El día del debate de la PNL de libros de texto en el Congreso de los Diputados fue un día de furia. El post que escribí después -y que os he enlazado antes - supuso un esfuerzo de contención y racionalización de las emociones. Antes de publicarlo pedí opinión a varias personas, lo pesé y lo medí.
No me arrepiento.
Aquel día entre el debate y la votación, mientras esperaba en la acera frente a los leones andamiados, vi salir a un diputado que creí de CiU. Cuando estuvo a mi altura le pregunté: "disculpe, ¿es usted del grupo catalán?". Ante su afirmación resumí todo lo educadamente que fui capaz mi frustración por lo escuchado minutos antes: "Solo quería decirle que la intervención de su grupo me ha parecido impresentable". Sonrió y dijo: "Soy del PSC". Me disculpé y le pedí que si veía la ocasión, hiciera llegar mi mensaje a sus compañeros.
Desde que somos niños convivimos con ciertas actitudes en la escuela, en la universidad, en el trabajo, y - ¡cómo no! - en la vida pública. En definitiva, cada vez que tratamos con un grupo organizado de personas, existe el riesgo de toparte con ellas.
Me refiero a esa estrategia, a veces consciente a veces no, que consiste en dar las tortas destinadas al adversario, en la cara del inocente.
Hay cátedras que miden su prestigio por el número de suspensos. Las hay con ciertos remordimientos, que lo hacen solo en el número de matrículas o sobresalientes, da igual que un año sea excepcional y haya 5 alumnos que lo merezcan.
Hay asociaciones, representantes de "cosas", que creen que es bueno fastidiar a sus representados negándoles una victoria parcial, porque la causa merece el sacrificio.
Hay quien aplica a rajatabla aquello del pan y las rosas porque no pierden de vista quién se lleva el pan y quién las rosas. Siempre resultará rentable negarse a un acuerdo que renuncie a parte de las aspiraciones declaradas, si con ello se logra mantener la indignación en el punto justo de ebullición que te hace imprescindible.
Es un arte, hay que reconocerlo, cocinar el enfado, el odio y la indignación. No importa que la necesidad la pase otro. No importa que solo los convencidos y los creyentes estén dispuestos al sacrificio ritual. Ni siquiera es relevante que contravengas tus objetivos/intenciones/principios ,presentados negro sobre blanco a aquellos a los que te ofreciste como representante.
No ha de ser fácil ese tipo de cocina. Subir la presión en la olla, mantener la válvula abierta solo lo necesario para que no explote pero siga siendo disuasoria. Permitir la salida del vapor cuando conviene, volver a cerrarla. Una y otra vez: no hay épica en el consenso y la cesión.
Ésa es la gestión que hacemos de las emociones públicas.
Algún día, la justicia ponderada por la compasión y la fraternidad fortalecida por la evidencia, serán las estrellas en el firmamento de emociones útiles para la organización de los grupos humanos, ya sean naciones, sindicatos, grupos políticos o juntas de vecinos. Hoy por hoy, el enfrentamiento innecesario y las ruindades siguen siendo mucho más rentables.
Un ejemplo más de este tipo de cocina aparece en la imagen que ilustra este post: la web govern.cat
Arriba a la derecha se muestran los idiomas disponibles: EN (inglés).
¿A quién se supone que defienden cuando deciden descartar la opción ESP o incluso OC (occitano aranés)? ¿Qué ciudadano catalán o no, se puede beneficiar lo más mínimo de semejante actitud?
La respuesta es sencilla: ninguno.
A los catalanes que leen habitualmente en catalán les dará lo mismo y los que prefieran hacerlo en castellano sentirán coartada su libertad. Los británicos, eso sí, ni se darán cuenta. Ellos siguen teniendo una posibilidad que a los propios catalanes les niega su govern: leer la web en su idioma materno.
Tal vez, como dije hace un rato en twitter, hay algo que se me escapa y resulta que los angloparlantes pagan sus impuestos en Cataluña y los castellano-parlantes no. O tal vez es que la concordia, la tolerancia y la riqueza cultural no dan suficientes réditos y no lo suficientemente rápido.
Hay que volver a gestionar la indignación, el enfado, la exclusión. ¡Los agravios! Ya bajaremos la presión cuando convenga.
Ponga usted la cara ciudadano, vamos a abofetearlo por el bien de la causa.
Sub-cabecera
Citado en el libro "De qué hablo cuando hablo de correr" H. Murakami
domingo, 18 de octubre de 2015
martes, 13 de octubre de 2015
Señas de Identidad
Autor invitado: Enrique Utrilla
Tras la resaca del 12 de Octubre, me gustaría hablar sobre las señas de identidad. No voy a hablar de los actos del Día de la Hispanidad. No porque me parezca mal personalmente, sino porque ya se ha dicho y escrito más que suficiente y es un tema que puede resultar demasiado polarizante, y no quiero distraernos con respecto a otro caso que me toca más de cerca.
Resulta que el que escribe esto es natural de Zaragoza. Hace ya casi 15 años que por motivos laborales no resido en la que, a pesar de todo, sigo considerando mi casa, donde vive la mayor parte de mi familia y de mis amigos de toda la vida. Y resulta que el mismo día 12 de Octubre, también se celebra la Virgen del Pilar. El día de mi ciudad.
El acto más representativo es sin duda la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar, posiblemente una de las mayores señas de identidad de los zaragozanos. Hay cientos de miles de personas que participan directamente, con el sacrificio que para algunos implica pegarse un madrugón considerable, sobre todo para aquellos que acuden desde otros pueblos de todo Aragón. Todavía de noche, y tras largos preparativos, se atavían con los trajes típicos de su comarca o de su localidad (no siempre muy cómodos) y se dirigen a los puntos de reunión fijados por la organización preparados para desfilar durante largas horas esperando su turno para entregar finalmente sus flores a los operarios que las depositarán bajo la imagen de la Virgen. Durante el trayecto, no faltan pausas para demostraciones de diversos bailes regionales. Otros muchos, tanto zaragozanos como turistas venidos de fuera, participan como público viendo a los oferentes pasar por el Paseo de la Independencia y la Calle de Alfonso I rumbo a la Plaza del Pilar. No es el único acto emblemático. Mientras escribo esto, la mañana del 13 de Octubre, y con permiso de la lluvia, se estará realizando la similar pero menos conocida y multitudinaria Ofrenda de Frutos, y esta noche al caer el sol tendrá lugar el Rosario de Cristal, una bella procesión de pasos realizados con vidrieras e iluminados desde dentro.
Como digo, todos los años hay centenares de miles de asistentes, en una ciudad que no llega a 700.000 habitantes. Otros muchos lo siguen por televisión, o se conforman con ver el resultado de las flores al pie de la Virgen durante los días siguientes. Pero creo que para casi todos los zaragozanos, sea cual sea su grado de implicación, si nos faltara el Día del Pilar nos faltaría “algo”. Este ha sido el primer año que por motivos de salud me ha sido imposible pasar el 12 de Octubre en Zaragoza, y puedo asegurar que lo he echado de menos. Pero con la distancia, viendo las polémicas con otras celebraciones de señas de identidad, no he podido más que sentirme más orgulloso que nunca de las fiestas de mi ciudad.
