue nominada, millones de mujeres nos hayamos sentido triunfadoras. [¿Tengo el pelo igual que tú?]

No tiene el carisma, ni lo necesita. Es la corredora que toma el relevo de manos de su compañera y avanza sus 100 metros para entregárselo a la siguiente. Es una forma distinta de hacer política, quizás más femenina. Quizás es la única que puede hacer Hillary o quizás es la más inteligente (ii).

No puedo votarte Hillary, pero sí puedo compartir todo esto con mi hija.



(i) Extractos del discurso de Michelle Obama. Puedes leer la transcripción completa aquí. Merece la pena.
(ii) Según el Pew Research Center a finales de Junio la brecha de género era notoria. Las mujeres, de todas las edades, solteras o casadas, preferían a Hillary. 

viernes, 8 de abril de 2016

El olor del pescado.


Para escribir esto me he asomado a pozos de podredumbre. He enfangado el navegador   con búsquedas que incluyeran las palabras “coño y pescado” en la misma unidad de significado. Discúlpenme me cuesta escribir palabras soeces aunque puede que las pronuncie, debe ser cosa de la educación judeocristiana, o un vestigio injustificado del respeto que la palabra escrita me produce. 
Toneladas de resultados en milésimas de segundos. Nada de lo ojeado contradice mi prejuicio: ignorantes, trogloditas, machistas, bestias.
La falta de respeto a la mujer es el denominador común en la gran mayoría de los comentarios, preguntas o discusiones.

Y el contexto. Parece ser que a Maruja Torres le impactaron  las declaraciones de Félix de Azúa sobre la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ["una mujer que debería estar sirviendo en un puesto de pescado"] recomendándole ejercer un oficio, el de pescadera, para el que tal vez estuviera más cualificada.
He leído cosas muy inteligentes de Azúa y he de decir que las declaraciones iniciales, y las que han coleado después, me parecen de un clasismo lamentable, una grosería sin gracia ni agudeza intelectual alguna. Son impropias de alguien de su educación, pero no machistas y eso no las hace ni un ápice mejores.
Para alguien como yo que - si tuviera que elegir entre aplicar la legislación vigente o la moral dominante - suele inclinarse ante la menor duda por la primera, resulta muy sorprendente que se considere reprochable la ausencia de un currículo importante para poder ejercer responsabilidades políticas.
¿Sería deseable experiencia y formación en gestión? ¿Una extensa cultura? ¿Dominio de varios idiomas? Sí. A todo. Pero nada de eso es requisito para presentarse a unas elecciones y acceder no digo ya a una alcaldía, no, a la mismísima Presidencia del Gobierno – “Sonsoles si supieras…” – así que dejemos de rasgarnos las vestiduras y utilizar la moral y los principios propios para atacar al otro. Para mi no es un argumento aceptable.
Pero ¿por qué escribo este post señalando el comentario de Maruja Torres, si no escribí sobre el de Azúa?
Por prejuicios.
Porque sé de la arrogancia que lleva a personas muy inteligentes y preparadas a decir estupideces y arriesgarse a poner en cuestión años de labor meritoria al tiempo que engrandecen su leyenda. Sé de muchos casos públicos y privados y casi ni me escandaliza. Me aburre y me deprime.
Pero nunca entre mis prejuicios más locos e inconfesables, estuvo el considerar a Maruja Torres como machista.

Leo y releo el comentario de arriba. Paso de puntillas sobre las respuestas que suscitó en Twitter. Me froto los ojos.

Es la encarnación de la broma grosera y despectiva que tantas veces hemos tenido que escuchar de boca de gañanes que se creen graciosos.
Es la incorporación de la asociación almeja-vagina-pescado-suciedad al argumentario válido para defender a una mujer de un ataque clasista.

Y ahora discutamos si ciudadanos y ciudadanas, diputados y diputadas, niños y niñas. Ocupémonos de la forma del lenguaje porque el fondo ya lo hemos perdido. Asumidito hasta el tuétano lo tenemos.
Voy a limpiar el historial de navegación. Voy a eliminar de mi mente las groserías, la basura, el "jojo", "guiño-codazo", tetas-culo-coño-almeja.

Voy a fingir que todo eso pertenece a un discurso en el que puedo elegir no vivir.

domingo, 13 de marzo de 2016

No dejéis de llorar.



Dos veces he vivido la experiencia más extraordinaria de mi vida. Sin empates, porque cada una de ellas lo ha sido en términos absolutos.
El momento en que un pequeño trozo de carne palpitante y asustada te toca por primera vez.
Su peso sobre tu pecho, su calor, olor y el tacto de esa piel frágil y aterciopelada.
Saber que, desde ese momento, nada ni nadie en el mundo te impedirá protegerlo. Eres todo lo que tiene y ella es todo lo que necesitas tener.
Hay fotografías que son literatura pura, como la de arriba.
Puedes perderte en cada pliegue de esos pequeños muslos, en las 'pulseras' de sus diminutas muñecas, en la curva de su espalda y en la imposibilidad de sostener la cabeza. Y puedes olerlo y sentir de nuevo el calor en el pecho, el temblor, el amor infinito y la desesperación por librarlo de todo mal.
Eso sucedió mientras leía la crónica de Mariangela Paone en El Español Y cuando me di cuenta, lloraba sin poder parar.

Y en esa necesidad que tiene la inteligencia de ser racional, busqué explicación. Todo el día lo hice, porque lloraba y me sentía ridícula. Porque sabía que no había nada que pudiera hacer por ese recién nacido, que era el peso de mis hijas sobre mi pecho. Porque sabía que lloraba para sentirme mejor, pero no podía hacer otra cosa.

Y me hablaron unos y otras y otros más, de Arabia Saudí y de los bombardeos de Putin, y de los Estados Unidos y de que en Siria están peor. Y me hablaron de calidad de vida y de que es imposible atender a todos y que Merkel lo ha hecho mal y que Grecia y que Macedonia y Turquía...

Y yo solo pensaba que es imposible que no fuéramos capaces de construir un campo de refugiados en Europa, donde poder permanecer tumbada con ese peso sobre el pecho, sintiéndote a salvo en un país que no está en guerra, en un continente que es rico, en una sociedad que respeta los Derechos Humanos, entre seres humanos que han evolucionado tanto que se esfuerzan por cuidar a sus viejos y enfermos, aunque ya nada productivo aporten a la tribu.

