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Citado en el libro "De qué hablo cuando hablo de correr" H. Murakami

lunes, 30 de noviembre de 2015

Elogio de la incertidumbre

Autor invitado: @Demostenes_av


De nuevo estamos en campaña electoral, y de nuevo unos y otros nos bombardean con medidas y promesas de todo tipo. Si usted, querido lector, no tiene decidido su voto aún, puede estar intentando comparar lo que dice cada candidato y buscar el que se acerque más a lo que usted quiere para España. El problema es que todos quieren lo mismo: Salir elegidos. Y siendo un poco menos cínicos, reducir el paro y la pobreza, mejorar la educación y hacer más eficientes y justas las instituciones públicas. Lo que cambia de unos a otros es el medio que proponen para conseguir esos fines. Eso y alguna cosilla más, pero de eso hablaremos en otra ocasión.

Puede que decidamos nuestro voto en función de la confianza que nos ofrece un candidato u otro, o su postura hacia temas puramente ideológicos como el aborto o la religión. Ahí hay poca duda. porque depende de lo que creamos que sea correcto o no. Pero si nuestras dudas son sobre temas complejos, técnicos y con varias opciones como la economía, ¿cómo puede uno elegir entre unas propuestas y otras cuál es la mejor, la que va a conseguir lo que queremos sin destruir otras cosas? Uno puede estar tentado de buscar la opinión de los expertos que saben más del tema, pero parece que estos expertos no se ponen de acuerdo entre ellos. Siempre hay alguna voz autorizada apoyando tal o cual propuesta. De hecho, igual ha oído en alguna ocasión que los expertos aciertan de media tanto como un chimpancé tirando un dardo. Vamos, que aciertan de vez en cuando por pura casualidad.

El caso es que lo de la tasa de aciertos de los “expertos” (con comillas) es cierto. Proviene de un estudio que realizó el doctor Philip Tetlock en Estados Unidos, recogiendo predicciones de académicos, analistas, tertulianos, etc. entre 1984 y 2004 sobre diversos temas. Y efectivamente el resultado fue descorazonador.

Sin embargo, entre los fallos generalizados, había un pequeño grupo de personas que si acertó significativamente más que el resto. Y esto hizo que el mismo investigador repitiera el experimento, pero esta vez con miles de voluntarios que no tenían ninguna preparación especial. De éstos, de nuevo muchos fallaban, pero unos cuantos si conseguían acertar a menudo qué iba a pasar dentro de unos meses en tal o cual situación, y comenzaron a aparecer características comunes. 

La más importante: ninguno era una persona dogmática. No solían hablar en términos absolutos de blanco y negro, sino en tonos de gris. Tenían opiniones preconcebidas, como todo el mundo, pero las revisaban una y otra para ver si estaban equivocados. Comparaban puntos de vista con otros, en particular con quienes no estaban de acuerdo con ellos, no para convencerlos de nada, sino para poder considerar todos los argumentos y  estar seguros de que sus propios prejuicios no les estaban jugando una mala pasada. Y por supuesto, no dudaban en cambiar de opinión si las pruebas les indicaban que era lo correcto. Estaban menos seguros de lo que creían que sabían, y esto les llevaba a ver el mundo más como es, para bien o para mal, y no como pensaban o les gustaría que fuera.

Lo cual nos lleva de nuevo a los “expertos”. Por desgracia, lo que la mayor parte de la gente demanda en un experto no son muchos aciertos en sus predicciones pasadas, sino que las haga con seguridad. Por lo general, pensamos que un experto que dude o que diga que el resultado puede ser uno u otro, en realidad no sabe de lo que habla, aunque se trate de si una moneda va a caer cara o cruz. Así que algunos de los “expertos” más conocidos en realidad son los que se apoyan más en sus prejuicios, y no precisamente el perfil que veíamos antes. Eso explica muchas cosas.


Teniendo esto en cuenta, y por el bien de todos, nos convendría crear una cultura de prudente escepticismo ante cualquier cosa que nos vendan como certezas absolutas, y a sentirnos más cómodos con distintos grados de probabilidad. A no huir de la incertidumbre, a asumir que podemos estar equivocados y que no pasa nada por rectificar. A no creernos todo a pies juntillas, sino dialogar, conversar y ver otros puntos de vista antes de decidir si algo es verdadero, falso, o sólo verdadero a medias; si está basado en algún tipo de prueba o si sólo es una elucubración teórica. A estar abierto a todo tipo de opciones, por muy peregrinas que puedan parecer, si hay una evidencia que las apoye. Mientras seamos nosotros quienes leemos a columnistas, escuchamos a tertulianos y analistas y votamos a los políticos, ellos no lo harán (¡no podrán!) si no se lo permitimos en primer lugar, y llegamos a exigir después.


Y ahora, querido lector, si ha llegado hasta aquí le recomiendo que salga corriendo a leer “El retorno de los chamanes” de Victor Lapuente. Yo llegué a él después de leer “Superforecasters”,  el libro de Tetlock sobre sus experimentos. Quizá, como a mí, algo le resulte familiar. 

jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Por qué la buena fe es imprescindible para el debate?

Dije que quería una camiseta con este texto y la quiero de verdad.
El truco del "bullshitter" - el que practica el bullshit* -  según la definición de Nate Silver es el siguiente:
"responder con generalizaciones cuando se le interroga por detalles y polemizar sobre trivialidades cuando se cuestionan principios".

Así pues, un bullshitter no es un mentiroso, es otra cosa.
Para distinguirlo os invito a leer este estupendo post del que rescato una sentencia: "nunca digas una mentira si puedes abrirte paso a boñigazos".

¿Por qué tanta 'boñiga de toro'?
Para responder, he de relataros lo que me sucedió el 12 de noviembre con motivo de la presentación del libro "Las cuentas y los cuentos de la independencia" de Josep Borrell y Joan Llorach en la Fundación Rafael Del Pino, y que podéis escuchar íntegra en el enlace.
Va a ser largo, lo aviso.

Allí estaba yo, como tantas otras veces, bloc de notas y móvil en ristre tratando de mantener el equilibro entre anotaciones para un post, tuitear, hacer fotos que luego me servirían de documentación y no perder el hilo de la charla.
No había leído el libro, de hecho lo compré allí esa misma tarde, y como es mi costumbre en estos casos, evitaba opinar sobre lo que escuchaba. Trataba de ceñirme exclusivamente a lo que me parecía interesante y lo tuiteaba. Si tenéis curiosidad haced la búsqueda en twitter con el hashtag #CuentasyCuentos.
Vuelvo a repetirlo: no había leído el libro. Es relevante para entender lo que vendrá a continuación.

Primer tuit significativo:  me hice eco de un comentario del sr Llorach

y para mi sorpresa recibí varias notificaciones, produciéndose este diálogo:

Entre el primer y segundo mensaje pasaron varios minutos. Aunque se me complicaba la logística, al reconocer el nombre  de la persona citada por el sr Llorach, decidí contestar educadamente. Su respuesta me desconcertó.
¿Por qué este señor me preguntaba a mi (¡) sobre una cita que yo no había mencionado, que Llorach no había mencionado y que ni siquiera sabía si existía [véase el vídeo min 21:15 donde alude a "libros y artículos"]?
¿A mi, que ni le conozco, ni le sigo, ni le he mencionado, ni tengo más que cultura general sobre balanzas fiscales?