Y esto es así porque no hay nada que se asocie más con Zaragoza que el Pilar. Pero eso no es causa de polémica alguna. Es una fiesta popular, inclusiva, en la que predominan las tradiciones aragonesas pero no son sólo permitidas, sino bienvenidas, esperadas, apreciadas y muy queridas las delegaciones de casas regionales de otras comunidades españolas y de otros países, en particular iberoamericanos, cada cual ataviadas a su manera. Mi prima, nacida y criada en Zaragoza pero de madre soriana y padre cordobés, acudió a la ofrenda no con traje de baturra -como sí lo hizo su hermana-, sino que eligió hacerlo vestida de andaluza, que también forma parte de sus raíces. Y bien guapa que estaba.
Nadie interpreta eso como una dilución de la identidad aragonesa, porque esa identidad no está en ir vestido de una forma u otra, o demostrar que se es mas maño o maña que nadie, sino en el sentido de comunidad, de participar en el mismo acto por el evento en si. No se trata de ir disfrazado de lo que sea, sino de respetuosamente mostrar las tradiciones propias de cada cual. Los oferentes acuden individualmente o por grupos, por pueblos, por asociaciones, pero sin más reivindicaciones que participar con todos los demás, no iguales, sino compartiendo un mismo espíritu. El alcalde y los concejales de la ciudad, tradicionalmente, salen andando brevemente del ayuntamiento situado en la propia Plaza del Pilar, hacen su ofrenda institucional, y se retiran para que continúe la fiesta popular. El origen de la fiesta es evidentemente religioso, pero la devoción a la Virgen del Pilar es un factor importante para algunos e inexistente para otros, y a nadie le importa. El ambiente, a pesar de las incomodidades, las aglomeraciones y las esperas, es festivo y cordial entre todos. Y eso es lo importante de las señas de identidad. Algo que une como comunidad, algo en común con tus vecinos, aunque sea en la distancia, pero que no implica excluir a nadie. El Pilar no es el día de Zaragoza, sino el de Zaragoza y todos los que se quieran sumar como amigos y hermanos.
Sí, soy de Zaragoza. No tengo "ocho apellidos aragoneses" precisamente, pero es donde nací y crecí. Es mi tierra. Aunque lo digo con orgullo, eso no me hace ni mejor ni peor que nadie, sólo me hace de allí, con lo bueno y lo malo. Y me gusta celebrar ese pequeño hecho, que por trivial que pueda ser en realidad para mi es importante, más aún si puedo hacerlo con cualquiera que quiera venir a mi ciudad y unirse alegremente a ello, sea de donde sea. Por fortuna, no es un caso aislado, y me he sentido igual de bien acogido en las fiestas patronales de otros muchos sitios, pero el caso de la Ofrenda, con su exhibición de tradiciones diversas, es quizá un ejemplo paradigmático de esa unión y respeto en la diversidad.
Cualquier otra cosa no es una seña de identidad. Es poner barreras, limites, diferencias. Que cada cual haga lo que quiera. Yo me quedo con mi Ofrenda de Flores.
Nadie interpreta eso como una dilución de la identidad aragonesa, porque esa identidad no está en ir vestido de una forma u otra, o demostrar que se es mas maño o maña que nadie, sino en el sentido de comunidad, de participar en el mismo acto por el evento en si. No se trata de ir disfrazado de lo que sea, sino de respetuosamente mostrar las tradiciones propias de cada cual. Los oferentes acuden individualmente o por grupos, por pueblos, por asociaciones, pero sin más reivindicaciones que participar con todos los demás, no iguales, sino compartiendo un mismo espíritu. El alcalde y los concejales de la ciudad, tradicionalmente, salen andando brevemente del ayuntamiento situado en la propia Plaza del Pilar, hacen su ofrenda institucional, y se retiran para que continúe la fiesta popular. El origen de la fiesta es evidentemente religioso, pero la devoción a la Virgen del Pilar es un factor importante para algunos e inexistente para otros, y a nadie le importa. El ambiente, a pesar de las incomodidades, las aglomeraciones y las esperas, es festivo y cordial entre todos. Y eso es lo importante de las señas de identidad. Algo que une como comunidad, algo en común con tus vecinos, aunque sea en la distancia, pero que no implica excluir a nadie. El Pilar no es el día de Zaragoza, sino el de Zaragoza y todos los que se quieran sumar como amigos y hermanos.
Sí, soy de Zaragoza. No tengo "ocho apellidos aragoneses" precisamente, pero es donde nací y crecí. Es mi tierra. Aunque lo digo con orgullo, eso no me hace ni mejor ni peor que nadie, sólo me hace de allí, con lo bueno y lo malo. Y me gusta celebrar ese pequeño hecho, que por trivial que pueda ser en realidad para mi es importante, más aún si puedo hacerlo con cualquiera que quiera venir a mi ciudad y unirse alegremente a ello, sea de donde sea. Por fortuna, no es un caso aislado, y me he sentido igual de bien acogido en las fiestas patronales de otros muchos sitios, pero el caso de la Ofrenda, con su exhibición de tradiciones diversas, es quizá un ejemplo paradigmático de esa unión y respeto en la diversidad.
Cualquier otra cosa no es una seña de identidad. Es poner barreras, limites, diferencias. Que cada cual haga lo que quiera. Yo me quedo con mi Ofrenda de Flores.
domingo, 11 de octubre de 2015
¡Código, niños y ... acción!
![]() |
| María Díez Blanco. Madrid 8/10/2015 |
Cuando tuve conocimiento del programa GEN10S que iba a poner en marcha Ayuda en Acción en colaboración con Google.org, me ilusioné de manera instantánea. Escribí un par de tuits a Alberto Casado - @AlbertoCasado8 - y a las pocas horas recibía su respuesta en forma de invitación a su oficina para poder conocer y preguntar todo lo que quisiera sobre su aplicación.
Pasé unas horas estupendas con María Díez Blanco de Comunicación y Campañas.
Era como estar en casa, a los pocos minutos de comenzar a hablar supimos que había muchas cosas que no era necesario explicar. No era necesario explicar, por ejemplo, que aprender código no era un lujo, ni una moda pasajera. Sabíamos, ambas, que la tecnología no era la única salvación del mundo, ni que los métodos tradicionales de enseñanza estuvieran obsoletos. Distinguíamos perfectamente la diferencia entre herramienta y objetivo. Sabíamos lo que costaban las cosas, y también que sin profesores formados y entusiastas, todo quedaba en buenas intenciones.
Predicaba a una conversa. Hace más de un año, - quizá porque las distintas conferencias a las que había acudido, los cursos y demás fuentes de información y formación, habían hecho su trabajo - ya pensaba esto:
Pasé unas horas estupendas con María Díez Blanco de Comunicación y Campañas.