Y entendí que hay que seguir llorando tantas veces como sea preciso, porque el día que no sintamos el impulso de hacerlo dejaremos de ser ricos, de estar en paz, no continuaremos evolucionado ni nos importará no dejar a nadie atrás. Ese día dejaremos de estudiar para encontrar la cura a una enfermedad y de esforzarnos por llegar a las estrellas, porque todo lo que ha hecho de valor el ser humano en su historia, empezó en la necesidad de proteger ese pequeño trocito de carne.
Ese día la humanidad comenzará su extinción.

Así que gracias Alberto (@pmarsupia) por ese TL empecinado, machacón y repetitivo. Gracias Mariangela (@mapaone ) por ese artículo y tantos otros que has escrito.

No dejéis de llorar. Es la manera en que tu cerebro (sí, tu cerebro, no tu corazón), te anima a hacer algo para remediar lo que tanto te hace sufrir. Cada uno encontrará su propio modo de hacerlo.


NOTA: No tengo permiso para usar esa imagen, no sé si lo necesito. No quiero infringir ninguna norma, ni tengo ánimo de lucro alguno. Por ello mantengo el pie de foto donde se cita al autor (creo) y he enviado un mensaje al medio del cual la he obtenido para que me den permiso/instrucciones para obtenerlo.
Si no puedo colgarla, la borraré, pero necesitaba que la vierais.

jueves, 14 de enero de 2016

Juicios y prejuicios.

He conseguido guardar un respetuoso silencio sobre lo acontecido en la jornada de constitución del Congreso y la actitud de algunos diputados.
Sobre el asunto concreto de la señora Bescansa todo el mundo tiene una opinión y la mayoría lo ha expresado con mayor o menor entusiasmo. Yo también la tengo, pero cada vez que mis dedos se acercaban al teclado, una vocecita interior me repetía: no juzgues y no serás juzgada.

No es por ella el reparo, sino por su circunstancia.
Estaba dándole vueltas al tema cuando una amiga - a la que llamaré Clara -  y excelente profesional de lo mío, me llama para contarme algo que le había ocurrido y que la tenía acongojada. Se sentía insegura, creía que había obrado mal y quería conocer mi punto de vista.

Es una mujer excelente, trabajadora como pocas, minuciosa, perseverante, creativa y valiente. Es esto último, la valentía, lo que más me admira de ella. Cuando la cosa se puso fea-feísima en nuestro gremio, agarró a su niña de apenas un año y junto a su marido, emigró a sudamérica. Allí él encontró trabajo, ella montó una pequeña y exitosa empresa y mientras criaba a su hija, tuvo otra. Al poco de llegar, su marido fue destinado a otro país y tras pasar muchos meses haciéndolo todo sola, decidió vender su empresa y volver a España donde, al menos, podía contar con apoyo familiar. Su marido va y vuelve cada tres meses y aprovechan esos días juntos como un precioso tesoro.
Aquí ha encontrado trabajo por fin pero,  como no podía ser de otra manera con su caracter,  ya estaba mejorando su formación cuando recibió la oferta laboral. No importaba, ella podía con todo.

Está realizando un curso - cuesta una pequeña fortuna - para adquirir soltura en el manejo de un programa muy complejo (doy fe). Son dos tardes a la semana en las que tiene que conseguir que alguien le cuide a sus hijas (2 y 4 años), salir del trabajo volando, y llegar a casa pasadas las 10 de la noche. Además están las prácticas que cada cierto tiempo ha de entregar para demostrar que ha adquirido los conocimientos impartidos hasta ese momento. Ella le dedica sus noches.

En el curso solo hay un 20% de mujeres. Al menos hay otra que está en una situación similar, trabajo e hijos pequeños a los que "desatender" a tiempo parcial. Han hecho piña y son las más pesadas del mundo, levantando la mano cada vez que un concepto no queda claro. No tienen edad de vergüenzas ni tiempo para investigar por su cuenta lo que el profesor no ha logrado transmitir con suficiente claridad. Tras la primera entrega ella se sintió en la obligación de explicar su actitud.
Error, pensé yo, error, amiga mía.

[Cada día animo a mis hijas a levantar la mano en clase, les recuerdo que no hay cosa que más aprecie un profesor, que no molestan, al revés, son chicas listas y su duda probablemente sea la duda de muchos otros.]

Le transmitió que dadas sus circunstancias personales, no podía permitirse el lujo de no preguntar, no disponía de tiempo extra para investigar por su cuenta aquello que no quedaba claro en el aula, como hacían muchos compañeros. Quería que supiera que estaba dando lo mejor de sí misma y que por su parte no iba a escatimar esfuerzos, pero necesitaba salir de las clases con las ideas y los apuntes claros.

Y llegó la segunda entrega. El profesor dejó una hora de clase para que aquellos que no hubieran acabado la práctica pudieran hacerlo y entregar a tiempo. Salieron del aula unos cuantos, y él prosiguió impartiendo materia. Clara había entregado ya, con esa puntualidad de las que se exigen mucho y cree que es normal, así que siguió la clase ligeramente sorprendida de avanzar materia nueva e importante mientras los demás no estaban. Primera duda, cuchicheos con las compañeras, nadie lo había pillado. Clara levantó su mano y pidió por favor que repitiera lo dicho. Sin responderle el profesor preguntó a la clase: "¿Alguien más aparte de Clara no ha entendido la explicación?"

Al teléfono, se me quejaba amargamente lamentándose de haberle explicado lo que no debía haber contado. No buscaba un trato de favor, no se ha retrasado en ninguna entrega ni pedido nada especial, tan solo quería no molestar, pero lo que había logrado es que se diera por sentado que no estaba al nivel de los demás.

Error amiga mía, error.

Pensando bien, creo que a veces nos hacemos flaco favor intentando ayudarnos unas a otras, pero tengo muy claro - mucho más desde que soy madre - que no soy quién para juzgar.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Ni feminazi, ni heteropatriarcado.

Esta campaña electoral está sacando lo mejor de cada casa y aunque puede ser culpa mía por meterme en todos los charcos, el caso es que tratar de mantener una postura abierta a los matices se me empieza a antojar una misión imposible: cuando te quieres dar cuenta alguien te demuestra cuánto le ofendes utilizando sus mejores insultos.