Al finalizar la presentación y mientras caminaba por la Castellana, respondí con mi mejor intención:

Podría ser más aséptica y no explicar más, pero es cierto que lo hice con el mejor ánimo, el que tienes cuando crees que el entendimiento es una opción, que basta con esforzarse por disipar fantasmas y aclarar embrollos.
¿Por qué tenía esa sensación? Porque pienso que la racionalidad triunfa sobre las pasiones con más frecuencia de lo que pensamos, y porque había escuchado al menos dos cosas que me daban esperanza.
La primera de ellas se derivaba del hecho de que la presentación utilizaría gran parte de material en catalán. En tono pícaro, Llorach nos amenazó con 'una clase de catalán encubierta', a lo que Borrell apostilló un 'y no viene mal' [min 5.34]. Aplaudí el detalle, conmigo predicaban a una conversa que estaría encantada de aprender gallego. Una conversa que cree que es buena cosa conocer las lenguas que se hablan en tu país.
La segunda fue una respuesta al público. Llorach responde que la esperanza de salir de la situación actual radica en que muchos catalanes descubran que España y la UE representan un campo de oportunidades para ellos y que por lo tanto, no tiene sentido provocar fricciones [min 1:12 en adelante]. Borrell discrepó. Veía ese proceso demasiado largo, e insistió en dar pasos ya, como por ejemplo, reconocer los elementos de agravio que tienen razón de ser para corregirlos. Se mostró convencido de que dichas modificaciones se podían llevar a cabo sin grandes cambios constitucionales.

Con ese espíritu invitaba yo al sr Bel a dejarme tranquila a mi y a dirigirse a quien podía y debía responderle. Aprovechaba para animarle a un debate en el que él pudiera deshacer sus dudas sobre la NOcita de marras de la que yo no tenía ni pajolera idea y todos pudiéramos aprender algo.
En definitiva, un debate de buena fe entre personas informadas, que sirviera  para revisar el sistema de financiación español, muy injusto con unos y otros, y mejorarlo evitando que los problemas que son resolubles se conviertan en agravios enconados y divisiones.
Pero él insistía:



No iba a rendirse, así que en cuanto llegué a casa abrí el libro y en pocos minutos encontré el texto que hacía referencia al 8% y -  como debo de ser medio pava -  se lo envié a quien creí que debatía de buena fe:
IMAGEN A
[A continuación adjunto la parte inferior de la hoja 95 del libro de Borrell y Llorach ampliada, para facilitar la lectura de las últimas líneas y el pie de página]

A partir de ese momento supe que ese señor me estaba utilizando.
El libro al que alude es 'Anatomía de un desencuentro'. Su libro naturalmente, citado a pie de página en la imagen que yo le había facilitado. No entendía nada. ¿Cómo demonios iba a tener yo su libro? No, claro que no lo tenía, pero no parecía importante porque él me facilitaría las imágenes pero antes sembraría la duda: ¿creía posible encontrar esas palabras exactas en su libro?


"El 8% de défict CAT es único en el mundo", me pedía que buscara. Decía que lo había reproducido yo, (efectivamente, en el tuit reflejando lo que había escuchado a Llorach), pero NO era lo que decía el libro.

No terminaba de ver por qué señalaba que estaba repetida en el libro. No lo estaba, al menos no literalmente, aunque bueno, más o menos podía significar lo mismo.

Antes dije que debía de ser medio pava, solo medio. La otra parte de mi ya estaba un poco cansada de que jugaran con ella a acertijos para atacar a un tercero y se había puesto a "googlear" (buscar en Google) la frase del libro de Borrell y Llorach con los términos: "Bel, déficit, Cataluña, 8, mundo".


Voilá!

Google arrojó numerosas entradas reflejando un intenso debate entre el sr Bel y el sr De La Fuente, en diversos artículos reproducidos en el blog Nada es gratis y en el periódico El País.
Quedaba claro que el sr De La Fuente también había interpretado que el sr Bel opinaba que el déficit de Cataluña era realmente espectacular y singular, de hecho, "no tenía parangón en el mundo".
Cuando leí el currículo del sr De La Fuente, supe que mi tuit era correcto, mucha gente y muy seria interpretaban en el mismo sentido lo que el sr Bel pensaba sobre el déficit catalán.
No tenía el libro del sr Bel para comprobar si las palabras citadas por Borrell y Llorach eran exactas, pero dada la insistencia y los acertijos, sabía que pasaba algo.
Busqué el artículo al que respondía el sr De la Fuente, un artículo publicado en  La Vanguardia el 25 de septiembre de 2012,  titulado "Balanzas y Cisnes negros" y firmado por Germá Bel.


[Adjunto captura de pantalla y no enlace, ya que al menos durante dos días, caffereggio.net no funciona. Da igual, el propio sr Bel se autocita en su artículo de respuesta al sr De La Fuente días después aquí.]

¿Dónde estaba el problema entonces? ¿Dónde la trampa que me tendía el sr Bel? La única posibilidad era que la cita recogida en el libro del sr Borrell y Llorach no fuera exacta, y dado que según se aprecia en la foto, hay unos corchetes con puntos suspensivos [...] podía ser que faltara alguna palabra o idea clave.
No podía saberlo ni iba a pelearlo, su párrafo de La Vanguardia me parecía contundente.

"ha devenido sabiduría convencional en Catalunya: que el déficit de Baleares y Catalunya (y Madrid según el método del beneficio) no tiene parangón en el mundo desarrollado".
Así que le respondí y le adjunté la imagen de sus propias palabras en 2012 






Bueno, "único" de unicidad no, pero único de extraordinario, sí. ¡Sin parangón, nada menos!
Subió las fotos de su libro (pag 167 y 168) y pude comprobar que la diferencia entre sus palabras y las reflejadas en el libro de Borrell y Llorach corresponde a una parte intermedia omitida en un párrafo larguísimo.
En mi opinión esa omisión no cambiaba el sentido general, ni modificaba la interpretación, pero en la suya sí.

Y así siguió la cosa. Añadió que no era su intención ofenderme, que solo quería que descubriera por mi misma las cosas e insistió que su cita estaba manipulada.
A estas alturas de la conversación, que el párrafo citado fuera más largo y mencionase otras comunidades no me parecía crucial, no después de haber leído el artículo de La Vanguardia, porque la charla de los señores Borrell y Llorach, no se limitaba a un escrito concreto de una persona concreta, sino que se describía un proceso en el cual una serie de medias verdades, afirmaciones erróneas o, cuando menos, muy discutibles, habían contribuido a generar esa "sabiduría convencional" que había dado soporte argumental al sentimiento de agravio. Y que el hecho de que ese tipo de afirmaciones no se hubiesen desmentido, discutido y argumentado en su día, eran en gran parte, causa de la situación que ahora vivimos. Y sobre todo, que estábamos a tiempo de arreglar los desarreglos, lealmente, discutiendo datos ciertos, mejorando el sistema.
Eso era para mi lo relevante. Pero el sr Bel quería hablar de su cita.