Era como estar en casa, a los pocos minutos de comenzar a hablar supimos que había muchas cosas que no era necesario explicar. No era necesario explicar, por ejemplo, que aprender código no era un lujo, ni una moda pasajera. Sabíamos, ambas, que la tecnología no era la única salvación del mundo, ni que los métodos tradicionales de enseñanza estuvieran obsoletos. Distinguíamos perfectamente la diferencia entre herramienta y objetivo. Sabíamos lo que costaban las cosas, y también que sin profesores formados y entusiastas, todo quedaba en buenas intenciones.
Predicaba a una conversa. Hace más de un año, - quizá porque las distintas conferencias a las que había acudido, los cursos y demás fuentes de información y formación, habían hecho su trabajo - ya pensaba esto:
Así las cosas solo me quedaba recabar datos, conocer cuáles serían las vías de implantación y los detalles.
El proyecto GEN10S es parte de un programa mucho más amplio que lleva a cabo AeA en España. Desde que empezó la crisis, esta ONG que habitualmente actúaba en otros países, volvió la mirada a nuestro país en parte porque, como me dijo Alberto, veía niños en situaciones que les recordaban a otras vistas en Bolivia. Desde mi punto de vista han elegido la mejor manera de hacerlo, la más eficiente y más, no sabría explicarlo correctamente, "afectuosa". Digo esto porque han partido de los centros escolares, porque saben que los colegios son un magnífico lugar para descubrir muchos problemas que se ocultan habitualmente. Y no solo sirven como diagnóstico, también funcionan de maravilla para poner remedio. No soy objetiva en este punto.
En España nos llenamos la boca de críticas aceradas hacia nuestros maestros y somos injustos hasta la exageración grotesca cuando hablamos de la calidad de nuestro sistema educativo. Es tan extendida la creencia de que somos una piltrafa, que cuando accedes a los datos de resultados comparados, te cuesta creer que toda la información que habías dado por buena, resulte ser una burda simplificación que no ayuda a solucionar los problemas que sí tenemos y solo contribuye al ruido general, al enfado y la utilización partidista.
Cuanto más leo y escucho a los maestros, a los padres que participan etc, más me convenzo de que es una práctica generalizada.
Con este asunto del código puede suceder algo similar a las becas de comedor, a los libros de texto, a las necesidades educativas especiales, a la atención a la diversidad y tantos otros asuntos.
Por eso me gusta el canal elegido por AeA para hacerlo. Por eso me gusta y deseo que su programa se extienda más allá de los dos años previstos inicialmente, y mucho más allá de los 30 colegios en los que tendrá lugar.
Aprender código, es como aprender un idioma, es comenzar a pensar en parámetros distintos, es una capacidad que abrirá la puerta a muchas otras maneras de pensar e investigar. Necesita recursos sí, sobre todo en formación del profesorado que por cierto, lo demanda. Pero hay programas gratuitos estupendos como Scratch del MIT que ayudan a iniciarse en la lógica de la programación desde muy pequeños.
No estamos hablando de posibilidades laborales futuras, o no solo, pese a que hacia el año 2020 el 90% de los trabajos requerirá habilidades digitales y que se espera haya 825.000 puestos sin cubrir por falta de personal especializado (en un espacio con 24 millones de personas necesitadas de empleo).
Estamos hablando de esto:
" In most EU countries, fewer than 30% of children aged 10-15 are taught by "digitally confident" teachers, with good access to ICT."
Y de esto otro:
"No longer can ICT be seen as something for boys. We cannot allow girls and women to fall behind. It will hurt their chances in life and it will hurt the overall economy."
Y también de cosas como ésta:
"And we are calling on volunteers too: if you are an ICT expert, if you know how to code, you can give a hand and team up with teachers to improve the skills of our children. So, I look forward to initiatives in that area!"Esas frases proceden de los discursos de Neelie Kroes - Comisaria de Agenda Digital CE- y Androulla Vassiliou - Comisaria de educación, cultura, multilingüismo y juventud CE - que puedes leer íntegramente aquí.
El programa de AeA en colaboración con Google.org ha comenzado a desarrollarse en 30 coles repartidos por 9 CCAA (aquellos en los que ya se trabajaba dentro del proyecto global de "Apoyo a la infancia y familias en España") durará 2 años, en los que los niños de 3ª, 4º, 5º y 6º de primaria se iniciarán en programación y robótica gracias a la inestimable ayuda de los Jóvenes Inventores.
Pero no solo los chavales, también los profesores de los centros estarán en el aula y recibirán la formación necesaria para poder continuar la tarea en sus respectivas áreas de conocimiento.
¿Y los medios materiales? Parten de los medios disponibles en los colegios, y allí donde hace falta, AeA los facilita. En total, más de 5000 niños se beneficiarán de esta iniciativa, aprenderán los rudimentos de la programación, realizarán trabajos por proyectos y trabajo cooperativo por equipos.
Mi hija pequeña disfruta de clases de robótica y programación. Dada su edad también ha empezado a hacerlo utilizando Scratch. Su respuesta a la primera clase, tras una hora y media en un aula con niños de varias edades trabajando en grupos con distintas herramientas y lenguajes, ha sido un grandísimo "¡GUAU!". Con tan solo siete años, está aprendidendo a trabajar en equipo y con equipos diversos. Luego en casa leemos cuentos de Rodari y hacemos cálculo como siempre lo hemos hecho.
Mi hija es una privilegiada porque tiene acceso a lo que será la alfabetización mínima imprescindible en muy muy pocos años.
Todo esto que ahora Ayuda en Acción pone en marcha, tiene que llegar a todos los colegios públicos de España. A todos los niños y sobre todo, a todas las niñas.
Mucha suerte a este tipo de iniciativas. De corazón deseo que salga bien, se imite y se acepte hasta el punto de incorporarse de manera indiscutible al paquete básico de habilidades que deben fomentarse en la escuela. Es competencia de todos el cambiar la mentalidad para crear las oportunidades.
Por cierto, acaba de comenzar la semana europea del Código. "Europe Code Week" aquí la lista de actividades en España
Etiquetas:
Educación,
Posts solidarios,
Tecnología
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Una buena ocasión para ser de plasma.
| Por Alf van Beem (Trabajo propio) [CC0], undefined. Wikimedia. org |
Es posible, aunque improbable, que si estás leyendo esto, no sepas todavía lo que dice el Artículo 11.2 de la Constitución Española y desarrolla el Código Civil art 24 sobre la pérdida de la nacionalidad española.
Y es improbable, porque es imposible que a estas alturas no te hayan llegado los ecos de la entrevista que este martes a las 9 en punto ha hecho Alsina, en el programa "Más de uno", al Presidente Rajoy.
Aquí la puedes escuchar del tirón y aquí leer la parte mollar, posiblemente la reflexión más beneficiosa para los intereses del independentismo catalán, jamás dicha.
Recuerdo perfectamente el momento en que he escuchado la respuesta de marras porque antes de que terminara la frase he exclamado en voz alta: "pa´qué te metes, Manolete".