Nunca me he considerado feminista, no porque no lo sea, sino porque no me lo he preguntado hasta hace bien poco.
Esta mañana de camino al cole sonaba "What a feeling" . Sin ser muy consciente de ello he subido el volumen y me he puesto a cantar desaforadamente. Mis hijas bailoteaban en sus asientos mirándome divertidas. Al terminar la canción se ha producido la pregunta inevitable: "mamá, ¿esa canción es de cuando tú eras pequeña?"
Desde que supo que yo veía la tele en blanco y negro, mi hija menor piensa que soy un ser fascinante, algo así como una pieza de museo. Les expliqué que era la banda sonora de una peli muy taquillera, la historia de una chica que quería ser bailarina y que mientras lo lograba trabajaba en la construcción como soldadora. Esa canción era el baile de la prueba final y "Flashdance" el título de la película. Desde mis ojos de adolescente me parecía 'lo más'. Quién sabe lo que vería hoy.
La cuestión es que la mayor dijo saber lo que era un "flashmob". Aproveché su error para pedirle que me lo explicara y sí, lo sabía. Entonces les comenté que yo había participado en uno. De pronto la madre dinosaurio se convirtió en motivo de orgullo y como el brazo de la adolescente se enlazó al mío, aproveché para alargar ese precioso (escaso) momento contándoselo.

Nunca me he considerado feminista, tengo dos hijas y algo absolutamente claro: serán lo que quieran ser y se pondrán el mundo por montera. A sí que sí, supongo, que eso me convierte en feminista.

Creo que la discriminación positiva es necesaria cuando las reglas no son neutrales y las trabas y dificultades para crecer no son las mismas. Creo que las cuotas son una buena idea y que para lograr el objetivo de acercar posiciones de partida, han de ser temporales. Creo que la palabra "feminazi" es un insulto despreciable e impropio de seres inteligentes. Creo que culpar de todo al "heteropatriarcado" es una filosofía de vida, no un argumento válido. Creo que en España hay muchos machistas, pero también que su caladero potencial se va reduciendo. Creo que 1 sola mujer muerta a manos de un hombre por ser mujer y creerla suya ya es demasiado, pero también sé que nuestra sociedad lo está haciendo mejor que otras y que hemos de perseverar en el camino emprendido.
Creo que he de enseñar a mis hijas a ver las señales de peligro y no pienso que eso sea machista. Creo (me gusta pensar) que me darían la primera bofetada pero no me encontrarían para darme la segunda, pero sé que hay que verse en esa piel, para entender por qué te quedas junto al que no te quiere, así que cualquier medida de apoyo para acabar y denunciar ese infierno, es poco. Sé también que acabaría en el cuartelillo si presenciara una situación así.

Lo bueno es que el debate está en la calle. Lo malo es que hay dos polos que lo están monopolizando. O bien te acusan de ser feminazi o bien te adscriben al heteropatriarcado.

Quizá es que estoy en transición, o que me da la risa cuando un hombre se cree mejor que yo. Quizá es que tuve la suerte de no necesitar preguntarme si soy feminista porque otras, antes, hicieron lo más difícil y por eso veo extraño y artificial un partido político, debate o mesa redonda donde escaseen las mujeres. Quizá es que no soporto que se juzgue la valía de una mujer por su estatura o el tamaño de su pecho. A lo mejor es que soy rara, porque no me importa que la mujer juzgada sea machista o feminista, de izquierdas o derechas, me ofende igual. Debe ser que soy, como me han dicho recientemente, la srta Rottenmeier del feminismo, por lo en serio que me lo tomo.

Addenda:
España fue pionera con el matrimonio igualitario y la posibilidad de adopción. Tenemos índices de respeto a las distintas opciones sexuales que pueden llenarnos de orgullo y nos convierten en una sociedad avanzada y tolerante como pocas. Es un buen equipaje para repetir éxito en asuntos de igualdad entre hombre y mujer.

domingo, 23 de agosto de 2015

Hijos.

"Tener hijos es un acto de profunda irresponsabilidad" me dijo una buena amiga cuando le mostré mi íntima mezcla de felicidad y terror al saberme embarazada de mi primera hija.

No le faltaba razón, siendo como somos, de las personas que que no nos perdonamos un daño evitable o de las que hasta hace dos días, aspirábamos a controlar el futuro.

Hay tantos tipos de padres como hijos en el mundo. No solo porque igual que uno no se baña dos veces en el mismo río, no somos los mismos padres con cada uno de nuestros hijos, sino porque además, somos hijos de nuestros padres. Nuestra relación con ellos, los recuerdos felices y desgraciados son, para bien o para mal, nuestra referencia.

En los últimos meses, no sé si por búsqueda propia o casualidad, me he topado con conversaciones y artículos interesantes sobre la paternidad, la educación de los hijos y los motivos que llevan a decidirse a dar el paso.
Motivos económicos y racionales unos, puramente emotivos otros, y también los hay como ... "descuidaos". A fin de cuentas es bastante natural que no examinemos demasiado por qué hacemos aquello que podemos hacer sin necesidad de ningún requisito excepcional. Los humanos tenemos hijos. Es parte de esa rutina de la vida que uno no se cuestiona necesariamente.

Pue sí, si uno lo piensa detenidamente, tener hijos es firmar un contrato cuyo cumplimiento nadie puede garantizar a priori. Hace falta ciertas dosis de locura e irresponsabilidad para decirle a alguien: te protegeré siempre.

Pactar sin saber las condiciones. Regalar tu tiempo, tu descanso, tus posibles logros laborales, tu ocio. Saber que aunque el dinero nunca fuera determinante en tu vida, empezará a serlo, porque ya hay alguien a quien no va a faltarle nada fundamental si está en tu mano evitarlo.
Y por si esas condiciones fueran poco leoninas, encima son cambiantes. A medida que crezcan, habrás de hacerlo con ellos e ir adaptando tu estrategia: desde el principio, cuando los gestos lo son todo, pasando por la aceptación de tu opinión sin reservas, hasta llegar al momento en que tan solo suspiras porque te otorguen el beneficio de la duda.

Hoy he leído este artículo y me ha llamado la atención lo siguiente:
"Quisiera tener algún conocimiento de pedagogía...el suficiente para determinar a qué edad se da el paso de la obediencia mecánica a la racional"
Yo también me lo he preguntado. Es ese proceso brumoso en el que ya solo puedes confiar en que el amor y los hechos probados respondan por ti, y el respeto ganado a pulso supere el juicio. Si llegados a ese punto tus haberes no son suficiente, no hay nada que hacer: has perdido.

Pierdes, tu derrota será dolorosa y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Lo más j*dido de todo, lo que no pone en ningún contrato, es que ni siquiera podrás dejar de quererlos.

Recuerdo cuando me casé y me preguntaron aquello del amor para siempre. Era algo que me agobiaba mucho. Era mi intención, pero me parecía tan absurdo prometer algo que no estaba en mi mano cumplir, que cuando me interpelaron, introduje mentalmente un "intentarlo" en la frase.

