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Citado en el libro "De qué hablo cuando hablo de correr" H. Murakami

martes, 15 de noviembre de 2016

Esto no va (sólo) de Trump

Autor invitado: @Demostenes_av


Esto no va de Trump. Bueno, o si. Más bien va de sus votantes, y de las críticas que se pueden hacer hacia ellos.

Se quejaba hace poco Daniel Lacalle de que desde los medios se les caracterizara como "viejos, paletos y tontos". Lo cual no deja de tener su punto de razón. En efecto, las encuestas a pie de urna nos dicen que los votantes de Trump en estas elecciones viven mayoritariamente en el medio rural o de las ciudades más pequeñas, mientras que los de Clinton abundan más en las grandes ciudades. También nos dicen son predominantemente hombres blancos, sin título universitario, y de edad avanzada, incluso más que en anteriores elecciones con otros candidatos republicanos. Sin embargo, estas estadísticas muestran que hay una mayor frecuencia en una dirección u otra, pero de ninguna manera que todos los votantes de Trump respondan al mismo perfil. No son todos clones iguales fabricados según el valor más frecuente de cada pregunta realizada. Hacer como si así fuera es sobresimplificar de forma ridícula, y además es inútil ya que sólo nos puede llevar a conclusiones erróneas. Cada votante es un mundo y sus circunstancias y las causas por las que decide votar una cosa u otra, casi infinitas. 

Incluso si fuera así -que no lo es-, traducir "sin titulo universitario" por "paletos", por ejemplo, es de un clasismo notable. Otras circunstancias, como la presunción de cosmopolitismo por vivir en una ciudad grande, pueden tener algo más de base, pero sigue siendo una generalización grosera que de nuevo resulta errónea.

Aparte de diferencias demográficas y socioeconómicas, otros estudios también muestran diferencias de actitudes entre los votantes de ambos candidatos, como es de esperar entre Republicanos y Demócratas. No sólo en cuestiones como economía, sino en otros temas sociales y de valores. Por ejemplo, sólo el 7% de los votantes de Trump piensan que el sexismo sea un gran problema, o el 21% que lo sea el racismo, frente al 37 y 53% respectivamente en el caso de los votantes de Clinton. Algo similar puede decirse de la desigualdad. posesión de armas, del cambio climático o de varios otros temas. Es especialmente destacable la diferencia de perspectiva frente a la inmigración ilegal, con solo un 20% de los votantes de Clinton diciendo que es un gran problema y un 79% de los de Trump opinando que sí lo es.

Sin embargo, hay que poner estas estadísticas en su justo valor. Esto no quiere decir que el 79% de los votantes de Trump sea racista, sino que pueden perfectamente no serlo pero considerar que hay suficiente igualdad garantizada por ley, que no es en absoluto lo mismo. Y en ningún caso se trata de todos los encuestados. Aun así, indica una diferencia en prioridades en diversos temas.

Muchos medios han podido utilizar simplificaciones de ese tipo en su afán por informar cuanto antes. La sorpresa por el resultado ha sido mayúscula para muchos, y odiamos las cosas que pasan sin explicación. Es normal que todo el mundo se ponga a buscar causas, con mayor o menor fortuna, tanto en medios como en redes sociales. Pero el que algunos que critican a Trump y sus votantes usando simplificaciones idiotas (y me reafirmo en el término, que he usado en una conversación previa en Twitter), no quiere decir que todo el mundo que les critique esté cayendo en el mismo error. Puede que caigan en otros. Pero intentar rebatir cada crítica con el mismo "no hay 59 millones de paletos en EEUU" resulta también bastante absurdo si el otro no está diciendo que los haya.

El artículo de Lacalle, sin embargo, parece pecar de lo mismo que critica. Mientras reclama que se analice el tema desde la perspectiva de que hay más factores que tienen que ver en la decisión y que no se denigre a sus votantes, parece centrar su justificación en la reducción de impuestos y reducción de la burocracia que aparece en el programa del presidente electo (y omite hablar de cosas como su proteccionismo económico). De acuerdo en que ese es en efecto un factor, pero el caso sigue siendo que ese único factor habría pesado más que los otros aparentes defectos de Trump, un candidato al que buena parte de su propio partido se negó a apoyar.

En concreto, si hay una cosa que sí una a todos los votantes de Trump de forma inconfundible es que... bueno, que han votado a Trump. Un presidente electo que durante la campaña ha hecho propuestas xenófobas, que amenaza con deportaciones masivas, no demuestra una gran sensibilidad hacia las mujeres, ha amenazado con perseguir judicialmente a su contrincante si ganaba las elecciones, que estaba dispuesto a no aceptar el resultado de las elecciones si perdía, y que ya ha hablado de revocar leyes a favor de los colectivos LGTB. Solo por ese hecho ya deberían poder sacarse algunas lecturas.

¿Quizá creen, como algunos aquí, que lo que se ha visto de Trump es realmente sólo un personaje y que no se comportará como hasta ahora? ¿O que los Checks and Balances del gobierno americano (Congreso, Senado y tribunales) limitarán sus medidas más extremas? Puede ser. Son críticas en mi opinión bastante más relevantes que las de Lacalle en la mayor parte de los análisis más mesurados. Pero el resultado de las elecciones, unido a los estudios sobre actitudes ya mencionados, hace cuando menos sospechar que a muchos votantes republicanos, como poco, no les preocupan demasiado cosas que en Europa probablemente descalificarían directamente a un candidato, fueran cuales fueran sus propuestas económicas. 

De hecho, si el caballo de batalla era la economía, ¿por qué consiguió Trump la nominación como candidato del partido republicano, habiendo otras opciones de agenda económica similar dentro del mismo partido? ¿Por qué una palabra mal dicha en un debate le cuesta la carrera presidencial a unos, y una serie continua de despropósitos públicos han acabado con Trump en la Casa Blanca a pesar de todo?

También resulta interesante que el resultado de la elección está marcado porque a pesar de los escándalos, Trump ha perdido sólo unos pocos votos con respecto a los candidatos republicanos en las dos elecciones previas, mientras que Clinton obtuvo muchos menos votos demócratas que Obama en las dos elecciones anteriores. Si nos ponemos a hablar de valores, quizá sea relevante hacerlo no sólo sobre los que votaron a Trump, sino sobre los de los votantes tradicionalmente demócratas que en esta ocasión decidieron abstenerse

Por algún motivo, lo que pudo ser una movilización ciudadana en defensa de derechos civiles y de las minorías ante el que era casi universalmente reconocido como el peor candidato que podría haber presentado el partido republicano, quedó relegada a sacar 7 millones menos de votos que en la segunda campaña de Obama. ¿No les importó? ¿O no se molestaron en acudir a votar por creer que era imposible que Trump venciera? ¿Realmente la mala prensa y los propios escándalos de Clinton, aunque finalmente hayan quedado en nada según el propio FBI, justificaban correr el riesgo?

Se seguirá especulando sobre estas preguntas largo y tendido, pero tanto para los votantes republicanos, demócratas o otros partidos, o los que simplemente pudiendo hacerlo optaron por no registrarse para votar, el problema no es si son racistas o no, sino si lo permiten y toleran en su presidente, un cargo que no es omnipotente pero que si tiene amplios poderes ejecutivos. Si criticaríamos ciertas actitudes si sucedieran aquí, si vemos con preocupación el ascenso de Le Pen en Francia, o la deriva cada vez más autoritaria de Erdogan en Turquía, ¿no es legítimo hacer lo propio por lo que pueda hacer Trump? Con mesura, sin simplificar en exceso ni limitarlo al asunto favorito de cada uno, pero hacerlo. 

Parafraseando una frase leída en Twitter, la Democracia implica aceptar lo que decidan los votantes aunque no nos guste, pero no exige callarnos nuestra opinión al respecto. en una elección, al final, la responsabilidad del resultado recae en los electores.







viernes, 4 de noviembre de 2016

Una historia de buenos y malos.