Ahora, si aún queda alguien leyendo este caos de post, seguramente se preguntará: ¿por qué, tras tantas imágenes, no nos muestra las fotos del libro del sr Bel, para que podamos juzgar si la cita está manipulada o no?
No lo hago porque no es necesario. Alguien lo ha hecho por mi.
La noche de la conversación que he transcrito (no están todos los tuits, a veces no respondíamos en el mismo hilo y es un auténtico infierno ordenarlos temporalmente) hice pantallazos por si acaso.
Leí sobre el bullshit, encontré el ensayo de Harry Frankfurt y concluí, que esa conversación había sido puro bullshit. Pensé en escribir sobre ello, pero pasaron los días y lo dejé correr. No tenía ninguna gana de meterme en semejante fregado con alguien tan perseverante, tan poco elegante al argumentar y con tantos seguidores convencidos, además, se había disculpado y yo soy medio pava y se me gana fácil.
Pero DOCE días después (¡) comienzo a recibir notificaciones en Twitter de personas que retuitean y comentan algunos de los tuits de arriba. Inexplicable.
No.
El sr Bel ya tenía quien defendiera su cita y la supuesta manipulación.
¡ Lean, lean El Mòn ! 


Lean cosas como:

"Pero un tuit de una de las asistentes, inicialmente favorable a las tesis de Borrell, puso en evidencia la mentira".

Ésa soy yo. La asistente "inicialmente favorable" que evidencio ¡la mentira!

¿Y cómo sabe eso la periodista?
Si solo había leído mis tuits sobre la presentación, no creo que pudiera afirmarlo ni desmentirlo, ya que únicamente me limitaba a transmitir lo dicho por otros.

Si había leído la conversación completa con el sr Bel y ello le había llevado a formarse esa idea de mi predisposición:
¿por qué dice "inicialmente"? ¿Tal vez porque resultaría más dramático que, creyéndome de "pe a pa" las palabras de Llorach (no de Borrell, no insistan) descubriera solita el engaño?
¿Por qué elige única y exclusivamente el tuit que he etiquetado como IMAGEN A?
¿Por qué, si tanto le indigna que "manipulen", no hace ninguna alusión al artículo de La vanguardia que hasta en dos ocasiones enlacé y fotografié en la misma conversación y que mostraba que la idea del déficit sin parangón ya había sido difundida y discutida por el propio sr Bel en el año 2012?

¿Por qué la foto que utiliza para ilustrar el libro de Borrell y Llorach se parece tantísimo a la mía ampliada, con la misma sombra, la misma curvatura de la línea a pie de página, tanto que no puedo evitar pensar que se le ha olvidado pedir permiso o mencionarme?
¿Tal vez no sea mi fotografía, pero si lo fuera, no estaría saltándose una de esas "Reglas de oro" de los periodistas?
¿Por qué solo habla de Borrell cuando el tuit "delator" alude exclusivamente a Llorach?
Y por pura curiosidad, ¿por qué todo el mundo usa la misma expresión "regla de oro"?
[Aclaración:  lo de la foto es una trola, soy muy fan del CC y por mi puede utilizar la foto cuanto guste, pero no me manipule señora periodista.]

Mi respuesta hasta el momento se ha limitado a esto:

La periodista también respondió diciendo algo parecido a que ella "no acosaba". No lo entendí muy bien en su momento, pero ya no encuentro los tuits en el hilo (?)
El sr Bel volvió a persuadirme de su falta de elegancia a la hora de debatir. Una vez es casualidad, dos correlaciona, a la tercera tendré que pensar que es tendencia.

*No confundir con el término 'bullying'

Aviso a navegantes.
Nunca bloqueo, ni exijo registro para comentar, pero en este caso tengo que hacer una excepción: soy como Jewel y me gustaría seguir siéndolo, así pues ya seas anti-independencia o pro-independencia, si lo que tienes que decir no es algo razonado y respetuoso, abstente. Lo borraré.
No debato con personas que no lo hacen de buena fe.

sábado, 14 de noviembre de 2015

A los valientes.

Anoche me quedé dormida pegada al móvil, eran ya 30 los asesinados. A esta hora son 128 y tantos heridos, que la horrorosa cifra seguirá subiendo.
En mi cabeza el año 2004, Madrid.


Desde anoche, sin interrupción, se han vertido todo tipo de opiniones sacando a relucir la vanidad, el ego desmesurado de algunos que con tal de demostrar su "profundo" conocimiento de algo, son incapaces de controlar su enorme boca en momentos en los que lo más deseable es guardar un prudente silencio.
Primero no hacer daño.

Voy a aplicarme a rajatabla lo expresado en 2004 por Antonio Muñoz Molina y por eso no toleraré que nadie diga en mi presencia cosas como:

"Yo, que soy xxxx [léase, francés, europeo, occidental, cristiano etc] [...] creo que en parte nos lo hemos buscado"

No discuto la ideología, no entro en ofuscaciones mentales mejor o peor intencionadas, no es nada de eso.
Me niego rotundamente a la apropiación del dolor de las víctimas y a lo que es más dezleznable, a su justificación.
"Nos lo hemos buscado" podría no ser más que una estupidez, pero cuando va precedido de la "auto-cualificación" como "sufriente", se convierte en otra cosa.
No, los muertos NO se lo han buscado, sus familias no se lo han buscado, sus amigos y vecinos, no se lo han buscado.

La bajeza incalificable de asumir un supuesto castigo en las carnes de otros, reivindicarse como víctima y reconocer que el castigo era esperado, cuando la única relación con el dolor sufrido es un pasaporte. 
"No, no me rozaré con nadie de quien tenga la sospecha de que se ha infectado con su cercanía". Así sea

Lo mejor de Europa, igual que lo más miserable, surge en momentos así de difíciles. Se ha soltado mucha basura y mucho miedo. Cuando veo las advertencias desde muchos y distintos lugares, a no criminalizar a todos los musulmanes, a proteger a los refugiados, a impedir que, otra vez, el terror les vuelva a castigar impidiendo que les permitamos escapar de él, me reconozco, reconozco los valores que defendemos los europeos. Tenemos miedo a que la barbarie nos convierta en bárbaros. Tememos que de tanto mirar al abismo éste nos trague un poco. Tenemos miedo de perdernos.

Y eso es lo único que debemos temer. Al terrorismo no. Es lo que le he respondido a mi hija adolescente cuando, al despertarse, me ha preguntado si teníamos que asustarnos en España. Lo mismo que ayer, hija, lo mismo que hace años: nada.
Es la única manera de combatirlos, negarles el derecho a aterrorizarnos.

Hace un rato se ha confirmado una noticia preocupante. El pasaporte sirio encontrado en el cuerpo de uno de los terroristas correspondería a alguien registrado como refugiado en Grecia en octubre.

Sí. Mierda.
Porque eso nos pondrá un poco más difícil la tarea de seguir siendo y defendiendo lo que somos y queremos ser. Habrá más frentes que combatir, pero mientras sigamos respondiendo así, demostramos que sigue viva nuestra conciencia. Somos fuertes, somos viejos en esto, no es tan sencillo destruir Europa.
Así que sí: mierda y #refugeeswelcome

martes, 3 de noviembre de 2015

Me acercaré a tu mesa, te preguntaré si bailas.