Pues quizás sea la confesión de esa vulnerabilidad la que nos haga fuertes cuando llegue el momento de la obediencia racional, cuando para ellos sea relativamente sencillo olvidarte, ningunearte o escuchar con condescendencia tus argumentos. Tal vez entonces, es el momento de decirles que, sin embargo, tú no dejarás de quererlos.
Aunque quieras hacerlo no está en tu mano. Así son las cosas.

Es un contrato leonino al que no puedes renunciar aunque la otra parte lo haya hecho.
Y aún así lo firmamos, porque nada hay tan grande y hermoso en la vida, como asumir la responsabilidad de acompañar a un ser humano.







domingo, 3 de mayo de 2015

Mira, una madre. (Pequeño homenaje a Paloma Pastor)

Eran las seis y cuarenta minutos de la tarde del día 22 de abril de 2015.

Los grandes acontecimientos en la vida, a veces, tienen hora exacta. Como cuando nacen tus hijas, cuando fallecen tus seres queridos, cuando pierdes de vista a tu niño, y cuando un policía municipal aparece con él en brazos.

El día 22 de abril, reunidos en Comisión, (página 19) los diputados se pusieron de acuerdo. Por unanimidad y tras un pequeño debate, dijeron que sí, que estaba mal hecho lo que se hacía, que las consecuencias eran indeseables y la rectificación oportuna, justa y beneficiosa para todos.

Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados nº 796 Página 24

Hace aproximadamente un año tuve la suerte de conocer a Paloma Pastor -  -  y a su amiga Maribela Gutiérrez. No hacía mucho del éxito de la PNL de libros de texto, y surgió la oportunidad de encontrarnos e intercambiar experiencias vividas. Paloma estaba en plena pelea para cambiar uno de esos embrollos administrativos que tienen consecuencias desastrosas en la vida de las personas.

Paloma me abrumó.
Con su hablar educado y sereno me contó una historia que ninguna madre desea vivir.

Un 29 de diciembre de hace 3 años, en un paseo familiar por el campo en Soria, su hijo Mahesh desapareció de su vista. Era la 1 de la tarde cuando, aterrorizados, llamaron al 112, y todos, policía nacional, municipal, guardia civil, vecinos y amigos, se echaron al monte en su búsqueda. A medida que las horas pasaban y se acercaba la noche, Paloma y José Miguel, padres de Mahesh, se desesperaban. A las 5 y media, Sebas, un policía municipal, apareció con el niño en brazos.
Fue llevado inmediatamente al hospital de Soria. Además de varias fracturas, Mahesh tenía un derrame cerebral, su estado era crítico y dado que el hospital de Soria no tenía servicio de neurocirugía, lo trasladaron en una UVI móvil a Madrid, al hospital "Niño Jesús".
Sobrevivió al traslado y a la crisis del día 31, esa noche tan larga en la que los médicos miraban a los padres y les hacían gestos levantando el pulgar "esto va bien, esto va bien".

El milagro de la sanidad española les devolvió vivo a su hijo. Esto, probablemente, no habría sido posible hace unos años. Mahesh salió del hospital en el mes de marzo, en silla de ruedas, sin ser capaz de reconocer a sus padres, apenas hablando y utilizando pañal.
A sus padres les entregaron un listado de centros donde proseguir los cuidados que necesitaba Mahesh: rehabilitación.
En ese listado solo había un centro público, el CEADAC, y varios privados. Por desgracia, el CEADAC (centro de referencia estatal de atención al daño cerebral) depende del IMSERSO y por lo tanto solo atiende pacientes mayores de 16 años.
Paloma y José Miguel se dirigieron entonces al hospital Beata María Ana.

Hoy tras algo más de 2 años de rehabilitación multidisciplinar, Mahesh, camina, corretea, juega, escribe, habla perfectamente, ha recuperado gran parte de su memoria, es autónomo y mejora cada día su atención y en consecuencia, avanza en su aprendizaje.

Si hace unos años, salvar la vida de Mahesh habría sido imposible, también lo habría sido estos maravillosos logros.

Paloma y José Miguel cubrieron los gastos y no se quedaron ahí: decidieron intentar cambiar las cosas.

En los casos como el de Mahesh, acceder al tratamiento de neurorrehabilitación es la diferencia entre poder asistir al colegio, jugar en la nieve, ir al baño solo, aprender...y no poder hacerlo.
Su colegio, público, se ha volcado con él, asiste a clase por las mañanas y por las tardes, tres días en semana, acude a su rehabilitación. Para seguir mejorando, porque cada día lo hace, lo sigue haciendo.

Recuerdo que Paloma me contaba que había hecho los números, que había asistido a congresos de neurocirugía, que además de bueno, era rentable para la sociedad. Paloma tenía preparados todos los argumentos para convencer a los racionales, a los prácticos, a los del corazón compasivo y a los indiferentes.

El jueves 30 de abril se publicó el Diario de Sesiones que os he enlazado arriba. Leed el debate, merece la pena ver cómo gracias a la habilidad, esfuerzo y tenacidad de Paloma, se ha producido uno de esos momentos mágicos, en los que uno se siente un poco orgulloso de sus parlamentarios.
En su día me enfadé con CiU, entre otros, por entender que no habían sido capaces de superar sus intereses particulares en aras de un interés superior. Hoy, reconozco y celebro su labor, realizada a través de la diputada Tarruella Tomás, porque desde el 22 de abril, todos los padres de España tenemos un motivo más para sentirnos seguros.

 José Miguel, Paloma, Surya, Mahesh y su perra Hampa
Hoy es el día de la madre. Como madre de dos niñas pequeñas, quisiera ofrecer este post como pequeño homenaje a Paloma. Porque sé que lo que ha hecho, protege y cuida, también, a mis hijas.

Gracias Paloma. Feliz día de la madre.

PD: Paloma no ha querido aparecer sola en la foto que le pedí. Ahí la tenéis, con su maravillosa familia, dice que es una labor de todos.

domingo, 8 de marzo de 2015

La aspiradora se niega a aspirar. Mujer, electrodomésticos y politikones.

"La aspiradora se niega a aspirar
dice que no, que no, ni hablar
la nevera está leyendo a Marx 
y me dice que la deje en paz"
Alaska y Pegamoides. La revolución de los electrodomésticos .1982

Madrid 7 marzo 2015. Irish Rover

Ellos fueron los protagonistas de la tarde: Imma Aguilar (@immaaguilar), una moderadora a la que le gusta radicalizar, Luis Abenza, un politikon que se prodiga poco - y tras escucharle, mucho menos de lo que debería -  y Sílvia Claveria ( @Claveria) , editora de Gerrymandering (@gerrymanders ).
Después de toda una semana de artículos dedicados a género, infancia y desigualdad, era un estupendo broche de cierre, justo antes de la celebración del Día Internacional de la Mujer.