Nadie es ejemplar en cada momento de su vida.
Ya no existe el olvido. Podrás esconder esto o aquello el tiempo suficiente, pero no podrás ocultarlo siempre.
Nadie supera el juicio que excede a las leyes.
Nadie aprueba el análisis descontextualizado.
Nadie carece, al menos, de un adversario.

Absolutamente nadie.

Es inútil mentir cuando tus respuestas serán cribadas.
Es absurdo culpar a otros por haber indagado.
Es injusto medir los hechos de ayer con los valores de hoy.
Es estúpido creer que podrás acusar indiscriminada y severamente sin exponerte a ser juzgado y acusado sin piedad.

Muy pocos merece semejante trato y nunca es un espectáculo edificante.

Y eso es todo lo que tengo que decir sobre el asunto de Ramón Espinar hijo.

Sin embargo he observado y leído a muchos y lo que sí me ha interesado ha sido la claridad con la que se han formado dos grandes grupos de opinión según aquello que consideraran causante del "escándalo".

Están los que consideran que el daño se produjo al doblar la norma. A estos los llamaré "ateos".
Son los que ven el fallo en aprovechar los huecos que, inocentes o no, quedaban expuestos para que fuesen utilizados por los frívolos y despreocupados o por los listillos bien posicionados. Porque se podía. Porque la norma era defectuosa, incompleta o simplemente sirvió hasta que dejó de hacerlo.

Están los que piensan que el daño se produjo al enriquecerse. A estos los llamaré "morales". Argumentan que se pervirtió y se "pecó" al obtener un beneficio económico en la operación. Siguiendo su lógica, mayor será el destrozo cuanto mayor la cantidad obtenida y, por tanto, si no la hubiera pasaríamos de una conducta inmoral a otra completamente ejemplar.

No me interesan las conclusiones que extraen estos dos grupos para dictaminar culpabilidad o inocencia. Me interesa la utilidad y la bondad/peligro de ambos enfoques. Tras mucho pensarlo, me declaro ferviente atea.

Cuando examinas la norma, y no el individuo, respetas la intimidad de su alma, de sus razones o debilidades puesto que es algo que sabes que no te compete. Observas sus beneficios y sus efectos indeseados y extraes información valiosa que te permite maximizar los primeros y reducir los segundos. Partes de la realidad, (el ser humano es falible, todos tenemos un "precio"), y te diriges a ella (elevar lo máximo posible ese "precio"). Es lo que los expertos llaman "incentivos". Buscas el fallo en el origen que provocará otros muchos, potenciales o desconocidos aún, pero probables.

Cuando miras el asunto desde la consecuencia (el enriquecimiento) partes de un prejuicio: ganar dinero es fuente de mal. Es una posición moral y por lo tanto es imprescindible evaluar la ética del acto concreto. Las condiciones particulares del individuo, mirar en su alma, escrutar si hizo cuanto estuvo en su mano para evitar la obtención de esas cantidad, decidir si hizo suficiente o por el contrario se dejó llevar por la codicia. Cada caso es un asunto particular. Una forma de vida. Un padre, una madre, una edad, una ideología. Un alma y unas intenciones que la sociedad ha de pesar en la balanza para decidir si le otorga o no su perdón.

Quien basa su acción política en la clasificación de los individuos según sus propios criterios morales, buenos y malos, santos y malvados, puros e impuros, tiene derecho a ser juzgado mediante criterios "ateos", porque así de grande es la democracia liberal. El problema es cuando el juicio es el de la opinión pública. Entonces, cual Fuenteovejuna, le aplicarán altas dosis de la misma medicina.
No habrá consecuencias legales pero el daño personal, no tengo la menor duda, será brutal.

Esas son las sociedades que estamos construyendo sin apenas darnos cuenta. Como la rana que se sumerge en un agua que poco a poco se va calentando, llegará el día en que estemos perfectamente cocinados sin haber sido conscientes de nuestro suicidio.

Eso hacen los populismos, de izquierda y de derecha, que campan por todo el planeta. Simplifican, crean metáforas de buenos y malos, víctimas inocentes y verdugos perversos. Conspiraciones y ficciones que encarnan el origen de todo mal. Utopías que poseen solución a todos los problemas pero que no se realizan por la conjura de los poderes oscuros.

Historias que elevan los espíritus y, en momentos de arrebato, nos arrancan gemidos en forma de eslogan, carta, discurso o artículo. Hasta que nos pasan la prueba del algodón y entonces nos damos cuenta de que esos filtros que queremos aplicar a otros, no los puede pasar nadie y nadie tiene derecho a exigir lo que nadie puede cumplir.

Ojalá sea eso lo que hayamos aprendido de esta historia. Ojalá dejemos de exigir personas "de principios" y aspiremos a "ateos convencidos" porque de no hacerlo solo los psicópatas, los cínicos o los narcisistas, se acercarán a la vida pública. Los idealistas y los inteligentes huirán como de la peste y entonces sí tendremos los gobiernos y las sociedades que nos merecemos: las que nos hemos empeñado en construir. Piedra a piedra.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Mujeres de una cierta edad. Un pequeño fact-check a Pablo Iglesias.

"Creo que ese dato se corrige también en función de la generación. Somos la primera fuerza política entre los jóvenes. Nuestra gran asignatura pendiente son las mujeres de una cierta edad."
Pablo Iglesias en El Objetivo de Ana Pastor.
Domingo 9 de octubre 2016 (a partir del min 12)

Esa fue parte de la respuesta que Pablo Iglesias proporcionó a Ana Pastor cuando le preguntó por la brecha de género que el último Avance del CIS de septiembre mostraba para su partido.



La imagen de arriba muestra la pregunta en cuestión y ahí se aprecia la diferencia de voto que hombres y mujeres otorgan a los partidos (respuesta espontánea). Si nos limitamos a los cuatro partidos con mayor representación en todo el territorio nacional, Unidos Podemos es el único a quien las mujeres votan "menos" que los hombres.
Esta misma pregunta se realizó en el anterior barómetro del CIS, el del mes de julio, que sí está completo, y estos fueron los resultados que arrojó:



En el mes de julio, también Ciudadanos era un partido "masculino" si por tal entendemos que el voto femenino otorgado es menor que el masculino.
El "Gap" o "brecha" se produce cuando las diferencias son realmente importantes a favor de uno u otro sexo.
En el siguiente gráfico se pueden ver esas diferencias por partidos y sus cambios en los últimos meses (color oscuro para los datos procedentes de julio y claro para los recién publicados en el Avance de septiembre):


De los cuatro, tan solo Unidos Podemos sigue siendo un partido "masculino". El voto declarado a Ciudadanos (color naranja) ha cambiado de signo entre julio y septiembre mientras que el correspondiente a UP (color morado) ha acentuado su brecha, aumentando la distancia entre el número de hombres y mujeres que dice haberlo votado.
Si lo recogido en este avance se corresponde fielmente con la realidad de la sociedad española, podríamos decir que Unidos Podemos es votado por muchos más hombres que mujeres y dado que eso no suele ocurrir en los demás partidos tiene todo el sentido del mundo que Ana Pastor le hiciera esa pregunta.
En este blog he hablado antes del líder de la formación, Pablo Iglesias, y de cómo las encuestas parecen revelar que no es una figura querida por el votante femenino, más bien contrario, parece ser un candidato que "no gusta a las mujeres".
Pero volvamos a la pregunta o mejor a la respuesta que ofrece para explicar esta singularidad.
Dado UP es la primera fuerza entre los jóvenes - en este punto coincide con la polémica declaración de Carolina Bescansa - dado que cree que ese dato tan descompensado se corrige en función de la generación y dado que cree tener una asignatura pendiente en el grupo de mujeres de "una cierta edad", podríamos concluir que, a juicio de Iglesias, el eslabón débil en el conjunto de votantes femeninas de Unidos Podemos es el compuesto por mujeres que ya han cumplido, no sé, ¿los 60 años?
Recuerdo haberme extrañado ante la respuesta. El gap es muy grande, 4.4 puntos de diferencia, y si efectivamente los votantes de UP son mayoritariamente menores de 45 años, muchos hombres y ninguna mujer deberían tener en el resto de grupos de edad para que ese efecto tan llamativo se produjera. Pero dado que la estadística es bastante misteriosa para mi pregunté a Pau Marí-Klose, profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza, si era posible saber cuántas mujeres y cuántos hombres había en cada uno de esos grupos de edad que las preguntas del CIS muestran.