Un ligero golpe en mi teléfono móvil me hizo levantar la vista. Vi su espalda. Chaqueta azul marino, pantalón oscuro y cabello cobrizo. Apenas entreví su perfil a menos de 30 centímetros de mis ojos, pero creo que rondaría los cincuentaymuchos. Maquillada. Una mujer guapa.
Hora punta en el metro, como aquella canción de "Mamá". En la calle chispeaba y dentro nos apretujábamos personas, abrigos, bolsas y paraguas. Iba a volver a concentrarme en mi lectura, cuando un cambio en su expresión me retuvo. Apenas me di cuenta que la miraba fijamente, tan cerca que veía perfectamente dibujadas las arrugas en torno a sus ojos, los pequeños restos de rímel en las pestañas, no podía dejar de mirarla. Sonrió, pero no a mi.
A mi derecha sentí movimiento de personas, alguien se abría paso hasta nosotras. Entonces apareció él. Yo continuaba hipnotizada, no era consciente de mi descaro, la cara de esa mujer se había transformado y yo no podía dejar de mirar. Daba igual, ella no me veía, no creo que viese a nadie, ni creo que le importase. Él, cerca de los sesenta, chaqueta gris y bufanda. Se saludaron con dos besos en las mejillas y cuando lo hicieron se me erizó la piel. Hay muchas maneras de besarse y luego está "ésa" manera de besarse, entreteniéndose un poco más de lo necesario, acercándose un poco menos de lo imprescindible.
La mano de él en el pañuelo del cuello de ella ["Estás muy guapa hoy"], mientras lo colocaba despacio bajo la solapa de la chaqueta azul. Ella apenas musitaba y apenas le miraba.
Yo seguía la línea de sus ojos con la boca abierta.
Entonces se abrieron las puertas y de nuevo él movió su mano y la colocó sobre el hueco de su espalda.
La mujer se recostó en ella y se dejó acompañar. Salí tras ellos y esperé en el andén, viendo cómo se alejaban juntos.
Ojalá os dure. Ojalá os deseéis siempre tanto. Ojalá sea siempre tan bonito. 

domingo, 18 de octubre de 2015

Por sus formas los conoceréis.

El día del debate de la PNL de libros de texto en el Congreso de los Diputados fue un día de furia. El post que escribí después  -y que os he enlazado antes - supuso un esfuerzo de contención y racionalización de las emociones. Antes de publicarlo pedí opinión a varias personas, lo pesé y lo medí.
No me arrepiento.
Aquel día entre el debate y la votación, mientras esperaba en la acera frente a los leones andamiados, vi salir a un diputado que creí de CiU. Cuando estuvo a mi altura le pregunté: "disculpe, ¿es usted del grupo catalán?". Ante su afirmación resumí todo lo educadamente que fui capaz mi frustración por lo escuchado minutos antes: "Solo quería decirle que la intervención de su grupo me ha parecido impresentable". Sonrió y dijo: "Soy del PSC". Me disculpé y le pedí que si veía la ocasión, hiciera llegar mi mensaje a sus compañeros.


Desde que somos niños convivimos con ciertas actitudes en la escuela, en la universidad, en el trabajo, y  - ¡cómo no! - en la vida pública. En definitiva, cada vez que tratamos con un grupo organizado de personas, existe el riesgo de toparte con ellas.
Me refiero a esa estrategia, a veces consciente a veces no, que consiste en dar las tortas destinadas al adversario, en la cara del inocente.

Hay cátedras que miden su prestigio por el número de suspensos. Las hay con ciertos remordimientos, que lo hacen solo en el número de matrículas o sobresalientes, da igual que un año sea excepcional y haya 5 alumnos que lo merezcan.

Hay asociaciones,  representantes de "cosas", que creen que es bueno fastidiar a sus representados negándoles una victoria parcial, porque la causa merece el sacrificio.
Hay quien aplica a rajatabla aquello del pan y las rosas porque no pierden de vista quién se lleva el pan y quién las rosas. Siempre resultará rentable negarse a un acuerdo que renuncie a parte de las aspiraciones declaradas, si con ello se logra mantener la indignación en el punto justo de ebullición que te hace imprescindible.

Es un arte, hay que reconocerlo, cocinar el enfado, el odio y la indignación. No importa que la necesidad la pase otro. No importa que solo los convencidos y los creyentes estén dispuestos al sacrificio ritual. Ni siquiera es relevante que contravengas tus objetivos/intenciones/principios ,presentados negro sobre blanco a aquellos a los que te ofreciste como representante.

No ha de ser fácil ese tipo de cocina. Subir la presión en la olla, mantener la válvula abierta solo lo necesario para que no explote pero siga siendo disuasoria. Permitir la salida del vapor cuando conviene, volver a cerrarla. Una y otra vez: no hay épica en el consenso y la cesión.
Ésa es la gestión que hacemos de las emociones públicas.

Algún día, la justicia ponderada por la compasión y la fraternidad fortalecida por la evidencia, serán las estrellas en el firmamento de emociones útiles para la organización de los grupos humanos, ya sean naciones, sindicatos, grupos políticos o juntas de vecinos. Hoy por hoy, el enfrentamiento innecesario y las ruindades siguen siendo mucho más rentables.

Un ejemplo más de este tipo de cocina aparece en la imagen que ilustra este post: la web  govern.cat
Arriba a la derecha se muestran los idiomas disponibles: EN (inglés).

¿A quién se supone que defienden cuando deciden descartar la opción ESP o incluso OC (occitano aranés)? ¿Qué ciudadano catalán o no, se puede beneficiar lo más mínimo de semejante actitud?
La respuesta es sencilla: ninguno.
A los catalanes que leen habitualmente en catalán les dará lo mismo y los que prefieran hacerlo en castellano sentirán coartada su libertad. Los británicos, eso sí, ni se darán cuenta. Ellos siguen teniendo una posibilidad que a los propios catalanes les niega su govern: leer la web en su idioma materno.
Tal vez, como dije hace un rato en twitter, hay algo que se me escapa y resulta que los angloparlantes pagan sus impuestos en Cataluña y los castellano-parlantes no. O tal vez es que la concordia, la tolerancia y la riqueza cultural no dan suficientes réditos y no lo suficientemente rápido.

Hay que volver a gestionar la indignación, el enfado, la exclusión. ¡Los agravios! Ya bajaremos la presión cuando convenga.

Ponga usted la cara ciudadano, vamos a abofetearlo por el bien de la causa.

martes, 13 de octubre de 2015

Señas de Identidad


Autor invitado: Enrique Utrilla


Tras la resaca del 12 de Octubre, me gustaría hablar sobre las señas de identidad. No voy a hablar de los actos del Día de la Hispanidad. No porque me parezca mal personalmente, sino porque ya se ha dicho y escrito más que suficiente y es un tema que puede resultar demasiado polarizante, y no quiero distraernos con respecto a otro caso que me toca más de cerca.

Resulta que el que escribe esto es natural de Zaragoza. Hace ya casi 15 años que por motivos laborales no resido en la que, a pesar de todo, sigo considerando mi casa, donde vive la mayor parte de mi familia y de mis amigos de toda la vida. Y resulta que el mismo día 12 de Octubre, también se celebra la Virgen del Pilar. El día de mi ciudad.