Comenzó Imma, mencionando dos hechos recientes que, puestos uno junto a otro, dan para horas de conversación. El primero, el gobierno formado por Syriza, de un uniforme color masculino. El segundo, hace apenas 1 día, el anuncio del PP de sus candidatos en Madrid para Comunidad y Alcaldía: dos mujeres.
Me sorprendió escuchar que no hace tanto de la primera vez que un partido político (PSC) aprobó una cuota mínima - un escuálido  12% - de representación femenina, en contra de su propia dirección. Fue en el año 82. En 2002 ICV estableció la paridad. No hace tanto, efectivamente.

Luis Abenza haciendo honor a lo deseado en su post: "relajando un poco el tono denso y repollo que caracteriza mis posts, esperando que la pérdida en rigor se compense con la ganancia en legibilidad" resultó muy legible. Nos dio unas pinceladas de lo que había supuesto el siglo XX en lo que se refiere a la incorporación de las mujeres al mercado laboral y siguiendo a Claudia Goldin lo dividió en cuatro fases.
  • 1ª Fase. Principios de siglo. Las mujeres trabajaban hasta que encontraban marido o, si lo tenían, hasta que éste podía mantener la familia, entonces, volvían a casa.
  • 2ª Fase. Años treinta. Se produce la "revolución de los electrodomésticos", la productividad doméstica aumentó exponencialmente y en consecuencia, también lo hizo el empleo a tiempo parcial de las mujeres.
  • 3ª Fase Años sesenta. La participación femenina pasa de un 25% a un 46% pero no existe promoción y pocas salidas a medio plazo. Entre las causas que explican este aumento se encuentran: cambios regulatorios, cambios tecnológicos y los llamados "nuevos hombres". Esta cita me ha gustado especialmente y si Luis Abenza llega a leer este post, le ruego que me envíe el artículo al que alude. Es de Barbara Petrongolo, y según Luis, es el artículo que a él le hubiese gustado escribir. Estos nuevos hombres, eran los hijos de mujeres que trabajaron, deduzco que como consecuencia de la guerra, y que una vez llegados a la madurez, eran mucho más propensos a elegir como esposas, mujeres que trabajasen. [Es que, realmente, es muy potente la idea. Me hizo pensar inmediatamente si el hecho de obligar a los padres a aceptar una baja de paternidad, no les llevará a reivindicarla, una vez que descubramos los beneficios que comporta para la sociedad en general y para el individuo en particular.]
  • 4ª Fase. A partir de los setenta. La brecha salarial comienza lentamente a cerrarse. La edad en la que se contrae matrimonio se retrasa y eso hace que, por un lado, las mujeres que se casan ya trabajen, y por otro, se tomen más decisiones conjuntas. En este punto, un descubrimiento, su legalización y generalización, resulta muy relevante: la píldora anticonceptiva, legalizada en USA en 1960 y en España en 1978, debida a Carl Djerassi, contribuyó a facilitar que las mujeres hiciesen inversiones a medio plazo en su formación y carrera laboral.
Y ¿por qué es importante la consecución de la igualdad laboral entre hombres y mujeres? Pues según Luis, entre otras muchas cosas por las siguientes:
  1. Porque una sociedad en la que nacer hombre o mujer te segmenta, no es una sociedad donde exista igualdad de oportunidades.
  2. Porque la participación de la mujer en el mercado laboral afecta al comportamiento económico de las familias. Está comprobado que cuando las mujeres trabajan, gastan más en ellas y lo que resulta más significativo, en sus hijos ["La reforma de las pensiones empieza por los niños" cita de un profesor de la P Fabra que también me gustaría que me hicieran llegar].
  3. Porque invertir radicalmente en niños y mujeres es la clave del estado de bienestar.
  4. Y por último, porque no hay correlación negativa entre fecundidad y empleo femenino, es decir, hay mucho margen para hacer cosas en este aspecto.
Las mujeres se han incorporado al mercado laboral, es un proceso irreversible al que no podemos ni debemos negarnos.

Y tras esto tomó palabra y micrófono, Sílvia Claveria que centró su intervención en el papel de las mujeres en política.
Los datos son un tanto demoledores, solo en Finlandia, Noruega y Suecia, se cumple la paridad.
Hasta 1995 había dos factores que explicaban la presencia o ausencia de mujeres en política. Por un lado estaba la "disponibilidad" de mujeres para ocupar cargos (preparación). Por otro, las posibilidades de aceptación de los cargos por parte de las mujeres.
Desde entonces, es la demanda de mujeres la que influye mucho más y no es homogénea:
  • Tipo de reclutamiento: los países que eligen para ocupar cargos políticos a especialistas son los que más mujeres reclutan.
  • Coaliciones. Los gobiernos de coalición tienen menos puestos para repartir y ello perjudica a as mujeres.
  • Ideología. Tradicionalmente los gobiernos de izquierdas han sido más beligerantes en asuntos de paridad. [De ahí que lo expuesto por Imma al principio, diera para horas de conversación y bromas varias].
  • Si existen cuotas obligatorias, voluntarias o no existen en absoluto
  • La cantidad influye en la calidad: cuantas más mujeres haya en el Parlamento, más mujeres en el gobierno. [Igual que las buenas ideas, es realmente difícil tener una idea brillante, si solo tienes una idea].
  • Efecto Contagio. Parece que influye mucho menos de lo que se piensa. El hecho de que un gobierno imponga la paridad, no necesariamente obliga al siguiente a mantenerla.
Mujeres ministras. Explica Sílvia que cuando alcanzan el peldaño más alto, las mujeres suelen sufrir lo que se llama segregación horizontal, es decir, son destinadas a ministerios considerados menos importantes o que pueden ser eliminados con cierta facilidad si fuese preciso. En este punto, expuso los factores que a su juicio, te hacen más "ministrable":
  1. Tener un posgrado.
  2. Haber cursado estudios de derecho.
  3. Tu vida en política. Más posibilidades cuantos más años lleves en ello.
  4. Haber sido ministro anteriormente.
  5. Pertenecer a la ejecutiva del partido.
Esos cinco puntos se aplican tanto a hombres como a mujeres, pero al igual que dicen que existe un "capitalismo de amiguetes" existe una "política de amigotes". Los hombres tienden a nombrar a sus amigos. [Conde-Ruiz habla en este artículo de la evidencia de que los hombres tienden a elegir hombres a la hora de seleccionar a los que ocuparan los cargos más elevados en las empresas].

Y esto pasa a nivel nacional, pero a nivel local, las cosas y las causas, cambian. Ya no es la demanda la determinante, sino la oferta.