Me dijo que sí, accedió a los "microdatos" del CIS de julio (nº 3146) y cruzó las variables edad y sexo para los encuestados que habían declarado haber votado a Unidos Podemos.

Esto fue lo que obtuvo:


Y así se ve en un gráfico:


Sí, el resultado es el que parece: la brecha está en mujeres de una determinada edad, en concreto ¡en las menores de 30 años!
Y, muy al contrario de lo que deduce Pablo Iglesias, las votantes de Unidos Podemos de una "cierta edad", aunque pocas, son más numerosas que sus correspondientes masculinos.

Así pues, tal vez, la afirmación de Carolina Bescansa antes citada:
“Si solo votaran los menores de 45 años, Iglesias ya sería presidente”
Podría trocarse en:
 “Si solo votaran las mujeres, Iglesias no sería presidente”

Sería muy interesante conocer los motivos que llevan a las mujeres a votar "tanto" menos que los hombres a Unidos Podemos.
Si yo participara en esa organización estaría francamente empeñada en averiguarlo, pero bueno, yo estoy muy sesgada, creo que las mujeres salvarán la democracia liberal así que pueden imaginar que no soy muy objetiva a la hora de ponderar el peso del voto femenino.


Nota: estos resultados son coherentes con las deducciones que Sílvia Claveria reflejó en este posten la misma línea del enlazado arriba.


ADDENDA 13/10/2016

Tal y como me he comprometido en mi respuesta al primer comentario recibido, aporto los cuatro gráficos mencionado:














sábado, 10 de septiembre de 2016

Pesaremos tus lágrimas.




De vez en cuando vuelvo a Cioran, en momentos de pesadumbre, de desasosiego y últimamente cuando escucho a los nuevos profetas de eso que se conoce con el término "posmos" (posmodernos). Y no, Cioran no es un tipo depresivo que acaba llevándote al pozo negro, es la perfecta encarnación de la resiliencia.
A Cioran le gustábamos los españoles y los rusos. De nosotros decía lo siguiente:
"Viven en una acritud cantante, de trágica falta de seriedad, que les salva de la vulgaridad de la felicidad y el éxito ... Incapaces de acoplarse al ritmo de la civilización, clericoidales o anarquistas, no podrían renunciar a su inactualidad ... han agotado lo mejor de sí mismos en rumiar sobre la muerte, en embadurnarse de ella ... retrocediendo sin cesar hacia lo esencial, se han perdido por exceso de profundidad ... el descoyuntamiento es su forma de rigor. Su descubrimiento: la ilusión sombría, el orgullo de desesperar; su genio: el genio del pesar..."
El otro día Carolina Bescansa  tuvo a bien estropear, o al menos intentarlo, uno de esos logros de los que más orgullosos nos sentimos: donación y trasplantes de órganos. Somos estupendos, nuestro sistema funciona y ese sentimiento de "joya de la corona" consigue, probablemente, que muchas personas acepten donar sus órganos tras su muerte y los de sus familiares fallecidos con gran naturalidad y sensación de contribuir al bien de alguien a quien no conoce ni va a conocer.

Muchos son los asuntos que generan polémicas y discursos "llamativos" cada día. Mi sensación de extrañeza iba en aumento al ver en todos ellos un aroma cuasi religioso común: el sufrimiento, no ya como argumento sino como punto de partida, de autoridad moral, para poder opinar, colaborar, o pensar.

Si eres un empresario de éxito ha de ser porque explotas a los pobres. Si donan parte de su dinero, donan escasamente. Cuando Mark Zuckerberg anunció, tras el nacimiento de su hija, que donaría el 99% de sus acciones a obras filantrópicas corrimos prestos a encontrar la trampa.

Si eres feminista (advertencia nº1 a odiadores, soy feminista) porque crees que la igualdad entre hombre y mujer no es algo negociable pero eres varón, lo tienes chungo. Si lo pones en tu biografía, eres un adolescente de pegatina. Si callas, otorgas. Si tomas tú también la bandera, ¡ah no amigo!, eres hombre y has de mantenerte en segundo plano y mirar, eso sí, dando ánimos. Porque naciste con privilegios y eso aunque no lo sepas, te marca.

Si logras una beca post doctoral (ojo, que no hablamos de estudios básicos) eres un privilegiado y has pensar que otros no han tenido tanta suerte y por lo tanto pedirles disculpas. Si tuviste la "fortuna" de poder pagar tus estudios fuera, bien porque trabajabas, bien porque tu familia podía hacerlo, entonces pierdes cualquier posibilidad de manifestarte sobre lo que consideras mejor o peor para la educación. Tienes un pecado original y eso, aunque no lo sepas, te marca.

Las donaciones de órganos no son deverdaddelabuena altruistas. Resulta que detrás hay mucho marketing, e incluso resulta que los médicos que practican los trasplantes reciben un plus económico por la disponibilidad requerida. ¡Ah! tenemos ahí otro pecado original, no lo hacemos sufriendo y eso nos mancha.
'En todo profeta coexisten el gusto por el futuro y la aversión por la dicha'. EM Cioran.
Puedes escuchar a algunos veganos (advertencia nº2 a odiadores, soy casi vegetariana y empatizo hasta con mi cobaya) explicar las bondades de la elección de su dieta. Vuelve a ser un asunto religioso en el sentido amplio de la palabra. Si comes carne, eres un asesino. Si bebes leche, explotas a las hembras.

Por no hablar de los OMG (alimentos transgénicos). No es "natural", nos dicen sus detractores.
No importa que las mayores agencias de seguridad alimentaria sometan a controles exhaustivos todos los alimentos que llegan a nuestra mesa. No importa que nunca hayamos vivido más y más sanos en la historia de la humanidad.
No confiamos en la ciencia pero creemos que las cualidades de un alimento que ha crecido en un campo y ha sido abonado con estiércol de las reses que viven en "ese" campo, son superiores. Si no se han empleado en su obtención, ninguna de las técnicas que han hecho que el trabajo del agricultor sea menos penoso, entonces el alimento es todavía mejor (¡!)
Parirás a tus hijos con dolor y ganarás el pan con el sudor de tu frente, dice el Antiguo Testamento y últimamente está de moda tomarlo al pie de la letra.

Es la cultura de la pureza que otorga el dolor, que lava toda culpa original. El sufrimiento como única vía "moral" para lograr acceso a derechos y avances. Es la meritocracia del sufrimiento.

Lo más llamativo de todo esto es que semejantes planteamientos salen de bocas que se denominan progresistas. Causas con las que simpatizarías se vuelven odiosas ante la virulencia de sus postulados, la irracionalidad de los requisitos, la dificultad para alcanzar un estatus digno y poder contribuir al debate.
Y entonces callas porque tampoco quieres hacer daño a una buena causa.

Tengo el recuerdo del  europarlamentario Urbán, en directo tras el atentado de París, explicando que el sistema les ha fallado y hay mucha gente que "no ve otra salida que inmolarse en un sitio"
Es la otra consecuencia de esta fe en la redención del sufrimiento. Te exime de responsabilidad, te otorga inmediatamente una justificación y un conocimiento experto de primera mano.