Hasta aquí todo mi ensañamiento con el desastre de respuesta. No voy a hacer más por varias razones, para empezar porque ya hay toneladas de acerados, crueles, jocosos, sesudos y desternillantes, posts, memes y artículos. Yo no lo voy a hacer mejor, en ninguna de esas categorías.
La segunda porque creo que no había respuesta buena. Ésa era una ocasión de oro para ser un político de plasma, aburrido, gris y no decir nada que interese lo más mínimo a nadie. Vamos, lo usual.
Hasta el momento crucial, Rajoy había insistido una y otra vez en que la posibilidad de una declaración unilateral de independencia (DUI) era tamaña ilegalidad que bajo ningún concepto se iba a producir. tanto es así que Alsina, muy agudo, había reformulado su pregunta partiendo de esa base. También ha estado rápido con la primera debilidad de Rajoy al mencionar escaños cuando le preguntaban por votos, (escaños son mal, votos son bien), pero la cosa no ha pasado a mayores.
Entonces le ha pedido una reflexión y Rajoy se ha puesto a hablar de nacionalidad y de Unión Europea, utilizado como caballo de batalla para disuadir o animar por unos y otros.
Alsina, muy correcto ha preguntado:
"Pero la nacionalidad española no la perderían. Ya que estamos hablando de este escenario que sería la independencia catalana, la nacionalidad española no la perderían los ciudadanos de Cataluña"
Creo que la única respuesta posible a esa reflexión habría sido algo del tipo: "se aplicará la ley" o bien, seguir insistiendo en negarse a hacer elucubraciones. ¿Por qué lo creo?
Supongamos que Rajoy conocía la respuesta (creo muy probable que fuera así y que en su cabeza rondaran interpretaciones que ningún representante responsable debe hacer en ningún caso) y veamos qué dos opciones tenía:
a) Decir lo que se aplicaría en una situación de normalidad (art 11.2 CE y CC art 24 este último es el que ha citado Alsina).
Consecuencia de a)
En menos que canta un gallo los partidarios de la independencia podrían decir que el presidente del gobierno ha dejado meridiano que aunque se declarase la independencia de forma unilateral no se perdería la nacionalidad española y por lo tanto tampoco la europea, así que no hay que preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.
En menos que canta un gallo los partidarios de la independencia podrían decir que el presidente del gobierno ha dejado meridiano que aunque se declarase la independencia de forma unilateral no se perdería la nacionalidad española y por lo tanto tampoco la europea, así que no hay que preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.
b) Responder haciéndose el loco - "ah, no sé" - sin atreverse a añadir algo como: "no puedo ni imaginar lo que sucedería en situación tan excepcional" porque un presidente de gobierno no puede pensar esas cosas, y quedar como un completo desconocedor de la legislación vigente que dice defender. Ésta ha sido la opción elegida.
Consecuencia de b)
En menos que canta un gallo los partidarios de la independencia podrían decir que el presidente del gobierno ha mentido sobre la pérdida de nacionalidad española y por tanto europea, y como miente en eso, mienten todos en todo lo demás y ni los bancos se van a ir a parte alguna, ni problemas con las pensiones, ni habrá corralito, ni salida de la UE, así que no hay que preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.
En menos que canta un gallo los partidarios de la independencia podrían decir que el presidente del gobierno ha mentido sobre la pérdida de nacionalidad española y por tanto europea, y como miente en eso, mienten todos en todo lo demás y ni los bancos se van a ir a parte alguna, ni problemas con las pensiones, ni habrá corralito, ni salida de la UE, así que no hay que preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.
Es un win-win. Vamos, tan win, que en menos que ha cantado el gallo, el sr Mas ha dicho que no hay de qué preocuparse. La DUI solo tiene beneficios, nada malo va a ocurrir.
La tercera razón es diferente. Considero que hemos perdido el debate de la racionalidad. Desde hace meses, pero especialmente en las últimas semanas, cada vez que veo un intercambio, entre pro y anti independencia la cosa acaba mal para la razón. La fuerza del argumentario independentista, aunque no solo él, está basado en los sentimientos y los datos se ponen a su servicio sin rubor alguno.
Un ejemplo anecdótico pero muy gráfico: el número 1 de la lista JpelS, el sr Romeva, fue entrevistado en la BBC en un formato durísimo. Intentó responder con argumentos y salió escaldado. Creo que aprendió la lección porque hoy esgrime otras razones:
"Queremos comer, vestir, hacer el amor cuando nos dé la gana y tantas veces como nos dé la gana. No queremos que nos digan qué y cuándo hacer las cosas, queremos ser una sociedad emancipada, somos mayores de edad"
Cuando se plantean los peores escenarios, indeseables pero posibles, se acusa de emplear la táctica del miedo. Cuando se discuten argumentos económicos, se habla de agravios, de robos, de maltrato. Cuando es sobre el marco legal, el Estado es un opresor. Si se señala que conformarse con mayoría de escaños y no de votos es algo profundamente antidemocrático, la respuesta es que no les han dejado hacer un Referéndum, así que ignorarán los votos porque lo que no pueden ignorar, es el "clamor popular".
Nos han robado el debate. Lo han llevado a las tripas, a la adhesión visceral o el rechazo irracional. A las soluciones mágicas y simples, al bebedizo que cura todos los males porque sí.
En ésas estamos a escasos días de las elecciones autonómicas: es la vuelta de los Chamanes.
En ésas estamos a escasos días de las elecciones autonómicas: es la vuelta de los Chamanes.
Si seguimos así, ganará el hartazgo, la indignación o el enfrentamiento. No ganará la paz social, la mejora del sistema, la convivencia o el mutuo entendimiento. Y no sería tan malo si hacer elecciones cada cierto tiempo no fuera precisamente de eso, de rendir cuentas por la gestión realizada.
En estos casos, me decían hace un rato, todo el mundo espera que las cosas acaben en catarsis o apoteosis, pero nunca ocurre así. Si llegase el final, será por disolución en el cansancio.
Será largo o frustrante. O peor, ambas cosas.
jueves, 17 de septiembre de 2015
¿Un proceso ensimismado? #CervezasyPolitikon con Lluis Orriols
![]() |
| Lluis Orriols Madrid 14/09/2015 |
Lluis Orriols [@LluisOrriols] es cualquier cosa menos un catalán triste. Aunque insista en ello, doy fe que no solo nos tuvo pendientes de sus palabras durante todo el tiempo que duró su exposición, sino que además consiguió arrancar varias carcajadas del público que llenaba a rebosar el Café Manuela.
Antes de escucharle, quizás por ello acudí, tenía catalogado a Lluis como "zorro". Ese prejuicio se ha ido formando tras leer varios de sus artículos, de sus tuits y sobre todo, de sus respuestas a aquellos que buscan en él un experto "erizo".
Su charla, "Un plebiscito para la independencia", constaba tres partes: antes, durante y después del 27S. La primera, a modo de resumen de la variación en el apoyo por parte de los catalanes a la independencia y la correlación con ciertos acontecimientos. La segunda, explicándonos para qué sirve una campaña electoral como la que estamos viviendo. Finalizó tratando de aventurar el 28S, con los datos disponibles hoy día.