La política local se convierte casi en una tercera jornada laboral para muchas mujeres (muchos de nuestros concejales no están profesionalizados, no tienen sueldo) y entre los 25 y los 45 años, las mujeres desaparecen de la política en este nivel.
También apunta otros rasgos que pueden contribuir a esta situación, como la falta de confianza en sí mismas, [Alice Munro: "No puedo ponerme en la cabeza de los hombres por una simple razón: nunca voy a poder sentir, como ellos, que lo más natural sea que todo gire alrededor de mi trabajo y mis intereses"] el tipo de liderazgo masculino que favorece a los hombres e incita a las mujeres a autoexcluirse y la aplicación de dobles estándares: cuando la masculinidad está muy valorada, todo aquello que no requiere objetividad demostrada, favorece la elección de hombres vs mujeres.

Concluye Sílvia que la baja representación femenina, no solo afecta a la igualdad de oportunidades, sino a la calidad de la democracia: sustantiva (relación entre mujeres y tipo de políticas a aplicar) y simbólica (cuantas más mujeres se vean reflejadas en la composición de sus gobiernos, más desearán participar).

Como cierre, Imma Aguilar, añadió una reflexión: las empresas hace tiempo que comenzaron a aplicar roles femeninos en su funcionamiento tales como, empatía o liderazgo vs autoritarismo. La política todavía no lo ha hecho.

Y sea este pequeño esfuerzo de las dos de la madrugada, mi humilde aportación a la celebración de hoy, (¡ya es hoy!).
Feliz Día Internacional de la Mujer.

jueves, 5 de febrero de 2015

Mis muy queridas.

Iba a contaros lo que más me llamó la atención de la charla que se desarrolló el jueves pasado tras la presentación del libro de Manuel Conthe, y no desisto de hacerlo, pero creo que lo haré en un post posterior. Un "ya lo pensaré mañana" a lo Escarlata O´Hara.

Voy a escribir "at random" como la lista de reproducción que suena a estas horas de la noche, con un frío pelón tras los cristales, y las voces amortiguadas de la anciana con Alzheimer al otro lado de la pared.
Sonidos, como el reloj del pasillo que antes no te impedían conciliar el sueño, cuando eras pequeña y dormías a pierna suelta a pesar de que las carpinterías de las ventanas dejaban pasar el aire suficiente como para poder jugar a ver cuánto tardaba en apagar un mechero. Barrios, donde la intimidad era limitada, fingida y bueno...compartida.
Y pensaba en las mujeres de mi vida. Las que lo son y las que están. Las que ya se han ido, pocas, pero tan únicas e irrepetibles.

-Mamá - me dijo anoche mi hija de seis años mientras, metidas muy juntas en su cama, le leía un cuento sobre el miedo - ¿por qué la abuela tuvo tantos hijos?
-Porque quiso y le hacía feliz.
-¿Y no estaba muy cansada todo el rato?
-Infinito, pero siempre se reía.
-Mamá, eres guapa.
-Porque me parezco a ti.

Hay una época para ligar y compartirlo con ellas. Otra para conocer a sus parejas, asistir a sus bodas, visitarlas tras parir, hacer de canguros de los hijos mutuos, hacer equilibrios con los trabajos y los horarios, lamentarte o reírte de tus conflictos cotidianos. Y luego cambiar opiniones sobre médicos y tristezas.
Y entonces encuentras a tus amigas, a tus hermanas, a las mujeres que te rodean y viven lo mismo que vives tú, como parte del día a día. Y reconoces las ojeras y los grupos de whatsapp arden en consejos y silencios de comprensión.

Y todas concluyen en lo mismo. En la importancia de tenernos, a nosotras mismas. Y todas caemos en la cuenta de la importancia de tenernos, a todas las demás.

Cuando te cruzas con esa mujer a la que hace tiempo no veías pero que, no sabes porqué, te cayó siempre bien y nunca tuviste tiempo suficiente para un café tranquilo. Y te mira y te dice que está en paro pero que te ve triste, y no te atreves ni a contarle tus tonterías abrumada por su cariño.
Y las prisas y un mensaje que dice: me ha encantado volver a verte, no me había dado cuenta cuánto te echaba de menos.

Mujeres maravillosas, heroínas del día a día, que empiezan siendo pardillas, y acaban reconociendo a la lista que, tras años de soportar lo que nadie le había pedido, decidió apuntarse a yoga, ponerse estupenda y hacer de su capa un sayo. Y que llora como nadie, porque hace unos pucheros maravillosos, se pone preciosa y sigue hablando, como si tal cosa. Porque según dicen, tenía las lágrimas muy apretadas en los ojos y llora por desbordamiento.

Mujeres fuertes, tan fuertes que asustan a sus parejas, porque no saben lo que sufren y les aterra averiguarlo, porque sin ellas el mundo es un lugar caótico donde nada tiene sentido.
Mujeres tiernas, madres maravillosas que quieren hijas fuertes y valientes.

Mujeres que superan lo peor, porque se asombraron de que una amiga confiara tanto en ellas y no se atreven a decepcionarla. Porque nunca, dicen, nadie las quiso tan desinteresadamente.

Las mujeres cuidan la tribu. Cuando te haces mayor, cuando te sientes vieja porque te duelen cosas que no sabías que tenías y te fastidia tener que pararte un rato. Entonces descubres la sabiduría antigua de todas ellas. Entonces, si lo has hecho bien hasta ese momento, tendrás una pequeña tribu de mujeres en las que apoyarte y sobre todo, sobre todo, unas cuantas con las que reírte hasta las lágrimas, de lo aparatosa, cutre, vulgar y maravillosa que puede llegar a ser la vida.

Adoro a mis mujeres. Lo he hecho de maravilla. Estoy rodeada de seres excepcionales.


martes, 14 de octubre de 2014

In Memoriam



Foto: Mercedes Alfaro



No supe querer a mi madre hasta que no lo fui.

martes, 30 de septiembre de 2014

Soledad

Dice este estudio de Anxo Sánchez que en asuntos de cooperación, los adolescentes son impredecibles y los mayores - yo prefiero el término "viejos" - resultan ser buena gente.

Y de viejos va esta historia, en concreto de dos mujeres, o puede que tres, según se dé el relato.