Si no lo has sufrido no puedes hablar de ello. No puedes ayudar, no puedes tratar de contribuir, no eres puro.

Nunca creí que más allá de la modernidad nos esperase, de nuevo, la  Edad Media.


** El título es prestado de Cioran: "En el juicio final solo se pesarán las lágrimas"

viernes, 2 de septiembre de 2016

Por qué Lucy NO murió cayendo de un árbol.


Autor: Simón Perera


A estas alturas, es posible que muchos estén al tanto de la noticia: «Por fin, hemos descubierto cómo murió Lucy, nuestro ancestro australopiteco: cayendo un árbol». Sin embargo, no es oro todo lo que reluce en esta noticia. Vamos a verlo.

Primero el contexto: "Lucy" (técnicamente AL 288-1) es lo que vemos a la derecha: un conjunto de huesos de una especie de australopiteco.

Los australopitecos eran un grupo de especies antiguas, entre hace 4,5 y 2 millones de años. Científicamente, se les conoce como género Australopithecus ("mono del sur", pues era el fósil de primate encontrado más al sur de África).


Los australopitecos y otros fósiles suelen ‘venderse’ como nuestros antepasados, pero científicamente no se consideran así. Fíjense en el siguiente árbol genealógico de especies (filogenético).

TODOS los fósiles aparecen en las puntas, porque es casi imposible determinar que sean verdaderos ancestros (nodos). Por eso hay que coger con pinzas las afirmaciones de que Lucy era nuestro ancestro, e incluso “nuestra abuela”.

En realidad, es prácticamente imposible que Lucy (el individuo) fuera nuestro ancestro. Y es posible que su especie no lo fuera. Aunque la especie de Lucy, Australopithecus afarensis es una de las posibles especies ancestrales de Homo, también lo son A. africanus, A. anamensis, A. garhi... Además, dado que se encuentran muy pocos fósiles, es aún más probable que estas especies sean más nuestros “primos” antiguos más o menos separados de los ancestros (nodos) comunes, que estos mismos ancestros.

Aún así, es cierto que A. afarensis es una especie importante en nuestra evolución, y Lucy es probablemente su miembro más importante. En este contexto, John Kappelman y otros investigadores de Texas y Etiopía publican, en la revista más prestigiosa (o casi), que Lucy murió cayendo de un árbol. Esto, aparte de ser una anécdota, tendría consecuencias para nuestro conocimiento sobre la evolución humana, ya que confirmaría que los australopitecos, a pesar de haber desarrollado ya el hecho de caminar erguidos (bipedestación), seguían dependiendo al menos parcialmente de los árboles.

¿Cómo lo saben?
Resumen: parece que un par de huesos se rompieron por una caída. Otros huesos también podrían haberse roto por una caída. En particular, los húmeros y el fémur conservados de Lucy muestran roturas por compresión, que indicarían caída. Otros huesos no indican caída, pero no la desmienten, por lo que los autores los citan como apoyo.


PERO.
¿No podría ser que el contexto de la muerte fuera otro, y las roturas fueran posteriores? Las alarmas han saltado entre algunos antropólogos físicos porque el artículo omite una parte importante: la discusión de resultados.



Lo normal en ciencia es contrastar tu hipótesis con otras alternativas, pero el artículo de Lucy no lo hace en el cuerpo del artículo (en el apartado de Discusión, que sirve para eso), sino que lo relega al material complementario y no hace todas las comparaciones posibles.


Esencialmente faltan dos comparaciones cruciales: contexto y fósiles.
  • Contexto: muchos animales de la zona de Lucy tienen fracturas similares, y no se cayeron de ningún árbol. Es el caso, por ejemplo, de rinocerontes o caballos, como se puede ver en la fotografía de la derecha. 
  • Fósiles: algunas de las fracturas de Lucy aducidas como argumento para la caída aparecen por el propio proceso de fosilización. 

Esto ha llevado a algunos antropólogos tan importantes como Tim White (uno de los grandes, codescubridor de Lucy y de otros ""ancestros"" igualmente importantes) a calificar el "descubrimiento" de la muerte de Lucy como un sinsentido.
Así que, ante la falta de consenso: NO podemos afirmar taxativamente que se conozca la causa de la muerte de Lucy.


O, tal y como se suele comunicar la ciencia,  "NO, Lucy no se cayó de ningún árbol"




Simón Perera es investigador en genética de poblaciones (en colaboración con el Grupo de Investigación en Antropología Biológica de la UAB) y responsable de Diseminación Científica y Nuevos Proyectos en empresa de biología de sistemas y bioinformática (Anaxomics).
@SimonPerera


Fuentes:


miércoles, 27 de julio de 2016

Somos candidatas a la presidencia del país más poderoso del mundo.

Michelle Obama 26/07/2016 Convención Nacional Demócrata (i)
"Niños como el pequeño niño negro que miró a mi marido y, con sus ojos llenos de esperanza, le preguntó: ¿tengo el pelo igual que tú?"


Anoche, a la 1:15 de la madrugada, Hillary Clinton compartió en las redes sociales este vídeo:


Acababa de ser nominada por el partido demócrata para ser la primera mujer, en la historia del país más poderoso del mundo, candidata a la presidencia y comandante en jefe de los Estados Unidos.

Había hecho historia. Así lo sentía yo también que, ni americana ni nada parecido, permanecía despierta esperando el momento. Comandante en jefe (¡!). Se dice pronto.
Me regocijé íntimamente como si algo de lo logrado por esta mujer me tocase cerca, vi el vídeo varias veces, me emocioné y entendí por qué lo hacía. Lo guardé en favoritos y esta mañana he enviado el enlace a mi hija acompañándolo de uno de los mensajes más sentidos que le he escrito nunca.

El vídeo es buenísimo pero, como me ha comentado un amigo, podría parecer que quisieran "esconder" a Hillary.
No es el líder, no es la personalidad arrolladora, no es el candidato. No es un personaje icónico.
No es Obama, al que se le cae el carisma a cada paso que da. No. Hillary no tiene nada de eso. Ésa es exactamente la razón por la que creo que este vídeo es magnífico.

Un día antes, otra mujer ofreció uno de los mejores discursos que he escuchado últimamente. Michelle Obama dio un recital de elegancia, sensibilidad e inteligencia en la presentación que hizo de Hillary. Me llamó la atención la elección de las palabras, de las virtudes, que harían deseable a Hillary como presidenta:

Michelle Obama 26/07/2016 Convención Nacional Demócrata (i)

"Ha habido infinidad de momentos en los que Hillary podría haber decidido que el trabajo era demasiado duro, que el precio del servicio público demasiado alto, que ya estaba cansada de ser criticada por su aspecto, su forma de hablar o incluso por su manera de reír. Y ésa es la cuestión, lo que más admiro de Hillary es que nunca se doblega. Nunca toma el camino fácil. Hillary Clinton no ha abandonado nada en su vida."

Son las palabras que una mujer inteligente dedica a otra mujer inteligente. Es perseverancia, valentía, fortaleza, sentido de servicio público y sobre todo alguien de quien te puedes fiar. Alguien que jamás dejará el trabajo a medias. Alguien que no te dejará tirado.

El vídeo de la campaña no es pues un canto al líder. El candidato no es un mesías, es nada más y nada menos que un eslabón más en una aspiración colectiva. La nominación por sí misma, (ojalá culmine en la presidencia) ya es un paso mítico para todas las mujeres, minorías, y luchas por los derechos civiles. No es ella. Ella tan solo acepta, responsable y agradecida, el lugar que le corresponde en esa cadena por eso es tan importante señalar el trabajo de las que fueron antes que ella. Es muy consciente del legado que, para las que serán después, supone su nominación.