El acto más representativo es sin duda la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar, posiblemente una de las mayores señas de identidad de los zaragozanos. Hay cientos de miles de personas que participan directamente, con el sacrificio que para algunos implica pegarse un madrugón considerable, sobre todo para aquellos que acuden desde otros pueblos de todo Aragón. Todavía de noche, y tras largos preparativos, se atavían con los trajes típicos de su comarca o de su localidad (no siempre muy cómodos) y se dirigen a los puntos de reunión fijados por la organización preparados para desfilar durante largas horas esperando su turno para entregar finalmente sus flores a los operarios que las depositarán bajo la imagen de la Virgen.  Durante el trayecto, no faltan pausas para demostraciones de diversos bailes regionales. Otros muchos, tanto zaragozanos como turistas venidos de fuera, participan como público viendo a los oferentes pasar por el Paseo de la Independencia y la Calle de Alfonso I rumbo a la Plaza del Pilar. No es el único acto emblemático. Mientras escribo esto, la mañana del 13 de Octubre, y con permiso de la lluvia, se estará realizando la similar pero menos conocida y multitudinaria Ofrenda de Frutos, y esta noche al caer el sol tendrá lugar el Rosario de Cristal, una bella procesión de pasos realizados con vidrieras e iluminados desde dentro.

Como digo, todos los años hay centenares de miles de asistentes, en una ciudad que no llega a 700.000 habitantes. Otros muchos lo siguen por televisión, o se conforman con ver el resultado de las flores al pie de la Virgen durante los días siguientes. Pero creo que para casi todos los zaragozanos, sea cual sea su grado de implicación, si nos faltara el Día del Pilar nos faltaría “algo”. Este ha sido el primer año que por motivos de salud me ha sido imposible pasar el 12 de Octubre en Zaragoza, y puedo asegurar que lo he echado de menos. Pero con la distancia, viendo las polémicas con otras celebraciones de señas de identidad, no he podido más que sentirme más orgulloso que nunca de las fiestas de mi ciudad.

Y esto es así porque no hay nada que se asocie más con Zaragoza que el Pilar. Pero eso no es causa de polémica alguna. Es una fiesta popular, inclusiva, en la que predominan las tradiciones aragonesas pero no son sólo permitidas, sino bienvenidas, esperadas, apreciadas y muy queridas las delegaciones de casas regionales de otras comunidades españolas y de otros países, en particular iberoamericanos, cada cual ataviadas a su manera. Mi prima, nacida y criada en Zaragoza pero de madre soriana y padre cordobés, acudió a la ofrenda no con traje de baturra -como sí lo hizo su hermana-, sino que eligió hacerlo vestida de andaluza, que también forma parte de sus raíces. Y bien guapa que estaba.

Nadie interpreta eso como una dilución de la identidad aragonesa, porque esa identidad no está en ir vestido de una forma u otra, o demostrar que se es mas maño o maña que nadie, sino en el sentido de comunidad, de participar en el mismo acto por el evento en si. No se trata de ir disfrazado de lo que sea, sino de respetuosamente mostrar las tradiciones propias de cada cual. Los oferentes acuden individualmente o por grupos, por pueblos, por asociaciones, pero sin más reivindicaciones que participar con todos los demás, no iguales, sino compartiendo un mismo espíritu. El alcalde y los concejales de la ciudad, tradicionalmente, salen andando brevemente del ayuntamiento situado en la propia Plaza del Pilar, hacen su ofrenda institucional, y se retiran para que continúe la fiesta popular. El origen de la fiesta es evidentemente religioso, pero la devoción a la Virgen del Pilar es un factor importante para algunos e inexistente para otros, y a nadie le importa. El ambiente, a pesar de las incomodidades, las aglomeraciones y las esperas, es festivo y cordial entre todos. Y eso es lo importante de las señas de identidad. Algo que une como comunidad, algo en común con tus vecinos, aunque sea en la distancia, pero que no implica excluir a nadie. El Pilar no es el día de Zaragoza, sino el de Zaragoza y todos los que se quieran sumar como amigos y hermanos.

Sí, soy de Zaragoza. No tengo "ocho apellidos aragoneses" precisamente, pero es donde nací y crecí. Es mi tierra. Aunque lo digo con orgullo, eso no me hace ni mejor ni peor que nadie, sólo me hace de allí, con lo bueno y lo malo. Y me gusta celebrar ese pequeño hecho, que por trivial que pueda ser en realidad para mi es importante, más aún si puedo hacerlo con cualquiera que quiera venir a mi ciudad y unirse alegremente a ello, sea de donde sea. Por fortuna, no es un caso aislado, y me he sentido igual de bien acogido en las fiestas patronales de otros muchos sitios, pero el caso de la Ofrenda, con su exhibición de tradiciones diversas, es quizá un ejemplo paradigmático de esa unión y respeto en la diversidad.

Cualquier otra cosa no es una seña de identidad. Es poner barreras, limites, diferencias. Que cada cual haga lo que quiera. Yo me quedo con mi Ofrenda de Flores.

domingo, 11 de octubre de 2015

¡Código, niños y ... acción!


María Díez Blanco.
Madrid 8/10/2015
Cuando tuve conocimiento del programa GEN10S que iba a poner en marcha Ayuda en Acción en colaboración con Google.org, me ilusioné de manera instantánea. Escribí un par de tuits a Alberto Casado  - @AlbertoCasado8 - y a las pocas horas recibía su respuesta en forma de invitación a su oficina para poder conocer y preguntar todo lo que quisiera sobre su aplicación.

Pasé unas horas estupendas con María Díez Blanco de Comunicación y Campañas.
Era como estar en casa, a los pocos minutos de comenzar a hablar supimos que había muchas cosas que no era necesario explicar. No era necesario explicar, por ejemplo, que aprender código no era un lujo, ni una moda pasajera. Sabíamos, ambas, que la tecnología no era la única salvación del mundo, ni que los métodos tradicionales de enseñanza estuvieran obsoletos. Distinguíamos perfectamente la diferencia entre herramienta y objetivo. Sabíamos lo que costaban las cosas, y también que sin profesores formados y entusiastas, todo quedaba en buenas intenciones.

Predicaba a una conversa. Hace más de un año, - quizá porque las distintas conferencias a las que había acudido, los cursos y demás fuentes de información y formación, habían hecho su trabajo -  ya pensaba esto:


Así las cosas solo me quedaba recabar datos, conocer cuáles serían las vías de implantación y los detalles.
El proyecto GEN10S es parte de un programa mucho más amplio que lleva a cabo AeA en España. Desde que empezó la crisis, esta ONG que habitualmente actúaba en otros países, volvió la mirada a nuestro país en parte porque, como me dijo Alberto, veía niños en situaciones que les recordaban a otras vistas en Bolivia. Desde mi punto de vista han elegido la mejor manera de hacerlo, la más eficiente y más, no sabría explicarlo correctamente, "afectuosa". Digo esto porque han partido de los centros escolares, porque saben que los colegios son un magnífico lugar para descubrir muchos problemas que se ocultan habitualmente. Y no solo sirven como diagnóstico, también funcionan de maravilla para poner remedio. No soy objetiva en este punto.
En España nos llenamos la boca de críticas aceradas hacia nuestros maestros y somos injustos hasta la exageración grotesca cuando hablamos de la calidad de nuestro sistema educativo. Es tan extendida la creencia de que somos una piltrafa, que cuando accedes a los datos de resultados comparados, te cuesta creer que toda la información que habías dado por buena, resulte ser una burda simplificación que no ayuda a solucionar los problemas que sí tenemos y solo contribuye al ruido general, al enfado y la utilización partidista.
Cuanto más leo y escucho a los maestros, a los padres que participan etc, más me convenzo de que es una práctica generalizada.
Con este asunto del código puede suceder algo similar a las becas de comedor, a los libros de texto, a las necesidades educativas especiales, a la atención a la diversidad y tantos otros asuntos.
Por eso me gusta el canal elegido por AeA para hacerlo. Por eso me gusta y deseo que su programa se extienda más allá de los dos años previstos inicialmente, y mucho más allá de los 30 colegios en los que tendrá lugar.