¿Cuándo empezó todo?
Parece que la desafección*, el divorcio entre Cataluña y el resto de España, es una lluvia fina que lleva cayendo los últimos 10 años, durante los que se ha extendido la sensación de la existencia de "agravios de baja intensidad", pero es en 2010, con la sentencia del Estatut, cuando para muchos catalanes se acentúa la idea de que la puerta de la solución dialogada se ha cerrado. En 2012 llega la siguiente crisis, a juicio de Lluis, con dos elementos destacables:
a) La llegada al poder del PP (siempre que el PP accede al gobierno en Cataluña hay "terremotos")
b) La crisis de deuda. Cataluña, con un elevado déficit, no puede acceder a los mercados y necesita que España le preste, se convierte entonces en una especie de "troika". Esto, que sucede en todas las CCAA, se traduce en una cierta limitación del autogobierno y en el caso catalán produce un importante rebote del independentismo.
Un tercio de los catalanes viven "desconectados" de la realidad española. Esta cifra por sí sola es un problema muy serio, pero siempre ha sido un problema de una dimensión manejable. Ahora esos números han crecido y para entenderlo hay que observar al llamado "votante mediano".
El votante mediano es aquel que en una escala ideológica, deja tantos a su izquierda como a su derecha, en resumen, es el votante que decide.
En el caso de la cuestión territorial catalana, este votante es el federalista y muchos de ellos han decidido que si la cuestión se dirime entre el statu quo actual (no hay posibilidad de federalismo) y la independencia, se inclinan por la independencia. Representan un 8.2% de los que votarían "Sí" ante una eventual pregunta Si-No.
Sí, y todos nos hemos preguntado alguna vez si ese derroche de medios y energía sirve para algo realmente. Las campañas electorales pueden producir cuatro efectos distintos, con un impacto muy diferente cada uno de ellos.
El primero y más importante es el de refuerzo de las preferencias de"los tuyos". A mucha distancia le sigue la activación del votante latente, es decir, lograr que acudan a votar, y en los dos últimos lugares están la conversión (cambiar el sentido del voto) y la desactivación (desanimar al votante de otra opción y conseguir que se abstenga).
A continuación, Lluis estudió cada uno de estos efectos en el caso concreto de Cataluña partiendo de lo ocurrido en la campaña de 2012 y extrapolando posibles comportamientos.
- Refuerzo. La capacidad movilizadora del movimiento independentista es asombrosa, llevan cuatro Diadas llenando las calles. En la actualidad, la coincidencia (buscada) de la Diada con el inicio de la campaña electoral y la enorme polarización respecto a la cuestión nacional parecen dos buenas bazas para mantener movilizado al votante independentista.
- Activación. Este efecto resultó crucial en 2012 para que los resultados del soberanismo se desinflasen: a última hora, el votante no independentista acudió a las urnas. En este punto es interesante mirar detenidamente a "Catalunya sí que es pot" (CSQEP), que agrupa a Podemos Cat., Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa y Equo Cat. A fecha de hoy parece que está resultando una candidatura fallida porque tradicionalmente el votante eco-socialista es un votante muy movilizado, no está ocurriendo así en estas semanas, al contrario, el porcentaje de indecisos en esta órbita supera la media y cuando se les pregunta a los votantes de ICV pasa esto:1-Y mirad este gráfico. Exvotantes ICV estarían más animados a votar a ICV por si sola que a CSQEP pic.twitter.com/B8GFitaiak— Lluis Orriols (@LluisOrriols) septiembre 16, 2015Lluis nos explicó que los partidos necesitan siglas y/o líderes. Una formación nueva carece de siglas consolidadas por lo que necesita recurrir a un liderazgo fuerte. En este sentido son representativos los ejemplos de Ada Colau en Barcelona o Manuela Carmena en Madrid, dos nombres propios con una fortaleza muy superior al de sus siglas, no es el caso de CSQEP.
- Conversión. Los votantes que cambian el sentido de su voto son aquellos que se sitúan en las fronteras porosas. Las más permeables de todas ahora mismo son las que existen entre el Partido Popular (PP) --> Ciudadanos (C's) por un lado y entre ERC (Junts pel Sí) <-->CUP por otro. El primer caso puede explicar la entrada en liza de Albiol (PP) que si bien limita el número de votantes, es una figura muy conocida que puede amortiguar esa fuga a favor de C's (si no puedes jugar por el centro, inténtalo por el extremo).-->
- Desactivación. ¿La corrupción pasa factura a los partidos? preguntaron desde el público. Bueno, no tanto como podríamos pensar. Tal y como nos contó Lluis, una campaña negativa resulta muy útil cuando solo la realiza uno de los contendientes pero si el resto reacciona de la misma manera, el efecto que puede producir en el votante es el de conducirle a la abstención. Las acusaciones generalizadas de corrupción son leídas por parte del electorado como arma electoral.
¿Siguiente escenario?
La creación de la lista de Junts pel Sí (JpS) y el esfuerzo que dicho acuerdo supuso para los integrantes- se ha marginado a todos los cuadros medios de ERC y Convergencia - hacía presagiar que realmente había intención de plantear estas elecciones como medianamente plebiscitarias. A partir de cierto momento sin embargo, el discurso se orienta a considerar decisivos los escaños y no los votos. A juicio de Orriols esto lo rompe por completo, ya que si dichas elecciones han sido planteadas como plebiscitarias por JpS para poder demostrar que son mayoritarios, la carga de la prueba recae en ganar en número de votos.
Si se cumplen los vaticinios de la mayoría de encuestas (ojo, mientras escribo parece que las cosas pueden cambiar) y no se obtuviera la victoria en votos, el proceso se volvería autista.
¿Qué titularían al día siguiente Financial Times o The Economist? Se pregunta Lluis. "Han ganado en escaños" No. En ese escenario el proceso se ensimismaría y resultaría altamente imprevisible.
Pero ¿y si tampoco se obtuviera una mayoría de escaños? Nada impediría que preguntasen en el Parlament para conocer qué porcentaje de los votos de CSQEP es independentista.
Al contar escaños empieza el caos, solo la victoria en votos puede interpretarse como una forma concreta de mandato de los electores.
En este momento se inició el turno de preguntas. Si la charla de Orriols nos había mantenido pegados a la silla, las cuestiones planteadas por los asistentes no fueron menos interesantes.
Juzgad vosotros mismos (sin ánimo exhaustivo):
- Efecto, si lo hubiera, de la no presentación de Albert Rivera como candidato en Cataluña.
- Al tratar de convertir unas elecciones autonómicas en plebiscitarias se anula la rendición de cuentas que todas las elecciones suponen. ¿Pasará factura a algún partido o al propio sistema?
- ¿Cómo asesorarías al PSC?
- ¿Frenaría el proceso una derrota de JpS?
- El debate está dominado por los sentimientos ¿tienen relevancia los datos?
- ¿Tendría recorrido un movimiento centralista (federalista)?
- ¿Por qué los "malos" (en asuntos fiscales) son los catalanes, cuando los vascos tienen el Cupo?