Es un video dirigido a todas las mujeres sean de la raza, religión u orientación sexual que sean. Es un vídeo para las niñas, que tendrán que añadir sus propios eslabones y soñar a lo grande.
Es un vídeo para todos que me recuerda el espíritu de Martin Luther King.

Frente a una candidatura centrada en el candidato, muy agresiva y que roza en numerosas ocasiones los límites de lo tolerable, la campaña de Hillary es un asunto colectivo. Y es que participar en la campaña de Hillary ha supuesto, ya, un éxito para millones de mujeres. No ha hecho falta que gane.

Por eso este video "esconde" al candidato. Hillary ha logrado que cuando ella fue nominada, millones de mujeres nos hayamos sentido triunfadoras. [¿Tengo el pelo igual que tú?]

No tiene el carisma, ni lo necesita. Es la corredora que toma el relevo de manos de su compañera y avanza sus 100 metros para entregárselo a la siguiente. Es una forma distinta de hacer política, quizás más femenina. Quizás es la única que puede hacer Hillary o quizás es la más inteligente (ii).

No puedo votarte Hillary, pero sí puedo compartir todo esto con mi hija.



(i) Extractos del discurso de Michelle Obama. Puedes leer la transcripción completa aquí. Merece la pena.
(ii) Según el Pew Research Center a finales de Junio la brecha de género era notoria. Las mujeres, de todas las edades, solteras o casadas, preferían a Hillary. 

sábado, 9 de julio de 2016

Conversación.


He estado tres días en Santander, en el entorno privilegiado de la Magdalena, he dormido menos de 12 horas en total y comprobado que las sillas de madera no son una buena idea cuando pasas más de 8 horas diarias sentada en ellas.
He vuelto a verificar, como cada vez, la necesidad que tengo de ver y oler el mar. He jugado una larga partida de palas con un vestido cuasi de noche, mientras a nuestro alrededor paseaban cuerpos en biquini. Hemos cenado de quince en quince y comido mientras prestábamos cargadores de batería a completos desconocidos que nos duplicaban o dividían la edad.
He escuchado a economistas, juristas, politólogos, sociólogos, estudiantes, amas de casa, profesoras, políticos, periodistas, activistas.
He disfrutado como una enana, como creo que solo puedo disfrutar cuando he alcanzado la edad que tengo y vivido las experiencias vividas. Cuando la vergüenza a preguntar y rebatir es una cosa absurda. Cuando te diriges a los ponentes porque te interesa la persona que ha emitido esa opinión con la que, a lo mejor, discrepas radicalmente.
Acercarse a un ideólogo de Podemos y preguntarle el motivo de su enfado, tan intenso, tan sostenido en el tiempo. Obtener como respuesta la confirmación de la emoción y el pesimismo ante el futuro.
Saludar a un hombre que te ha enamorado con su conocimiento, sus argumentos mesurados y su genuino deseo de bien común y descubrir que ha oído hablar de ti y que está feliz por decidirte a saludarle.
Jóvenes llenos de ideas que quieren hacer el Camino de Santiago y llevan el saco de dormir en el equipaje. Discusiones apasionadas, enfados que duran minutos, secretos, anécdotas jugosas, vidas privadas, amores, pecados del pasado, utopías...
Nos perdemos por un buen relato, seguimos perdiéndonos en ellos. El ser humano es fascinante sí, pero cuando interactúa con sus semejantes roza la gloria.

Cerebros dignos de observación detenida, unos con la habilidad de transmitir solo aquello que han elaborado desde el silencio y la exigencia, otros, que tras cada idea comunican una experiencia vital, física. También aquéllos que mostraban proyectos en curso o futuros y en dicha clave debían, aunque no lo deseasen, ser interpretados.
Personas aún por madurar y personas maduras. Egos y filias. Carencias y virtuosismo.

He aprendido muchísimo sobre el populismo, he llenado un cuaderno con las anotaciones y fotografiado a una decena de ponentes, retocando con cariño sus imágenes porque me gusta que las personas se vean bellas cuando transmiten conocimiento.
Tal vez escriba un post con las ideas que más me han impactado, por su potencia creativa o por su utilidad, pero realmente lo único que ahora mismo me interesa constatar y reivindicar es el poder de la conversación.

¡Por Dios Bendito! no hay nada, absolutamente nada, más poderoso, estimulante y erótico que una buena conversación.

Y todo lo demás, se os dará por añadidura.

miércoles, 22 de junio de 2016

Memento Mori

Escribo este post "in extremis" porque mañana será el referéndum sobre la permanencia o salida del Reino Unido de la unión Europea y mentiría si dijera que el resultado no me causa ansiedad.
No voy a escribir sobre ello, voy a hacerlo sobre nuestras elecciones y lo hago ahora porque creo que si por desgracia el Reino Unido decidiera abandonarnos, el triste aroma del desánimo nos invadiría también a nosotros.

Tal vez, alguna vez, hubo un momento bueno para rendirse en alguna cosa. No es éste. Creo que nunca antes fueron tan necesarias las personas tenaces.

Trato de buscar mi hueco, entender el panorama que las anteriores elecciones nos dejaron y que las encuestas, legales y prohibidas, nos pintan cada día. Por más que busco, leo y escucho a expertos, sobre todo varones por cierto, suelen ofrecerme dos opciones:
1) Un PP mayoritario que se apoyaría en el partido de Ciudadanos (C´s) más o menos cerca, con más o menos posibilidades de gobernar.
2) Un Unidos Podemos (UP) creciente que se sumaría a un PSOE algo más débil que en las anteriores elecciones del 20D y que podrían lograr la aritmética necesaria.

También se tantean un par de posibles coaliciones en el caso de que los anteriores no sumaran:
3) La Gran Coalición, que viene a ser la suma de los dos partidos tradicionales PP+PSOE al que podría unirse, aunque no fuese necesario, C´s.
4) La Coalición alternativa, descartada ya por dos de sus intervinientes, que giraría en torno al partido socialista con la suma de Unidos Podemos y Ciudadanos (en el caso que PSOE+UP no llegaran a lograr los 176 escaños).

Todas ellas con la excepción de la primera, meten la presión en el PSOE y ninguna de ellas creo que aporte lo que, a priori, me parece que más necesitamos.
-Ojalá tengas aquello que necesitas, no lo que deseas-
¿Qué hará? ¿Pactará con el PP? ¿Lo hará con Unidos Podemos en posición minoritaria o con la voz cantante?
Escucho a muchas personas que me dan argumentos por los que desean que gobierne el PP. Son personas buenas, generosas. Ni malintencionadas, ni egoístas, ni carcas desfasados. Son personas que temen mucho una llegada al poder de Unidos Podemos por sus tintes autoritarios, sus políticas erráticas en temas fundamentales en las que, sobre todo su líder, dice hoy A y mañana B y admite que lo dice, porque es ante todo "pragmático". Son personas a las que no les gusta todo lo que ha hecho el PP, pero temen que la alternativa sea mucho peor.

Escucho a muchas personas que me explican por qué van a votar a Unidos Podemos. Son personas buenas, generosas. Ni malintencionadas, ni estúpidas, ni abducidas por un caudillo mesiánico. Son personas que temen que otro gobierno del PP enquiste para siempre la corrupción en nuestro sistema y se olvide de los vulnerables. Personas que creen que, con ellos al mando, los servicios públicos corren peligro cierto. No les gustan los aromas populistas y las frases grandilocuentes sobre la Patria que salen de la boca de los líderes, pero creen que todo eso se moderará cuando lleguen al poder y la realidad les marque la agenda.