Aprender código, es como aprender un idioma, es comenzar a pensar en parámetros distintos, es una capacidad que abrirá la puerta a muchas otras maneras de pensar e investigar. Necesita recursos sí, sobre todo en formación del profesorado que por cierto, lo demanda. Pero hay programas gratuitos estupendos como Scratch del MIT que ayudan a iniciarse en la lógica de la programación desde muy pequeños.

No estamos hablando de posibilidades laborales futuras, o no solo, pese a que hacia el año 2020 el 90% de los trabajos requerirá habilidades digitales y que se espera haya 825.000 puestos sin cubrir por falta de personal especializado (en un espacio con 24 millones de personas necesitadas de empleo).
Estamos hablando de esto:
" In most EU countries, fewer than 30% of children aged 10-15 are taught by "digitally confident" teachers, with good access to ICT."

Y de esto otro:
"No longer can ICT be seen as something for boys. We cannot allow girls and women to fall behind. It will hurt their chances in life and it will hurt the overall economy."

Y también de cosas como ésta:
"And we are calling on volunteers too: if you are an ICT expert, if you know how to code, you can give a hand and team up with teachers to improve the skills of our children. So, I look forward to initiatives in that area!"
Esas frases proceden de los discursos de Neelie Kroes - Comisaria de Agenda Digital CE-  y Androulla Vassiliou -  Comisaria de educación, cultura, multilingüismo y juventud CE -  que puedes leer íntegramente aquí.

El programa de AeA en colaboración con Google.org ha comenzado a desarrollarse en 30 coles repartidos por 9 CCAA (aquellos en los que ya se trabajaba dentro del proyecto global de "Apoyo a la infancia y familias en España") durará 2 años, en los que los niños de 3ª, 4º, 5º y 6º de primaria se iniciarán en programación y robótica gracias a la inestimable ayuda de los Jóvenes Inventores.
Pero no solo los chavales, también los profesores de los centros estarán en el aula y recibirán la formación necesaria para poder continuar la tarea en sus respectivas áreas de conocimiento.

¿Y los medios materiales? Parten de los medios disponibles en los colegios, y allí donde hace falta, AeA los facilita. En total, más de 5000 niños se beneficiarán de esta iniciativa, aprenderán los rudimentos de la programación, realizarán trabajos por proyectos y trabajo cooperativo por equipos.

Mi hija pequeña disfruta de clases de robótica y programación. Dada su edad también ha empezado a hacerlo utilizando Scratch. Su respuesta a la primera clase, tras una hora y media en un aula con niños de varias edades trabajando en grupos con distintas herramientas y lenguajes, ha sido un grandísimo "¡GUAU!". Con tan solo siete años, está aprendidendo a trabajar en equipo y con equipos diversos. Luego en casa leemos cuentos de Rodari y hacemos cálculo como siempre lo hemos hecho.
Mi hija es una privilegiada porque tiene acceso a lo que será la alfabetización mínima imprescindible en muy muy pocos años.

Todo esto que ahora Ayuda en Acción pone en marcha, tiene que llegar a todos los colegios públicos de España. A todos los niños y sobre todo, a todas las niñas.

Mucha suerte a este tipo de iniciativas. De corazón deseo que salga bien, se imite y se acepte hasta el punto de incorporarse de manera indiscutible al paquete básico de habilidades que deben fomentarse en la escuela. Es competencia de todos el cambiar la mentalidad para crear las oportunidades.

Por cierto, acaba de comenzar la semana europea del Código. "Europe Code Week" aquí la lista de actividades en España

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Una buena ocasión para ser de plasma.

Old Philips television set, pic6
Por Alf van Beem (Trabajo propio) [CC0], undefined. Wikimedia. org

Es posible, aunque improbable, que si estás leyendo esto, no sepas todavía lo que dice el Artículo 11.2 de la Constitución Española y desarrolla el Código Civil art 24 sobre la pérdida de la nacionalidad española.
Y es improbable, porque es imposible que a estas alturas no te hayan llegado los ecos de la entrevista que este martes a las 9 en punto ha hecho Alsina, en el programa "Más de uno", al Presidente Rajoy.
Aquí la puedes escuchar del tirón y aquí leer la parte mollar, posiblemente la reflexión más beneficiosa para los intereses del independentismo catalán, jamás dicha.

Recuerdo perfectamente el momento en que he escuchado la respuesta de marras porque antes de que terminara la frase he exclamado en voz alta: "pa´qué te metes, Manolete".

Hasta aquí todo mi ensañamiento con el desastre de respuesta. No voy a hacer más por varias razones, para empezar porque ya hay toneladas de acerados, crueles, jocosos, sesudos y desternillantes, posts, memes y artículos. Yo no lo voy a hacer mejor, en ninguna de esas categorías.

La segunda porque creo que no había respuesta buena. Ésa era una ocasión de oro para ser un político de plasma, aburrido, gris y no decir nada que interese lo más mínimo a nadie. Vamos, lo usual.

Hasta el momento crucial, Rajoy había insistido una y otra vez en que la posibilidad de una declaración unilateral de independencia (DUI) era tamaña ilegalidad que bajo ningún concepto se iba a producir. tanto es así que Alsina, muy agudo, había reformulado su pregunta partiendo de esa base. También ha estado rápido con la primera debilidad de Rajoy al mencionar escaños cuando le preguntaban por votos, (escaños son mal, votos son bien), pero la cosa no ha pasado a mayores.

Entonces le ha pedido una reflexión y Rajoy se ha puesto a hablar de nacionalidad y de Unión Europea, utilizado como caballo de batalla para disuadir o animar por unos y otros.
Alsina, muy correcto ha preguntado:
"Pero la nacionalidad española no la perderían. Ya que estamos hablando de este escenario que sería la independencia catalana, la nacionalidad española no la perderían los ciudadanos de Cataluña"
Creo que la única respuesta posible a esa reflexión habría sido algo del tipo: "se aplicará la ley" o bien, seguir insistiendo en negarse a hacer elucubraciones. ¿Por qué lo creo?