- Fractura social.
Fue en esta última pregunta cuando el tono del encuentro cambió. Hasta ese momento se habían analizado todas las aristas desde el punto de vista del "politólogo robot" (sic). Me fui de allí sabiendo y entendiendo muchas cosas que antes ignoraba, pero me llevé una sensación de profundo desasosiego. He tardado un par de días en transcribir mis notas, las he releído varias veces y también he recuperado artículos de Lluis, como el que os he enlazado al principio.
No sé lo que ocurrirá, no sé si la situación cambiará para bien y si, sea cual sea el resultado, seremos capaces de recuperar la convivencia que nunca debimos perder. No lo sé, pero sí hay algo que tengo claro: el lunes, un catalán encantador y nada triste, hizo un gran esfuerzo por proporcionar algo de luz a un público con ganas de comprender. Estoy segura de que en Cataluña se estará produciendo lo mismo y un extremeño, asturiano o madrileño, realizará el esfuerzo de analizar ante un público catalán, todas esas cosas que también a ellos les resultan extrañas.
Pues ahí, en ese esfuerzo por explicar y entender, está la esperanza.
(*) Desafección, ese término que empleamos tanto estos días, como quien alude a la indiferencia o a la falta de afecto, solo tiene una acepción para la RAE . Por mi parte, dejaré de utilizarla.
Etiquetas:
#Event,
Cat #CervezasyPolitikon,
Política
martes, 15 de septiembre de 2015
Hasta que la muerte nos separe.
| Old Couple |
No son palabras livianas ni cuando son promesa de amor eterno, pero nunca más falsas o hirientes que en los pequeños universos de los cementerios.
Allí las palabras se transforman en cubos con agua jabonosa y en paños que se humedecen. Son flores que se cambian, letras que se repasan, piedras que se acarician.
Y se llena el aire de gestos tiernos, de actos cotidianos, de ponerle bonito el sitio. De rozar el nombre como si algo más hubiera que una piedra trabajada y blanqueada con yeso.
Y se musitan oraciones y se escucha un "él" o "ella".
Porque la muerte los separó, pero lo hizo mal; dejó una parte olvidada que visita el cementerio y nota la cadena pesada de esas palabras.
Porque no lo hizo bien, tan solo los puso demasiado lejos para tocarse, pero olvidó cortar el hilo, que sigue vivo y aguarda.
Hasta que la muerte nos separe, no es buena cosa para decirle a nadie a quien puedas llegar a amar como se ama cuando nada te ha faltado por compartir. Porque la muerte no separa, tan solo aleja y te deja medio vivo.
Hasta que la muerte vuelva a juntarnos, es lo que dicen sus rostros, mientras pasan el paño humedecido, limpian las hojas secas y clavan los ojos en las letras blancas.
PD: Esto es lo que dice en la licencia de uso de la fotografía:
"Yo, el titular de los derechos de autor de esta obra, lo libero al dominio público. Esto aplica en todo el mundo.En algunos países esto puede no ser legalmente factible; si ello ocurriese:
Concedo a cualquier persona el derecho de usar este trabajo para cualquier propósito, sin ningún tipo de condición al menos que éstas sean requeridas por la ley"
Muchas gracias por tu generosidad, autor desconocido.
Ir a Wikimedia
domingo, 6 de septiembre de 2015
No eres tú, soy yo.
Tengo un conocido que es un artista de las relaciones personales. Le he observado negociando y casi siempre me dan ganas de aplaudir al terminar, a pesar de conocer con antelación el desenlace.
Un equipo le solicita permiso para realizar algo. Él escucha elegante, pregunta detalles, se interesa. El solicitante le va contando y por el tono de su voz se nota que cree que tiene el asunto zanjado y se ve cómo va planificando mentalmente. Entonces mi amigo, con su educada voz y sin modificar el tono cordial, le responde: "bueno, eso que dices no se podrá hacer pero es interesante, naturalmente, y si en algo puedo ayudarte, no dudes en decírmelo."
No falla, el aludido termina dándole las gracias.
Yo me río internamente imaginado al despachado absolutamente desconcertado, tan desconcertado como me quedé yo la primera y única vez que me lo hizo.
Me admira su capacidad para dar una negativa sin perder la elegancia, sin dar falsas excusas, sin alterarse ni pretender que le perdones.
Hay otro tipo de negativas, por ejemplo, las que te dan a su pesar. Sabes que les gusta lo que propones, que lo creen bueno, que lo comparten, que lo harían !ay¡ pero tienen que decir que no y les duele hacerlo.
Este me pareció el caso de la representante del grupo gallego en el Congreso de los Diputados, cuando tuvo que anunciar su postura ante la PNL de los libros de texto. Finalizó su intervención con expresión triste: ojalá podamos llegar a un acuerdo para cambiar el sentido del voto.
Viéndola desde la tribuna me entró congoja y si hubiera podido hacer algo más que respirar, le habría dicho "va mujer, no te agobies, que sé que no es por tu gusto, que te lo ha impuesto el grupo".
Y luego están las negativas increíbles.
Son negativas increíbles las de los que se hacen trampas a sí mismos para llevar el asunto a su zona de confort y también las de los rencorosos, que esperan agazapados la menor ocasión para vengar una posible afrenta que alguien que no eres tú, pero está a tu lado, le hizo.
Son negativas increíbles las de los que se hacen trampas a sí mismos para llevar el asunto a su zona de confort y también las de los rencorosos, que esperan agazapados la menor ocasión para vengar una posible afrenta que alguien que no eres tú, pero está a tu lado, le hizo.
Aunque ambas tienen en común el hecho de que no te la dan a ti, pero la dan en tu cara, son muy distintas.
Mientras que los rencorosos no esperan tu perdón, su frase final suena a una especie de "Ahhh te j*des", los auto-engañados quieren zanjar el asunto con buen sabor de boca. Quieren que les digas que lo entiendes, que sus motivos son honorables, que pueden seguir dando lecciones urbi et orbi aunque para ello utilicen tu causa.
Vaya por dios qué mala suerte que me ha tocado a mi, con lo bueno que era lo mío...
Vaya por dios qué mala suerte que me ha tocado a mi, con lo bueno que era lo mío...
Yo he visto ambos tipos en el Congreso de los Diputados. Unos me han enfurecido por mezquinos y otros por tramposos.
Y ocurrió que vi un enlace del señor diputado senador Don Ramón Espinar. Él mismo había compartido en facebook su intervención en el Senado, de lo que deduzco que, una vez escuchado, sigue pensando que hizo lo correcto. Voy a transcribir las frases que me hicieron saltar del asiento y que resumen el sentido de su votación:
La moción presentada por el Partido Popular, cuyo espíritu compartía el señor senador, fue aprobada. La enmienda del partido Socialista, que tan especialmente saludaba el señor senador, también.
Pero aunque espíritu y detalle fueran de su agrado, no fue suficiente para lograr su apoyo.
La nueva política tiene tics muy viejos.