La primera era diminuta, pequeñita y flaca con el moño apretado, zapatillas de felpa, bata oscura y cientos de miles de años. La cuidaba su hija, que ya había superado hacía mucho la edad de jubilarse. Tenía una sombra bajo los ojos, el cabello corto, las canas sin teñir desde hacía demasiado tiempo y una nota de ansiedad en la voz.
Abrió la puerta e invitó a la joven a pasar. Angustiada, le dio las gracias y se disculpó a un tiempo. No tardaría mucho, solo tenía que acercarse al mercado, y la abuela estaba tranquila...

viernes, 29 de agosto de 2014

Conversación

"Me he dado cuenta de que he tardado 50 años en entender la historia de Lázaro.
Creo que se resume en esto: el amor, cura.
A Lázaro nadie le atribuye ningún mérito en esa historia, porque no lo tiene. Es de quien supo quererlo."
... ... ...
"¡Ya sé quién eres!
Eres el niño del cuento de El rey está desnudo.
Supongo que cuando lo gritó, pensó: la he cagado. Pero no pudo dejar de gritarlo. La honestidad obliga, pero para reconocerla, hay que conocerla. La honestidad es un don y una maldición que no todos tenemos."

                                                Una de las cuatro mujeres más inteligentes que probablemente conozcas.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Amigas

No sé si a los hombres les pasa. No sé si es cosa de mujeres o es un tópico estúpido como tantos. Sí que conozco a mujeres que les sucede.
Necesitan ordenar sus armarios, sus rincones. Desprenderse de tantos trozos de cosas que se van acumulando con el paso de los días, en muebles y cajones.
Hay zonas de tu hogar que habitas, otras no.

Hay mujeres que se refugian en esas zonas y evitan las otras. Es en ellas donde arrinconan el caos.
Pueden no mirarlas, pueden incluso fingir que no existen. Y a veces pasa, que su espacio habitable se va reduciendo.
Hay mujeres que están rodeadas de personas que deberían quererlas. Incluso diríamos que las quieren, pero el interior del microondas donde calientan el café o la forma en que guardan el resto de carne picada que sobró, revelan que están solas.

Hay mujeres que se han acostumbrado a no ser queridas y el espacio que habitan, poco a poco, va menguando, hasta que se reduce al tamaño de un sofá.
Hay palabras amables cotidianas que son crueles,  castigos que se infligen como regalos, egoísmos que se disfrazan de preocupación.
A veces limpiar un suelo de rodillas hasta convertirlo de nuevo en un hogar, es un acto de amor. A veces encuentras hombres que lo intuyen.

sábado, 31 de mayo de 2014

Mujeres, ¿cuándo seremos hermanas? (II)

Ya ha dado a luz y sonríe.
Meriam Ibrahim es una mujer de 27 años, casada y madre de un niño de 20 meses y ahora de una niña también. Nació, según cuentan los periódicos, mientras su madre estaba encadenada.

A esta mujer la van a matar cuando termine de amamantar a la recién nacida. La aplicación estricta de la "sharia" ha escrito su futuro inmediato: dentro de 2 semanas recibirá 100 latigazos por adulterio. Dentro de 2 años, será ahorcada por apostasía.

Mujeres ¿cuándo seremos hermanas? (I)

Tengo un dolor de cabeza espantoso, de esos que te hacen pensar que el cráneo se ha quedado pequeño y el cerebro palpita dentro tratando de hacerse hueco.
He acudido a la química, en dosis de 1 gramo, por ahora ha sido insuficiente. Se me ha ocurrido pensar que el número de "posts" pensados y no escritos puede tener algo que ver, así que voy a posponer el plan B (oscurecerlo todo y dormir, dormir, dormir) e intentarlo, tal vez dejándolos salir, se alivie la presión. 
Ayer viernes tuve la gran suerte de ser invitada a asistir a un desayuno ofrecido por Change.org aprovechando la visita a España de su presidenta: Jennifer Dulski 



viernes, 16 de mayo de 2014

"My boyfriend´s back" The Angels en...1963

"El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces un abuso de superioridad intelectual, parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa. En un debate con el Sr Rubalcaba podemos dar toda la leña recíproca y decirnos todas las barbaridades. El mismo debate con una mujer, se percibe de otra manera, y eso es verdad." Miguel Arias Cañete


Asombro infinito y banda sonora automática, trataré de explicarlo.
El Sr Arias Cañete se considera intelectualmente superior a la Sra Valenciano. Hasta ahí sin problema, es algo perfectamente posible. No estamos acostumbrados a tales alardes de autoestima, pero no debería escandalizarnos en absoluto que alguien piense de sí mismo que es más listo que su contrincante político. Sin embargo, no alude directamente a la sra Valenciano. No sé si por prudencia (sería demasiado hasta para un carácter tan pintoresco como el suyo) o por creencia firme, el caso es que dispara por elevación y atribuye las características concretas de su debate particular, al que se pudiera producir entre hombre y mujer.
Y parece que piensa que no solo él es más listo, sino que nosotras somos mezquinas, porque supone que si un hombre nos "ganase" en buena lid en un debate, desarrollando todo el potencial que su intelecto le permitiera, no seríamos capaces de reconocerle la victoria, sino que nos excusaríamos acusándolo de machista. Vaya, vaya.
La segunda parte de la cita, no hace sino corroborar esa idea. Es su referencia a Rubalcaba y a que con él, sí pueden decirse barbaridades sin miedo alguno. De nuevo, no es Rubalcaba el sujeto concreto con el que combatir dialécticamente, en tanto que una persona concreta con características concretas, sino un ejemplar de su grupo: los hombres.

Para rematar la desafortunada parrafada, ha identificado "superioridad intelectual" con "dar toda la leña recíproca y decirnos todas las barbaridades".

Pocas veces tanta torpeza en tan corto espacio. Si hubiese sido más humilde, habría aceptado su mediocre actuación en el debate cuando Susana Griso le pidió que se evaluara y no habría eliminado cualquier posibilidad de redención.
Pero tenía que justificar su ausencia de brillantez y ... se explicó.

domingo, 30 de marzo de 2014

Si ellos pueden cómo no vas a poder tú. Mónica Esteban. Grandes Insensatos II

Artículo 10.1 Constitución Española:

  • La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social

María José, Valle, Ester, Laura, Eva, Amaya, Nacho...
Son los nombres que le vienen a la mente y le salen de corrido, cuando le preguntas a Mónica, cómo alguien como ella ha puesto en marcha un proyecto tan grande como Juegaterapia.




Todo empezó el día que Mónica supo a través de una amiga, que el niño pequeño de una conocida, estaba ingresado en el hospital para ser tratado de un cáncer.
Mónica tenía en casa una consola con la que no jugaban sus hijos. Cuenta que cada vez que la veía colocada en el mueble lamentaba el desperdicio que suponía. Conectó los puntos y se preguntó si no podría servir para distraer al niño hospitalizado.
A él no le hacía falta, pero al niño de la cama contigua le haría feliz, le respondieron. Y se la hizo llegar junto a unos dibujos realizados por sus propios hijos. Un mensaje de ánimo entre iguales: la empatía de los que no te conocen pero hablan tu mismo idioma, el de los dibujos y los juegos.