Supongamos que Rajoy conocía la respuesta (creo muy probable que fuera así y que en su cabeza rondaran interpretaciones que ningún representante responsable debe hacer en ningún caso) y veamos qué dos opciones tenía:

a) Decir lo que se aplicaría en una situación de normalidad (art 11.2 CE y CC art 24 este último es el que ha citado Alsina). 
Consecuencia de a)
En menos que canta un gallo los partidarios de la independencia podrían decir que el presidente del gobierno ha dejado meridiano que aunque se declarase la independencia de forma unilateral no se perdería la nacionalidad española y por lo tanto tampoco la europea, así que no hay que preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.

b) Responder haciéndose el loco  - "ah, no sé" -  sin atreverse a añadir algo como: "no puedo ni imaginar lo que sucedería en situación tan excepcional" porque un presidente de gobierno no puede pensar esas cosas, y quedar como un completo desconocedor de la legislación vigente que dice defender. Ésta ha sido la opción elegida.
Consecuencia de b)
En menos que canta un gallo los partidarios de la independencia podrían decir que el presidente del gobierno ha mentido sobre la pérdida de nacionalidad española y por tanto europea, y como miente en eso, mienten todos en todo lo demás y ni los bancos se van a ir a parte alguna, ni problemas con las pensiones, ni habrá corralito, ni salida de la UE, así que no hay que preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.

Es un win-win. Vamos, tan win, que en menos que ha cantado el gallo, el sr Mas ha dicho que no hay de qué preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.

La tercera razón es diferente. Considero que hemos perdido el debate de la racionalidad. Desde hace meses, pero especialmente en las últimas semanas, cada vez que veo un intercambio, entre pro y anti independencia la cosa acaba mal para la razón. La fuerza del argumentario independentista, aunque no solo él, está basado en los sentimientos y los datos se ponen a su servicio sin rubor alguno.

Un ejemplo anecdótico pero muy gráfico: el número 1 de la lista JpelS, el sr Romeva, fue entrevistado en la BBC en un formato durísimo. Intentó responder con argumentos y salió escaldado. Creo que aprendió la lección porque hoy esgrime otras razones:
"Queremos comer, vestir, hacer el amor cuando nos dé la gana y tantas veces como nos dé la gana. No queremos que nos digan qué y cuándo hacer las cosas, queremos ser una sociedad emancipada, somos mayores de edad"
Cuando se plantean los peores escenarios, indeseables pero posibles, se acusa de emplear la táctica del miedo. Cuando se discuten argumentos económicos, se habla de agravios, de robos, de maltrato. Cuando es sobre el marco legal, el Estado es un opresor. Si se señala que conformarse con mayoría de escaños y no de votos es algo profundamente antidemocrático, la respuesta es que no les han dejado hacer un Referéndum, así que ignorarán los votos porque lo que no pueden ignorar, es el "clamor popular".

Nos han robado el debate. Lo han llevado a las tripas, a la adhesión visceral o el rechazo irracional. A las soluciones mágicas y simples, al bebedizo que cura todos los males porque sí.
En ésas estamos a escasos días de las elecciones autonómicas: es la vuelta de los Chamanes.

Si seguimos así, ganará el hartazgo, la indignación o el enfrentamiento. No ganará la paz social, la mejora del sistema, la convivencia o el mutuo entendimiento. Y no sería tan malo si hacer elecciones cada cierto tiempo no fuera precisamente de eso, de rendir cuentas por la gestión realizada.

En estos casos, me decían hace un rato, todo el mundo espera que las cosas acaben en catarsis o apoteosis, pero nunca ocurre así.  Si llegase el final, será por disolución en el cansancio.

Será largo o frustrante. O peor, ambas cosas.

jueves, 17 de septiembre de 2015

¿Un proceso ensimismado? #CervezasyPolitikon con Lluis Orriols

Lluis Orriols
Madrid 14/09/2015

Lluis Orriols [@LluisOrriols] es cualquier cosa menos un catalán triste. Aunque insista en ello, doy fe que no solo nos tuvo pendientes de sus palabras durante todo el tiempo que duró su exposición, sino que además consiguió arrancar varias carcajadas del público que llenaba a rebosar el Café Manuela.
Antes de escucharle, quizás por ello acudí, tenía catalogado a Lluis como "zorro". Ese prejuicio se ha ido formando tras leer varios de sus artículos, de sus tuits y sobre todo, de sus respuestas a aquellos que buscan en él un experto "erizo".
Su charla, "Un plebiscito para la independencia", constaba tres partes: antes, durante y después del 27S. La primera, a modo de resumen de la variación en el apoyo por parte de los catalanes a la independencia y la correlación con ciertos acontecimientos. La segunda, explicándonos para qué sirve una campaña electoral como la que estamos viviendo. Finalizó tratando de aventurar el 28S, con los datos disponibles hoy día.

¿Cuándo empezó todo?

Parece que la desafección*, el divorcio entre Cataluña y el resto de España, es una lluvia fina que lleva cayendo los últimos 10 años, durante los que se ha extendido la sensación de la existencia de "agravios de baja intensidad", pero es en 2010, con la sentencia del Estatut, cuando para muchos catalanes se acentúa la idea de que la puerta de la solución dialogada se ha cerrado. En 2012 llega la siguiente crisis, a juicio de Lluis, con dos elementos destacables:

a) La llegada al poder del PP (siempre que el PP accede al gobierno en Cataluña hay "terremotos")
b) La crisis de deuda. Cataluña, con un elevado déficit, no puede acceder a los mercados y necesita que España le preste, se convierte entonces en una especie de "troika". Esto, que sucede en todas las CCAA, se traduce en una cierta limitación del autogobierno y en el caso catalán produce un importante rebote del independentismo.

Un tercio de los catalanes viven "desconectados" de la realidad española. Esta cifra por sí sola es un problema muy serio, pero siempre ha sido un problema de una dimensión manejable. Ahora esos números han crecido y para entenderlo hay que observar al llamado "votante mediano".
El votante mediano es aquel que en una escala ideológica, deja tantos a su izquierda como a su derecha, en resumen, es el votante que decide.
En el caso de la cuestión territorial catalana, este votante es el federalista y muchos de ellos han decidido que si la cuestión se dirime entre el statu quo actual (no hay posibilidad de federalismo) y la independencia, se inclinan por la independencia. Representan un 8.2% de los que votarían "Sí" ante una eventual pregunta Si-No.

Estamos en campaña

Sí, y todos nos hemos preguntado alguna vez si ese derroche de medios y energía sirve para algo realmente. Las campañas electorales pueden producir cuatro efectos distintos, con un impacto muy diferente cada uno de ellos.
El primero y más importante es el de refuerzo de las preferencias de"los tuyos". A mucha distancia le sigue la activación del votante latente, es decir, lograr que acudan a votar, y en los dos últimos lugares están la conversión (cambiar el sentido del voto) y la desactivación (desanimar al votante de otra opción y conseguir que se abstenga).
A continuación, Lluis estudió cada uno de estos efectos en el caso concreto de Cataluña partiendo de lo ocurrido en la campaña de 2012 y extrapolando posibles comportamientos.
  • Refuerzo. La capacidad movilizadora del movimiento independentista es asombrosa, llevan cuatro Diadas llenando las calles. En la actualidad, la coincidencia (buscada) de la Diada con el inicio de la campaña electoral y la enorme polarización respecto a la cuestión nacional parecen dos buenas bazas para mantener movilizado al votante independentista.
  • Activación. Este efecto resultó crucial en 2012 para que los resultados del soberanismo se desinflasen: a última hora, el votante no independentista acudió a las urnas. En este punto es interesante mirar detenidamente a "Catalunya sí que es pot" (CSQEP), que agrupa a Podemos Cat., Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa y Equo Cat. A fecha de hoy parece que está resultando una candidatura fallida porque tradicionalmente el votante eco-socialista es un votante muy movilizado, no está ocurriendo así en estas semanas, al contrario, el porcentaje de indecisos en esta órbita supera la media y cuando se les pregunta a los votantes de ICV pasa esto:

    Lluis nos explicó que los partidos necesitan siglas y/o líderes. Una formación nueva carece de siglas consolidadas por lo que necesita recurrir a un liderazgo fuerte. En este sentido son representativos los ejemplos de Ada Colau en Barcelona o Manuela Carmena en Madrid, dos nombres propios con una fortaleza muy superior al de sus siglas, no es el caso de CSQEP.