Y por último, hay un tercer grupo especialmente curioso, el que desea que gobierne UP aunque no le gusta.
Piensan que así nos vacunaremos, escarmentando en carne propia. Están convencidos de que sufriéndoles en el poder cuando aún son inexpertos evitaremos que dejarles como dueños y señores de la oposición les convierta en poco tiempo en gobernantes en solitario.

Todas esas personas tienen en común la bondad y la preocupación por su país y por sus ciudadanos. Todas tienen en común, también, el miedo.

Esa estrategia ha sido fomentada intencionadamente por ambos partidos y, por economía, en las encuestas, ofreciendo las opciones PP+C´s vs PSOE+UP por defecto una y otra vez.

Y ¿qué hará el PSOE? ¿nos "entregará a los populistas? / ¿pactará con la derecha?
Con C´s ni agua, son peores que el PP, son la muleta. /  C´s acabará facilitando un gobierno de extrema izquierda porque roba votos del PP.

Esas son las ideas simples que echan el balón al campo de otros y que impiden que pensemos o nos atrevamos a cualquier otra cosa a pesar de que la experiencia cercana nos ha dicho que las cosas no han sido así.

Si cuando el PSOE fue más fuerte eligió un camino, ¿por qué ahora que todos le suponen más débil, debería cambiar?
Si cuando C´s pudo no lo hizo ¿por qué ahora deberíamos suponer que lo hará?

¿Qué hará el PSOE? ¿Qué hará C´s? Me pregunto yo también.
Les escucho y les veo decir que no a todo y a nada de forma contundente. No puede ser de otra forma y además daría igual, sería ingenuo tomarse literalmente sus afirmaciones en campaña, no somos nuevos, los resultados no van a cambiar drásticamente. Se acabó el bipartidsmo.
Asumámoslo de una vez y dejemos de seguir intentando jugar al ajedrez en un tablero de parchís.

Si yo fuera ambos (nótese la imposibilidad y lo absurdo de la expresión pero no encuentro otra mejor) jugaría a mi juego. Dejaría de responder las preguntas que otros me hacen y haría las mías.
Si las cosas son tal y como parece que van a ser, una reedición del pacto convertiría a PSOE-Cs en la opción que más apoyos podría reunir.
No solo eso, es la opción preferida de forma mayoritaria por los votantes de ambos partidos y lo que es más importante, es la única opción que puede evitar la creación de "cordones sanitarios".

Lo plantearía ya. Anunciaría que mi intención es hacer lo que dije que creía que era lo mejor para mi país hace 6 meses. Un acuerdo marco que tienda la mano a izquierda y derecha para mejorarlo, abierto a incorporar ideas y personas de ambas orillas.

Un acuerdo que no trate de apestados a 7 millones de votantes por un lado, ni a 6 y mucho por el otro.
Actitud e iniciativa del que tiene objetivos propios y sabe que no estamos en tiempos en los que sea posible imponerse al otro sin que la concordia entre ciudadanos corra serio peligro.

Un acuerdo que envíe las preguntas a los demás y deje de agotarse esquivando un marco que otros quieren imponer, que obligue al PP a reestructurarse y librarse, por fin, de la lacra de la corrupción. Un pacto que fuerce a Unidos Podemos a dejar de jugar a la hegemonía en un país que ha demostrado sobradamente que no lo es, ni lo desea.

Hay quien dice que es muy arriesgado decirlo antes sin saber los resultados. No lo sé. Yo creo que un gesto de claridad y determinación sería muy de agradecer y disuadiría de seguir practicando este juego desesperante de culpar y amenazar al otro en el que nos movemos tantos indecisos.

Nos hacen falta muchas cosas urgentes: cosas tangibles, concretas. Pero hay una de la que no es sexy hablar y que sin embargo resulta ser el primer paso de cualquier camino que se quiera recorrer. Necesitamos fortalecer, mejorar y querer a nuestras instituciones, poder respetarlas y confiar en ellas. Negar el problema o creer que la única solución es su destrucción, son las dos actitudes que nos han llevado a donde estamos aquí y en Europa. Las soluciones que ofenden y excluyen a tantos ciudadanos, a un lado y otro, difícilmente podrán llevar a cabo tan delicada tarea.

No es un papel para lucirse. Es un trabajo pesado y expuesto a las críticas más aceradas de aquellos que no deseen contribuir, sin embargo no hay trabajo más necesario.
No habrá laureles para el héroe que se atreva a acometerlo pero consolémonos recordando lo que los romanos les decían a los suyos cuando les homenajeaban.

No es tiempo de caudillos ni salvadores. Es tiempo de muchas personas tenaces empeñadas en obligar al resto a dialogar.

sábado, 11 de junio de 2016

El candidato que no gustaba a las mujeres. Una hipótesis descabellada.

Antes de empezar a leer este post, por favor ruego me disculpen todos aquellos politólogos y analistas de datos que entre mis lectores pudiera haber. No es un análisis serio ni lo pretende. Es un mero ejercicio intelectual, un puro divertimento, elaborado ante la sorpresa que me produjo ver confirmada una intuición.

Ayer se publicó el CIS Preelectoral de las elecciones generales 2016 y cayó como una carga de profundidad en las filas socialistas que vieron cómo la coalición Unidos Podemos (UP) parece que les adelanta tanto en votos como escaños.
A nadie se le escapa que la situación es endiablada para el PSOE. Siendo 3º y lo que es peor, tan cerca de sumar mayoría con UP, tendría muy difícil rechazar un ofrecimiento, que ya le han hecho, pero al mismo tiempo estaría en muy malas condiciones para exigir demasiado sin correr el riesgo de que le acusaran de dinamitar un gobierno de "cambio".

El CIS tiene un aspecto que me resulta muy atractivo; pregunta y desglosa si la respuesta la da un hombre o una mujer y de qué edad.
Tenemos 3 estudios electorales cercanos que presentan este desglose:


Hay una percepción que siempre he deseado comprobar y aunque 3 encuestas no me parece suficiente muestra para llegar a conclusiones sólidas, sí me servirían en caso de que los datos me dieran un rotundo no. Quiero decir con esto que, vistos y analizados los datos, creo que puedo construir una teoría plausible.

Mi teoría es la siguiente: el PSOE tiene un posible nicho de voto y además un arma con la que contraatacar a su adversario más peligroso que, a día de hoy, no es el PP sino la coalición UP ya que de seguir la tendencia, acabaría por engullirlo y condenarlo a la cuasi irrelevancia. Es lo que habitualmente llaman la "pasokización" del PSOE (en referencia a los sucedido con el PASOK y su rival, Syriza, en Grecia).
Ese posible nicho y ese arma son la misma cosa: el voto femenino.

Es un arma porque creo que a las mujeres no parece entusiasmarnos Pablo Iglesias y en menor medida, pero también, creo que nos sucede algo parecido con Podemos.

Alguien con la preparación adecuada podría analizar a qué obedece este efecto pero mi intuición me decía que era así y los datos no solo no me lo desmienten sino que son consistentes, tanto a favor de los demás como en contra de él.
Veamos la siguiente tabla que recoge la misma pregunta realizada en tres ocasiones. Se pide al encuestado que diga si conoce y, en caso afirmativo, valore de 0 a 10 la actuación de un determinado político. No siempre se pregunta por los mismos, pero siempre se pregunta, al menos, sobre Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Albert Rivera.

Bien, no me interesa tanto la valoración que otorgan sino la diferente forma en que hombres y mujeres valoramos. No sé por qué, ni siquiera sé si es cierto o hay literatura que lo demuestre o desmienta, pero creo que las mujeres tendemos a ser 'menos duras' a la hora de puntuar. En el argot de twitter: somos menos 'haters'.
Si esta impresión es cierta, nuestras valoraciones deberían ser superiores a las otorgadas por los hombres de una manera más o menos sistemática. Cuando terminé la tabla que adjunto, el resultado me sorprendió más allá de mis expectativas.