"Nosotros defendemos los DDHH y los defendemos en cualquier lugar. Y Nosotros condenamos la resolución por vía judicial de cualquier tipo de conflicto político, así como condenamos cualquier violación de los DDHH allí donde se produzcan, de forma que nosotros estamos de acuerdo con el espíritu de la moción que ha presentado el Partido Popular y saludamos muy especialmente la enmienda presentada por el Partido Socialista, entendemos que llamar al diálogo es fundamental en cualquier conflicto y también en la situación que se está produciendo en Venezuela (...) Dicho todo esto el sentido de nuestro voto no va a ser favorable. Nos vamos a abstener, nos vamos a abstener en esta moción y nos vamos a abstener en esta moción porque entendemos que no es que al Partido Popular le haya dado de pronto un ataque de defensa de los Derechos Humanos, entendemos que ustedes (PP) hace tiempo que llevan queriendo situar la cuestión de Venezuela en la agenda pública para no hablar de los problemas de los españoles. Porque si ustedes señorías quisieran defender los derechos Humanos fuera de nuestras fronteras, no tendrían que irse tan lejos, aunque está bien que se vayan tan lejos..."Mientras, en la tribuna, dos mujeres cuyos maridos están en prisión, le observaban. Puedo imaginar sin ninguna dificultad lo que sentían.
La moción presentada por el Partido Popular, cuyo espíritu compartía el señor senador, fue aprobada. La enmienda del partido Socialista, que tan especialmente saludaba el señor senador, también.
Pero aunque espíritu y detalle fueran de su agrado, no fue suficiente para lograr su apoyo.
La nueva política tiene tics muy viejos.
domingo, 30 de agosto de 2015
¿Qué hay de lo nuestro?
Hoy ha muerto Oliver Sacks
Este hombre me hizo llorar y enamorarme de él sin saber siquiera si era real o ficción. De él y de Robin Williams cuando, con 20 años, vi en el cine la película "Despertares".
Hoy he leído la columna de Ana Pastor titulada "A Palos" donde a través de tres fotografías, refleja el drama de los refugiados, en su mayoría sirios, que huyen de un infierno, atraviesan otro y llegan desfallecidos a nuestras fronteras.
He buscado esas tres fotografías concretas y para encontrarlas, he pasado varias horas viendo rostros, padres con niños en brazos caminando, madres besando a bebés bajo la lluvia, caras sonrientes haciendo el gesto de la victoria. Ha sido una cura de humildad que lejos de anestesiarme, lo ha puesto todo en perspectiva. Todo. El agua que sale del grifo, las niñas jugando en el jardín y pidiendo la merienda a gritos, mi carné de identidad en el bolso, las sábanas en la cama, el paseo por la calle o telefonear a mi padre para escuchar su voz. Todo. Saber que mañana es lunes y sonará el despertador, que habrá café en la cafetera y agua caliente en la ducha. Todo. Que besaré a mis hijas, a la que salta despierta y a la que hay que destapar para que abra los ojos. Todo. Y las dejaré dormir un rato más, porque nada malo les puede ocurrir en su casa. Porque su casa es casa, el lugar donde todos estamos a salvo.
Hoy he leído la carta de Felipe González a los catalanes, ayer la entrevista al Presidente del Consell de Mallorca.
Unos hablan de deconectar de España, a veces porque dicen que les roba, a veces porque dicen que no les deja ser quienes son.
Otros hablan de que ser españoles les sale muy caro, porque por lo visto, los niños extremeños se lo gastan todo en tablets para estudiar, mientras "sus" niños, los de Mallorca, andan con pinturas viejas y gastadas.
Llevo semanas escuchando críticas, barbaridades, odios, alusiones al ADN, a la etnia, a la tribu. Discutiendo si nuestros antepasados son más de Francia y los tuyos de Portugal. Harta de ver personas que para defender una idea administrativa, necesitan aludir a la pureza de algo, lo que sea, lengua, música, literatura, sangre...
Harta de ver cómo el común nos contagiamos. Cómo proliferan las ofensas entre personas educadas, como nos sube la presión.
Yo misma esta mañana quería independencia. De todos ellos. De sus quejas y su ego. Estaba sencillamente hastiada de tanto malcriado que vivía en el mejor de los mundos posible y aún así se postulaba como víctima una y otra vez.
Víctima, que cuando abre el grifo, tiene agua. Que puede besar a sus hijos y desearles felices sueños. Víctimas que tienen un lugar donde descansar a salvo.
Envenenada, decidí desconectarme de cualquier cosa relacionada con política y solo leer artículos maravillosos sobre Sacks.
Hoy, una vez muerto, me ha vuelto a hacer llorar y me ha regalado lo que muchas veces dio a sus pacientes: una cierta paz mental.
Hoy he leído un tuit suyo, de hace tan sólo 7 días.
Así que le he hecho caso y he visto, sentido y escuchado:
Y ya no quiero independizarme de nadie. Porque tengo tanto, tanto tanto, en común con toda esa gente de Sabadell que se emociona y aplaude, con esa niña que trepa a la farola y dirige la orquesta, con esos padres que le muestran la maravilla a sus bebés, con ese hombre que se gira al escuchar las primeras notas, con ese otro al que se le abre la boca de admiración. Tanto, que al terminar me he escuchado decir: ¡¡¡Visca Sabadell!!!
Ese Himno es el espíritu de Europa. Esos refugiados en nuestras puertas, somos nosotros mismos a lo largo de nuestra historia. Por eso creamos la Unión.
Y he decidido cambiar la pregunta, así que: Europa ¿qué hay de lo nuestro?
domingo, 23 de agosto de 2015
Hijos.
"Tener hijos es un acto de profunda irresponsabilidad" me dijo una buena amiga cuando le mostré mi íntima mezcla de felicidad y terror al saberme embarazada de mi primera hija.
No le faltaba razón, siendo como somos, de las personas que que no nos perdonamos un daño evitable o de las que hasta hace dos días, aspirábamos a controlar el futuro.
Hay tantos tipos de padres como hijos en el mundo. No solo porque igual que uno no se baña dos veces en el mismo río, no somos los mismos padres con cada uno de nuestros hijos, sino porque además, somos hijos de nuestros padres. Nuestra relación con ellos, los recuerdos felices y desgraciados son, para bien o para mal, nuestra referencia.
En los últimos meses, no sé si por búsqueda propia o casualidad, me he topado con conversaciones y artículos interesantes sobre la paternidad, la educación de los hijos y los motivos que llevan a decidirse a dar el paso.
Motivos económicos y racionales unos, puramente emotivos otros, y también los hay como ... "descuidaos". A fin de cuentas es bastante natural que no examinemos demasiado por qué hacemos aquello que podemos hacer sin necesidad de ningún requisito excepcional. Los humanos tenemos hijos. Es parte de esa rutina de la vida que uno no se cuestiona necesariamente.
Pue sí, si uno lo piensa detenidamente, tener hijos es firmar un contrato cuyo cumplimiento nadie puede garantizar a priori. Hace falta ciertas dosis de locura e irresponsabilidad para decirle a alguien: te protegeré siempre.