  • Conversión. Los votantes que cambian el sentido de su voto son aquellos que se sitúan en las fronteras porosas. Las más permeables de todas ahora mismo son las que existen entre el Partido Popular (PP) --> Ciudadanos (C's) por un lado y entre ERC (Junts pel Sí) <-->CUP por otro. El primer caso puede explicar la entrada en liza de Albiol (PP) que si bien limita el número de votantes, es una figura muy conocida que puede amortiguar esa fuga a favor de C's (si no puedes jugar por el centro, inténtalo por el extremo).
  • Desactivación. ¿La corrupción pasa factura a los partidos? preguntaron desde el público. Bueno, no tanto como podríamos pensar. Tal y como nos contó Lluis, una campaña negativa resulta muy útil cuando solo la realiza uno de los contendientes pero si el resto reacciona de la misma manera, el efecto que puede producir en el votante es el de conducirle a la abstención. Las acusaciones generalizadas de corrupción son leídas por parte del electorado como arma electoral.

¿Siguiente escenario?

La creación de la lista de Junts pel Sí (JpS) y el esfuerzo que dicho acuerdo supuso para los integrantes- se ha marginado a todos los cuadros medios de ERC y Convergencia - hacía presagiar que realmente había intención de plantear estas elecciones como medianamente plebiscitarias. A partir de cierto momento sin embargo, el discurso se orienta a considerar decisivos los escaños y no los votos. A juicio de Orriols esto lo rompe por completo, ya que si dichas elecciones han sido planteadas como plebiscitarias por JpS para poder demostrar que son mayoritarios, la carga de la prueba recae en ganar en número de votos.
Si se cumplen los vaticinios de la mayoría de encuestas (ojo, mientras escribo parece que las cosas pueden cambiar) y no se obtuviera la victoria en votos, el proceso se volvería autista.
¿Qué titularían al día siguiente Financial Times o The Economist? Se pregunta Lluis. "Han ganado en escaños" No. En ese escenario el proceso se ensimismaría y resultaría altamente imprevisible.
Pero ¿y si tampoco se obtuviera una mayoría de escaños? Nada impediría que preguntasen en el Parlament para conocer qué porcentaje de los votos de CSQEP es independentista.
Al contar escaños empieza el caos, solo la victoria en votos puede interpretarse como una forma concreta de mandato de los electores.


En este momento se inició el turno de preguntas. Si la charla de Orriols nos había mantenido pegados a la silla, las cuestiones planteadas por los asistentes no fueron menos interesantes.
Juzgad vosotros mismos (sin ánimo exhaustivo): 
  1. Efecto, si lo hubiera, de la no presentación de Albert Rivera como candidato en Cataluña.
  2. Al tratar de convertir unas elecciones autonómicas en plebiscitarias se anula la rendición de cuentas que todas las elecciones suponen. ¿Pasará factura a algún partido o al propio sistema?
  3. ¿Cómo asesorarías al PSC?
  4. ¿Frenaría el proceso una derrota de JpS?
  5. El debate está dominado por los sentimientos ¿tienen relevancia los datos?
  6. ¿Tendría recorrido un movimiento centralista (federalista)?
  7. ¿Por qué los "malos" (en asuntos fiscales) son los catalanes, cuando los vascos tienen el Cupo?
  8. Fractura social.
Fue en esta última pregunta cuando el tono del encuentro cambió. Hasta ese momento se habían analizado todas las aristas desde el punto de vista del "politólogo robot" (sic). Me fui de allí sabiendo y entendiendo muchas cosas que antes ignoraba, pero me llevé una sensación de profundo desasosiego. He tardado un par de días en transcribir mis notas, las he releído varias veces y también he recuperado artículos de Lluis, como el que os he enlazado al principio.
No sé lo que ocurrirá, no sé si la situación cambiará para bien y si, sea cual sea el resultado, seremos capaces de recuperar la convivencia que nunca debimos perder. No lo sé, pero sí hay algo que tengo claro: el lunes, un catalán encantador y nada triste, hizo un gran esfuerzo por proporcionar algo de luz a un público con ganas de comprender. Estoy segura de que en Cataluña se estará produciendo lo mismo y un extremeño, asturiano o madrileño, realizará el esfuerzo de analizar ante un público catalán, todas esas cosas que también a ellos les resultan extrañas.
Pues ahí, en ese esfuerzo por explicar y entender, está la esperanza.



(*) Desafección, ese término que empleamos tanto estos días, como quien alude a la indiferencia o a la falta de afecto, solo tiene una acepción para la RAE . Por mi parte, dejaré de utilizarla.

martes, 15 de septiembre de 2015

Hasta que la muerte nos separe.

Old Couple
Hasta que la muerte nos separe, palabras que decimos cuando aún no importa, cuando todavía es imposible. Tan lejana, que es para nunca.
No son palabras livianas ni cuando son promesa de amor eterno, pero nunca más falsas o hirientes que en los pequeños universos de los cementerios.

Allí las palabras se transforman en cubos con agua jabonosa y en paños que se humedecen. Son flores que se cambian, letras que se repasan, piedras que se acarician.
Y se llena el aire de gestos tiernos, de actos cotidianos, de ponerle bonito el sitio. De rozar el nombre como si algo más hubiera que una piedra trabajada y blanqueada con yeso.
Y se musitan oraciones y se escucha un "él" o "ella".

Porque la muerte los separó, pero lo hizo mal; dejó una parte olvidada que visita el cementerio y nota la cadena pesada de esas palabras.
Porque no lo hizo bien, tan solo los puso demasiado lejos para tocarse, pero olvidó cortar el hilo, que sigue vivo y aguarda.

Hasta que la muerte nos separe, no es buena cosa para decirle a nadie a quien puedas llegar a amar como se ama cuando nada te ha faltado por compartir. Porque la muerte no separa, tan solo aleja y te deja medio vivo.

Hasta que la muerte vuelva a juntarnos, es lo que dicen sus rostros, mientras pasan el paño humedecido, limpian las hojas secas y clavan los ojos en las letras blancas.





PD: Esto es lo que dice en la licencia de uso de la fotografía:
"Yo, el titular de los derechos de autor de esta obra, lo libero al dominio público. Esto aplica en todo el mundo.En algunos países esto puede no ser legalmente factible; si ello ocurriese:
Concedo a cualquier persona el derecho de usar este trabajo para cualquier propósito, sin ningún tipo de condición al menos que éstas sean requeridas por la ley"

Muchas gracias por tu generosidad, autor desconocido.
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