En verde están señalados aquellos casos en los que se cumpliría la regla no escrita anterior, es decir, casos en los que las mujeres valoramos más "amablemente". En rojo, los que contradicen la norma y las mujeres somos más duras que los varones.
En la preelectoral de 2015, la "regla" se cumple en 13 casos de 17.
En la postelectoral de 2015 se cumple en 11 casos de 17.
En la preelectoral de 2016, el resultado es rotundo, se cumple en 15 de 16 ocasiones.

En la siguiente tabla he reducido los datos aplicando un filtro por "conocimiento" del líder cuya actuación se valora. Lo cierto es que muchos de ellos eran desconocidos para la abrumadora mayoría de los encuestados, así pues, he colocado un baremo arbitrario (soy una completa aficionada) que selecciona aquellos casos cuyo conocimiento supera el 50. Tras este paso las cosas quedan así:


En la preelectoral de 2015 hay 2 casos contradictorios con la regla de 6: J.A. Durán i Lleida y Pablo Iglesias. El valor negativo en el caso de Pablo Iglesias es además el mayor de toda la serie.
En la Postelectoral de 2015 solo hay 1 caso de 12 en el que se rompe la regla. Es, de nuevo, Pablo Iglesias, y sorprende que en esta ocasión, Durán i Lleida ha vuelto a la regla general y es valorado mejor por mujeres que por hombres.(*)
Por último, en la Preelectoral de 2016, otra vez Pablo Iglesias rompe la regla en solitario.

Es el único de los 5 líderes a nivel nacional que es peor valorado por mujeres que por hombres.


Nota: añado el siguiente gráfico explicativo, a petición de varios lectores. (13/06/2016)

Puede ser una curiosidad estadística, pero desde luego es plausible pensar que a las mujeres no nos gusta Pablo Iglesias.
¿Será cuestión de ideología? ¿Será que somos, en los grandes números, más conservadoras que los hombres? Puede ser. Puede ser también que seamos más aversas al riesgo y/o reacias a los cambios. Pero ¿por qué Alberto Garzón, cuyo partido se percibe también muy a la izquierda, no recibe el mismo tratamiento que Pablo Iglesias? ¿Por qué, con él, sí se cumple la regla de mejor valoración por parte de mujeres que de hombres?

Es más, veamos cómo valoramos de distinto a los partidos políticos los hombres y las mujeres.


En estas dos gráficas he seleccionado los valores extremos de las preguntas 19 en la Preelectoral de 2015 y la 13 de 2016. Y se ven al menos tres cosas que me han llamado la atención:
1) Ciudadanos, un partido cuyo voto es mayoritariamente masculino, ha cambiado y parece estar equilibrándose levemente. En 2015 había más mujeres que hombres que declaraban que "con toda seguridad no lo votarían nunca" (otorgaban un 0). En 2016 son menos ellas que ellos los que así declaran. En el otro extremo, en los que "con toda seguridad lo votarían siempre" las cosas siguen igual (más hombres que mujeres) pero se han reducido las distancias.
2) Podemos, recoge la mayor disparidad de voto. En 2015 las mujeres dicen de forma muy superior respecto a los varones que "con toda seguridad no lo votarían nunca (puntuación 0 con la mayor diferencia de toda la tabla) y también son menos las que puntúan con un 10. En 2016 aunque hay una ligera moderación sigue la misma tónica.
3) Izquierda Unida me interesaba por dos cosas, primero porque a Alberto Garzón no parecía afectarle el efecto "rechazo femenino" y segundo porque la encuesta de 2016 se realizó entre el 4 y el 22 de mayo, es decir, ya se había anunciado que IU concurriría con Podemos a las urnas. En 2015 las mujeres no castigábamos especialmente a este partido, puntuábamos de modo muy parecido a los varones, éramos unas décimas menos amables que ellos pero estaba la cosa muy igualada (0.20 en el "nunca jamás" y empate total en el "seguro que siempre"). En 2016 se ha producido un cambio. El "nunca jamás" de las mujeres sobre los hombres ha crecido hasta 2.10, y el "seguro que siempre" se ha reducido en 0.60. Es decir, parece que la perspectiva de la unión ha podido influir negativamente en la percepción femenina.

Hasta aquí el arma. Pero ¿y el nicho?

Según la Preelectoral 2016, hay más mujeres que hombres que responden con claridad a la pregunta de si tienen intención de ir a votar, y además el número de mujeres que se declaran indecisas es mayor que el de los hombres. Tenemos claro que vamos a votar, pero tenemos que pensar aún a quién.

Todo este extenso post es un ejercicio de pura fantasía. Es seguro que habrá errores metodológicos elementales pero si yo fuera el PSOE orientaría mi campaña a ellas. A esas indecisas. Es más, trataría de dejar claro que la posible alianza con Unidos Podemos no será o será en condiciones de máxima exigencia porque creo que la ambigüedad en este asunto no va a ayudarle a recuperar los votos que se le fueron a la izquierda y sin embargo sí puede hacerle perder la oportunidad de ganarse a muchas mujeres que "con toda seguridad nunca votarían" a Podemos.
¿Cómo de grande es ese nicho? Lo ignoro. Como tampoco sé si servirá para compensar parte del descalabro que el CIS les barrunta, pero yo desde luego, no dejaría de intentarlo, porque el PSOE es el único partido de los 4 en cuyo electorado predominan claramente las mujeres. Algo habrá hecho para merecerlo.

Como ya he dicho, todo cuanto he escrito no es más que una teoría, eso sí, una teoría a la que unos pocos números parecen no contradecir.


(*) Tras repasar los valores he detectado que en el caso de Durán i LLeida así como en otros diputados de Cataluña, Galicia, Comunidad Valenciana, País Vasco y Canarias, el CIS de la Postelectoral 2015 especifica que esa pregunta solo se realiza en las CCAA de donde procede el político. Es por ello que los porcentajes de "no lo conoce" varían tan drásticamente y me hace pensar que el criterio de colocar un filtro en función de dicho valor no ha sido mala idea.

PD: Gracias Demóstenes, por tu aportación, ayudando a que mis aburridos cuadros resultasen un poco más amables e inteligibles.

ADDENDA
Para elaborar este post he consultado a varias personas. Una de ellas ha sido Iria Reguera (@iriareguera) que es psicóloga social especializada en intervención comunitaria y una persona maravillosa. Le pregunté si consideraba que mi impresión sobre las diferencias de valoración entre hombres y mujeres tenía algún tipo de soporte o era un mero prejuicio. Parece que algo hay y ha tenido la amabilidad de enviarme el siguiente texto explicándolo:

Lo que es, en principio, solo una intuición, cambia de perspectiva cuando acudes a los datos. Y es que se dan varios aspectos relevantes:
Según reflejan estudios como el de Brescoll (2011) las mujeres creen que, si expresan en mayor medida y de manera más firme sus opiniones, serán peor valoradas. Pero es que, según este mismo estudio, tienen motivos para creerlo ya que las mujeres que así lo hacen y expresan más sus opiniones, por ejemplo en reuniones, reciben un mayor número de reacciones violentas tanto de hombres como de otras mujeres.
Por otro lado, las opiniones de las mujeres que expresan enfado durante una deliberación grupal, acaban por resultar menos influyentes para los demás. Es decir, en el caso de las mujeres, mostrar enfado disminuye su influencia social. Sin embargo, esto es justo al revés en el caso de los hombres. (Salermo y Peter-Hagene, 2015). Aún más, los hombres ganan respeto cuando se muestran enfadados, mientras que las mujeres lo pierden. (Brescoll y Ulhmann, 2008).
Pero no es todo: varios estudios reflejan como las mujeres tienen menos confianza en sus opiniones y aptitudes de la que tienen los hombres. Sarson y Xu (2015), por ejemplo, encuentran que las mujeres expresan menos confianza en sus respuestas, especialmente, cuando se les pregunta por temas que no creen dominar. Además, según esta investigación, parecen tener opiniones menos extremas que los hombres.