La reacción de ese niño prendió un incendio en la cabeza de Mónica. Tanteó su idea con unos pocos amigos a ver qué ocurría: pidió consolas que no usasen y ofreció a cambio un desayuno.

Ya estaba en marcha Juegaterapia.

Su oficina es un lugar acogedor, huele a café y magdalenas. Allí, todas esas magníficas mujeres se sientan alrededor de una mesa y se cuidan unas a otras. Es palpable el cariño que se profesan, es palpable la alegría y el apoyo mutuo.

Me preguntan por lo mío y se sorprenden admiradas. Ellas, que cada día logran que a muchos pequeños valientes, la quimio se les pase volando. Ellas que han conseguido crear un jardín en la cubierta del Hospital La Paz de Madrid. Ellas, cuya ambición carece de límites cuando se trata de esos niños y ya tienen casi ultimado el segundo jardín, en el 12 de Octubre.

Cuando Mónica vio la respuesta que unos pocos e-mails habían logrado, se puso nerviosísima y esa noche no durmió. Esta mujer tenaz  y llena de imaginación, solo necesitó - y sigue necesitando cada viernes - las sonrisas y el ejemplo de los ocupantes de la planta de oncología pediátrica para continuar haciendo cosas sorprendentes.

La tarea es tan sencilla, como solo lo parecen las buenas ideas una vez que alguien las ha puesto en marcha. Merece la pena ver esta charla TEDx para entenderlo.



Llevo varios días dándole vueltas a este post, a casos como el de Mónica. Pequeñas ideas, convertidas en enormes gestas que nos benefician a todos.
Mónica dice que no es difícil en absoluto y lo hace con tanta suavidad que casi podría creerla. A fin de cuentas, ¿quién no ha ofrecido algún objeto que ya no necesita o quiere, a algún vecino o conocido de un conocido, alguna vez?
¿Qué madre no ha dado los juguetes de sus hijos a otros niños, parientes o no, cuando estos crecen? ¿quién no ha facilitado a un joven que se emancipa, el sofá que pensaba cambiar?

Tiene razón, no es necesario un cociente intelectual extraordinario, ni un doctorado en el MIT.
Pero ¿porqué este pequeño gesto altruista de Mónica se ha convertido en una labor objetivamente buena y deseable para la sociedad? ¿Qué hay de diferente? y lo más interesante ¿cómo podemos ayudar a que su ejemplo prolifere?

Yo ví en ella 3 características que me parecieron muy significativas: valentía, creatividad, y tenacidad, aderezadas con un ingrediente esencial sin el cual, estoy segura, el proyecto no sería lo que es hoy: la respuesta confiada de las personas a las que acudió.

Mónica fue valiente, más que valiente, fue osada, descarada en su alegría. Se lanzó a dar el primer paso, cuando la emoción de ese niño todavía le calentaba el corazón y le quitaba el sueño.
Fue creativa, porque probablemente sin ser muy consciente de ello al principio, logró hacer vivir a los demás la misma experiencia que ella había sentido: el placer de ayudar a un niño a curarse. Un niño con cara y voz, un ser real, cuyo sufrimiento se ve aliviado gracias a un pequeño gesto.
Y fue tenaz. Es tenaz, para ser sistemática y organizar cuidadosamente los detalles, sin rendirse ni desviarse de su objetivo. Sabía que lo que había iniciado era bueno y atrajo a los que lograron que se hiciera aún mejor. Una especie de selección positiva que se realiza casi sola. Con sus propias palabras: cuando alguien no comparte la alegría, simplemente lo dejamos pasar.

Pero ¿qué hubiera ocurrido si esos primero e-mails no hubieran obtenido respuesta? No sé si es necesario preguntarse eso, realmente creo que nunca se habría dado la circunstancia. Cuando confluyen determinadas personas, causas y maneras de enfocar los problemas, lo difícil es que no recibas la confianza de los demás. Confianza que te vuelve confiable, que no te llama loca, sino magnífica.

Es realmente sorprendente cuánta gente está dispuesta a facilitarte los medios, a alquilarte gratis su inteligencia y participar con minúsculos pero fundamentales granitos de arena, en proyectos colaborativos desinteresados absolutamente interesantes. El que no sea capaz de ver el inmenso beneficio que a todos los niveles: personales, intelectuales, laborales y humanos se obtiene, es que está absolutamente ciego.

Hay muchas maneras de expresarlo. Mónica lo hizo así :

"Yo pensaba que era feliz, pero no te puedes imaginar, lo feliz que se puede llegar a ser"

martes, 11 de marzo de 2014

Empezar una historia

Del post que nunca escribí sobre el IV Congreso de Mentes Brillantes me quedó una frase atascada. No puedo entrecomillarla, ojalá pudiera citarla con total exactitud porque fue lo mejor que me llevé de esa tarde. José Antonio Marina habló sobre el proceso del aprendizaje, de cómo es un deseo innato en el ser humano y desveló el secreto de ese deseo: ningún niño sin la experiencia del éxito merecido.

Me impresionó la sencillez de una idea tan potente. Hoy la he visto materializarse.
Hoy mi pequeña hija mayor ha vivido la experiencia del éxito merecido, en toda su profundidad. Era feliz e incapaz de ocultarlo. Hoy le han dicho que lo que más le gusta hacer en el mundo, lo hace bien.

Dice que empezar una historia es muy sencillo: escribes la primera frase y ya sigues.

Casi como acompañar a un hijo. Le das la mano y ya seguís.

domingo, 23 de febrero de 2014

Esa rara maravilla que es a veces el ser humano. #todossomosraros

28 de febrero. Día Mundial de las Enfermedades Raras.


MJ es menuda, inquieta y toda ella sonrisa. Tiene 36 años, o al menos eso dice, pero empiezo a sospechar que se añade unos cuantos para no abrumarte cuando te enteras que, en menos de tres meses, terminará su residencia como médico después de haber estudiado y ejercido como enfermera, o que toca el piano, la guitarra y compone.
Venía de nadar porque le había quedado un hueco entre mi llamada y la hora de la cita. No es que vaya acelerada por la vida, es que llena cada instante de ella. Ella sabe hacerlo.
Sabe que todos deberíamos hacerlo.

En octubre de 2010, poco después de volver a España, tras pasar 1 mes en Bolivia como voluntaria,  le dijeron que se iba a morir en 6 meses.

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