Por autor invitado.
Me atrevo a apuntarte,
hoy, algo:
"Las almas ruines sólo se dejan
conquistar con presentes." dicen que dijo Sócrates. Y es lo único bueno que tienen, lo baratitas que son, me atrevería a añadir yo.
Noche en blanco. Más bien, en blanco y negro, por aquello de que se ha jodido la luz del despachito que M. y yo
hemos montado sobre tu mesa.
Reflexionando - o no - y
pensando en ti.
Me gustaría encontrarte una especie de seguro, una suerte de
paraguas moral.
Algo que sea un sello de identidad, que te
pueda liberar de toda posible suspicacia ajena y te haga cada vez más libre y más atrevida, pero que se resuma en que actúas con la buena fe que albergas y que aunque errar es humano, solo los idiotas
perseveran en el error.
¿Por qué la gente sólo gasta esfuerzo en defenderse?
Necesitaba esa dignidad que se
me había escapado entre tantas lágrimas. Empezé a mezclarlas con otros líquidos y me
enfermé. A mí y a mi queridos, muy queridos.