Todos estos aspectos pueden influir en que las mujeres tiendan a emitir opiniones menos extremas o a hacer valoraciones menos duras que los hombres.  

sábado, 4 de junio de 2016

Van a cruzar el Rubicón. ¡Socialistas, rebelaos! (¡hombre ya!)

Ayer devoré el número de junio de la revista mensual 'Letras libres'. Nada más pasar la portada me topé con uno de los mejores artículos que he leído sobre populismo.
El autor es Jan-Werner Müller, profesor de teoría política e historia de las ideas de la Universidad de Princeton y, aunque no exclusivamente, analiza ejemplos americanos. En concreto el caso Trump.
El título es: "El populismo necesita enemigos; la democracia requiere oposición".
Fantástico hasta en la elección de los verbos.
Es tan perfectamente intercambiable con lo que estamos viendo en España y Europa en los últimos años, y en especial en los últimos meses, que me ha confirmado una trsite sospecha: el populismo es una estrategia eficaz.
Es una herramienta de acceso al poder tan desvergonzada y rápida que ha pillado con el pie cambiado a la política que conocíamos y ahora asiste inane, cual conejo al que deslumbran los faros, mirando al coche que está a punto de atropellarlo.

'El populismo representa un peligro para la democracia', dice Müller, porque ésta requiere pluralismo y el reconocimiento de que es preciso encontrar términos justos para convivir como ciudadanos libres e iguales, pero también diferentes.
Los populistas necesitan de un pueblo y un antipueblo. Un ellos y un nosotros irreconciliables. Los hay de izquierdas y de derechas, pero son lo mismo, tan solo eligen los términos del binomio que enfrentan. Son tan lo mismo, que ambos cargan a esas dos partes en las que dividen cualquier sociedad en la que arraigan, con las mismas virtudes 'morales'. Repito, son lo mismo porque no es una ideología, es una estrategia de acceso al poder en la cual el fin justifica los medios.

Binomio A (populismo de izquierdas): El pueblo es honesto, puro. La élite es corrupta, casta de la peor especie.

Binomio B (populismo de derechas): El pueblo es trabajador. Los extranjeros y los extranjeros  pobres, especialmente, están agazapados para robarnos y destruir cuanto hemos logrado.

Ideas simples y estúpidas y siempre en pareja.

Unas páginas después, Miriam M Bascuñán, profesora de ciencia política de la Universidad Autónoma de Madrid, trae a colación las palabras de la filósofa belga, Chantal Mouffe, ideóloga de Podemos: "el populismo de derechas solo se combate con populismo de izquierdas".
Fuego con fuego. Veneno con veneno.

La estrategia de Podemos fue un libro abierto a pocos meses de empezar su meteórico ascenso. Predecibles punto por punto, en gran parte porque solo había que querer escuchar a sus líderes en cualquiera de sus infinitas intervenciones y vídeos que ellos mismos se encargan de publicar.

Primero se ha de ganar la batalla del lenguaje. Diseñar dos categorías, solo dos ( ha de ser muy sencillo, caber en un tuit y en un titular de prensa) en las que agrupar a los potenciales votantes.
A los buenos, el pueblo, se les adula y disculpa sin límites, como al amor. A los malos, la casta, se les culpa de todos los males, ciertos o inventados, sean responsabilidad suya o no, eso no importa mucho en estos momentos, los matices debilitan.

Si la apropiación del lenguaje tiene éxito, se procede a la demonización del adversario. Hay demasiados adversarios en las democracias avanzadas y el populismo necesita 1 archienemigo. Así pues, ha de procederse a la asimilación, por las buenas o por las malas, de cualquiera que pueda hacer sombra.
Así entramos en la fase "hegemonía".
¿Cómo se logra? Pues 'confluyendo' y si no se dejan, 'sorpassando'.

Recordemos, el populismo es una herramienta que solo utiliza binomios. El archienemigo de Podemos es el PP, pero solo sobre el papel. Realmente nada interesa más a Podemos que un PP crecido y nada interesa más al PP que un Podemos aterrador.

¿Y qué pintan aquí los demás? Pues C´s (Ciudadanos) ha de ser empotrado en la extrema derecha. Hay que asimilarlo al peor PP, convertirlo en su marca blanca. Que desaparezca como entidad con personalidad propia.
El asunto con el PSOE es mucho más interesante y va más allá de crear un marco de relato (un "frame" como lo llaman los expertos). El PSOE ha de desaparecer como tal y diluirse en la "alegría". Para lograrlo Podemos primero se lleva de calle a sus votantes descontentos que son legión, mientras sigue su campaña de demonización y control del lenguaje (casta, ibex etc).
Una vez recogidos los frutos sencillos, esos que están en la parte baja del árbol, prepara el asalto a la copa. Ahí ha de cambiar de estrategia, porque ir insultando a la gente no funciona con los más convencidos. Eso de tomar las cosas por asalto, hablar de cal viva, llamar a un ex-terrorista y defensor de terroristas, hombre de paz y homenajearlo... no, no funciona. Hay personas que se asustan, incluso se enfadan (¡). Unirse con el único partido comunista tampoco ayuda a tranquilizar a los más timoratos. Es necesario activar la siguiente fase.

Fase3: el amor todo lo puede.
Sin despeinarse, pasamos de asaltadores a redentores. De destruir y hacer arder a perdonar y llevar por el buen camino. De fariseo a buen samaritano. Y para ello me pongo un corazón.
Como hay algunos que se ríen de la ñoñez, escriben una columna 'seria' en un periódico 'serio' y muestran sus buenas intenciones.
Ahora estamos en tiempo real. Pablo Iglesias ha escrito hoy una columna en El País, donde sencillamente se apropia del nombre y esencia del PSOE, sin permiso, sin vergüenza alguna, porque nada ataca a la lógica populista, un artículo donde se autodeclara 'nueva socialdemocracia', frente a la 'vieja socialdemocracia'. Recuerden: binomios, ideas simples.
Y con esa estupenda muestra de cariño les insulta y les trata de quitar lo más preciado. Pero con amor. Toneladas de amor.

He leído mucho sobre populismo. Creo que he aprendido y entendido cómo trabaja. Hay análisis magníficos. Pero todavía no he encontrado a nadie que me explique cómo se combate. Y no, la respuesta de Mouffe no me sirve. No quiero morir envenenada por curarme de un veneno, y sin embargo, no veo reacciones.
No veo ni escucho palabras como las de Gordon cuando defiende liderar la Unión Europea, frente a los que quieren abandonarla.
No veo en la socialdemocracia española, el orgullo de lo logrado, no veo recurrir a las grandes cabezas, a los inmensos talentos que tienen entre muchos de sus simpatizantes y votantes.



Y es necesario. Es necesaria una reacción rápida y desacomplejada.

Hace unos días, Jordi Pérez Colomé comentó, hablando sobre las elecciones americanas, que será interesante ver un debate entre Hillary y Trump, porque no era capaz de imaginar cómo se refuta a una persona a la que le da igual lo que le digas, impermeable a la crítica y a la lógica, capaz de decir una barbaridad en tu cara y quedarse tan fresco. Contra eso hay que prepararse, contra la suspensión voluntaria de la razón crítica.

Y todo, como siempre, empezó con el dominio del lenguaje.
No señor mío.
La socialdemocracia la representa el PSOE, usted es Populista de extrema izquierda. Nada que objetar, la democracia es grande y cabemos todos, pero ni se le ocurra tocarme el nombre.

PD: no creo que el nuevo binomio lanzado por Iglesias vaya a funcionar. La "nueva socialdemocracia" consume 21 caracteres.

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