Pactar sin saber las condiciones. Regalar tu tiempo, tu descanso, tus posibles logros laborales, tu ocio. Saber que aunque el dinero nunca fuera determinante en tu vida, empezará a serlo, porque ya hay alguien a quien no va a faltarle nada fundamental si está en tu mano evitarlo.
Y por si esas condiciones fueran poco leoninas, encima son cambiantes. A medida que crezcan, habrás de hacerlo con ellos e ir adaptando tu estrategia: desde el principio, cuando los gestos lo son todo, pasando por la aceptación de tu opinión sin reservas, hasta llegar al momento en que tan solo suspiras porque te otorguen el beneficio de la duda.
Hoy he leído este artículo y me ha llamado la atención lo siguiente:
"Quisiera tener algún conocimiento de pedagogía...el suficiente para determinar a qué edad se da el paso de la obediencia mecánica a la racional"
Yo también me lo he preguntado. Es ese proceso brumoso en el que ya solo puedes confiar en que el amor y los hechos probados respondan por ti, y el respeto ganado a pulso supere el juicio. Si llegados a ese punto tus haberes no son suficiente, no hay nada que hacer: has perdido.
Pierdes, tu derrota será dolorosa y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Lo más j*dido de todo, lo que no pone en ningún contrato, es que ni siquiera podrás dejar de quererlos.
Recuerdo cuando me casé y me preguntaron aquello del amor para siempre. Era algo que me agobiaba mucho. Era mi intención, pero me parecía tan absurdo prometer algo que no estaba en mi mano cumplir, que cuando me interpelaron, introduje mentalmente un "intentarlo" en la frase.
Pues quizás sea la confesión de esa vulnerabilidad la que nos haga fuertes cuando llegue el momento de la obediencia racional, cuando para ellos sea relativamente sencillo olvidarte, ningunearte o escuchar con condescendencia tus argumentos. Tal vez entonces, es el momento de decirles que, sin embargo, tú no dejarás de quererlos.
Aunque quieras hacerlo no está en tu mano. Así son las cosas.
Es un contrato leonino al que no puedes renunciar aunque la otra parte lo haya hecho.
Y aún así lo firmamos, porque nada hay tan grande y hermoso en la vida, como asumir la responsabilidad de acompañar a un ser humano.
viernes, 14 de agosto de 2015
Resiliencia es una hermosa palabra.
La definición de resiliencia que mejor conocía era la siguiente:
"capacidad de memoria de un material para recuperarse de una deformación, producto de un esfuerzo externo"
Si el esfuerzo aplicado prosigue más allá del límite elástico del material, éste plastificará, como el chicle o la goma justo antes de romperse y deja de ser lo que era.
Ser resiliente es una cualidad casi mágica que permite almacenar la energía que te deforma durante el período elástico, es una virtud propia de superhéroes.
Te estiran, cedes, te adaptas y cuando sueltan, vuelves a tu configuración original. Todo ese proceso sin dejar de ser lo que eras, sin romperte ni alterarte sustancialmente.
No elegimos el país, la ciudad ni la familia en la que nacemos y nos criamos, sin embargo de sus características dependerá buena parte de nuestro aprendizaje. En todos los sistemas educativos del mundo existe una relación favorable entre las buenas condiciones socioeconómicas del niño y sus resultados académicos. Factores como el nivel cultural de los padres, la disponibilidad de medios y entorno adecuado para estudiar, acceso a libros, información o el poder participar en actividades enriquecedoras y estimulantes, son características ligadas a mejores resultados. Y lo contrario, por desgracia, también es cierto.
Por eso es tan valioso un buen sistema educativo universal y público. Es la mejor manera de torcerle el brazo al azar y tratar de compensar la desventaja con la que parten muchos niños. Aún así, el lugar del que vienes y al que vuelves al terminar las clases, define tus oportunidades mucho más de lo que podríamos pensar. Es tan complejo y persistente el problema que en muchas ocasiones corremos el peligro de considerarlo un mal inevitable.
Bueno pues no, no siempre.
Entre nosotros habitan los resilientes, unos pequeños héroes que se empeñan en contradecir las tendencias y sobreponerse a sus condiciones de partida, arrojando unos resultados que a priori, no esperaríamos de ellos.
Este informe analiza dónde están, cuántos son y en qué sistema. También analiza las circunstancias en las que es más probable que esa resiliencia se manifieste.
Los puntos de partida:
- Alumno "desfavorecido": aquel incluido en la categoría "pocos recursos" del índice de Recursos Educativos en el Hogar. En líneas generales, son alumnos que dicen disponer de menos de 25 libros en casa, no tener un sitio propio para estudiar ni conexión a internet y ninguno de sus padres tiene estudios más allá de la Secundaria.
- El alumno es "resiliente" cuando sus resultados en la prueba estudiada (TIMSS 2011) son iguales o mejores que la "Referencia Internacional Media"(*).
Las conclusiones:
La primera es que hay más alumnos resilientes en los sistemas educativos con mejores resultados. En principio, cuantos menos alumnos desfavorecidos haya en un sistema educativo, mayor será el porcentaje de resilientes entre ellos, pero no siempre (ver el caso de Hong Kong vs Rumanía). Es decir, cuanto mejor el entorno, mejor para todos.
La segunda nos dice que tener aspiraciones mejora el resultado. Desear ir a la universidad puede ser una característica que te haga hasta un 78% más probable de ser resiliente, frente a no desearlo. Algo similar ocurre con la importancia que le conceden a la materia que estudian (en este caso concreto, matemáticas).
La tercera me resulta especialmente grata. En muchos sistemas educativos es un 75% más probable ser resiliente si eres de los que cree que tu profesor te considera capaz de obtener buenos resultados. Es aquello de la "confianza que te vuelve confiable".
Y la cuarta es muy obvia: el acoso es una peste que estropea lo que toca.
Estas son las que me han parecido más destacables pero hay otras, que afectan al centro escolar más que al alumno, que también son interesantes. Merece la pena leer el informe completo.
Esas conclusiones son enseñanzas que ayudan a mejorar el sistema. Son pistas para futuras políticas educativas, medidas que ha de ser probadas y evaluadas de nuevo para ver si arrojan resultados positivos o no. Es la manera en que el sistema permanece en evaluación continua, la única manera de corregir deficiencias y potenciar fortalezas.
Pues para estas cosas sirven las evaluaciones del aprendizaje, por eso son necesarias y deseables. Y por eso actuamos en contra de nuestros propios intereses - y lo que es peor, el de nuestros niños - cuando utilizamos los análisis y sus resultados como arma arrojadiza, ya sea política (entre partidos políticos), política (público vs privado), o política (grupos que utilizan la evaluación del sistema como evaluación del alumno).
Pero yo todo esto lo explico muy mal, así que por favor, leedla a ella, a la directora del Instituto de Estadística de la UNESCO.
Nota: Como curiosidad, los dientes de lapa y la seda de araña son los materiales conocidos más resilientes. Un respeto por los bichos pequeños.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






